Descubre los ganadores de los Premios ASOMA 2021

Patrocinados por SAINT-GOBAIN BUILDING GLASS.

La Asociación Española de Fabricantes de Ventanas de Madera (ASOMA), comunica su fallo de los Premios “Al mejor cerramiento con madera 2020”, con el que se da a conocer la importancia y los beneficios que aporta el uso de la madera en la construcción y específicamente en los cerramientos, ya que ofrece una gran belleza, propiedades de aislamiento térmico y resultados estéticos difíciles de conseguir con otros materiales.

Este año Saint – Gobain Building Glass ha querido colaborar de manera directa con el patrocinio, en exclusiva, de estos premios y reconocer así aspectos técnicos, estéticos, de innovación y de aplicación real. «Cada cerramiento con madera es una importante contribución a la arquitectura, a la creatividad y a la mejora del medio ambiente, ya que el uso de la madera aporta beneficios sociales, ambientales, económicos y estéticos -afirman desde ASOMA-. Las ventanas de madera son una de las opciones que hoy más se valoran en proyectos de obra nueva o rehabilitación».

En efecto, los últimos avances en tecnología, sumados a las excelentes propiedades de la madera como material, han permitido muy buenos niveles de estanqueidad, así como altos aislamientos acústicos y térmicos, además la madera, aporta beneficios para la salud. Otra ventaja importante es el fácil mantenimiento, tan solo pasando un paño y manteniendo hidratada la madera conseguimos que perduren en el tiempo.

En esta edición la importancia del confort en el interior ha tomado especial relevancia y casualmente ambos proyectos ganadores son edificios dedicados a la educación.

El primer premio es el edificio de bachillerato de la Fundación Oak House School, situado en Barcelona. Está planteado como un edificio responsable con el medio ambiente, disponiendo también de una cubierta ajardinada que retiene el agua de la lluvia para reutilizarla.

Por su parte, el sistema de ventilación y climatización se apoya en un sistema de captación geotérmica y en las plantas semienterradas se utiliza un hormigón ligero estructural de altas prestaciones aislante. Para la fase superior se selecciona envolvente ventilada de madera acetilada en cuyo proceso no participa ningún material tóxico.

Con respecto a la ventana, la contraventana no se ciñe al hueco acristalado, sino que practica el giro en toda la longitud de la fachada, aportando un buen nivel de control solar.

Siguiendo la misma línea, el segundo premio ha sido otorgado a la escuela infantil A Baiuca, situada en A Estrada, en la provincia de Pontevedra, proyectada por Ábalo Arquitectura.

Toda en madera, en una ubicación limítrofe entre el casco urbano y la zona rural, sigue la tradición de la tierra de carpinteros. Dividida en tres bandas longitudinales con un único acceso desde la fachada este, el cuerpo central está modulado espacialmente por el juego de cubiertas y lucernarios que animan y cualifican el espacio, matizan el impacto acústico y favorecen la entrada de luz natural y ventilación.

En lo que respecta a las aulas, está dividida en una parte de juegos y otra de descanso e higiene. En esta última se disfruta del control de la luz y de ventilación natural.

Los dos premiados destacan cómo las condiciones ambientales influyen en el aprendizaje. Contar con una buena infraestructura que goce de un buen aislamiento térmico y acústico, luz natural, calidad visual y que sea eficiente medioambientalmente hacen mejorar la capacidad de concentración y creatividad.