martes , 15 de octubre de 2019

La nueva biblioteca de la pequeña ciudad de Rush al sur de Irlanda, fue la ganadora del Premio RIAI Irish Architecture al mejor proyecto de conservación / restauración 2010.


Para McCullough Mulvin, arquitectos responsables del proyecto con sede central en Dublín, el mayor desafío provino del hecho de ser una restauración en una iglesia ya que, por ello, requería un enfoque especialmente sensible por lo que decidieron desde el principio del proceso no realizar cambios en el exterior.

 

Diseñaron una intervención para que la iglesia, que aún mantenía intactas muchas de las características esperables en un lugar de culto, pudiera albergar las instalaciones de la futura biblioteca, con el compromiso de recuperar, siempre que fuera posible, los materiales existentes y de conservar los rasgos internos propios de un templo.

 

La intervención consistió en una superficie plana ondulada de nogal negro estadounidense que cubre la nave de la iglesia, desde el suelo a los laterales, formando una ‘Z’ volteada y que aloja dos galerías en la parte superior.

 

El nogal negro, una preciosa y oscura frondosa estadounidense utilizada para la moderna estructura, crea un fuerte contraste con el color claro del yeso de los muros antiguos, originando así un efecto sorprendente y, tal vez distinto, al que cabría esperar en una yuxtaposición más convencional de estructuras antiguas y modernas.

 

Finalmente, tras reflexionar detenidamente sobre la función original para la cual el edificio fue concebido, los arquitectos decidieron crear huecos y espacios en la estructura para enmarcar rasgos tales como los confesionarios creando un contraste visual aún mayor.

 

La Biblioteca Rush es el tipo de proyecto con el que disfruta un arquitecto de la talla de Niall McCullough para el que la elección del nogal estadounidense, con su riqueza de color y textura, fue definitiva para crear el contraste que estaban buscando entre lo nuevo y lo antiguo en el interior de una iglesia tradicional del siglo XIX.

 

Para McCullough «este proyecto fue un gran desafío dada la naturaleza del edificio con el que tuvimos que trabajar. Tuvimos en cuenta su historia y su función original y, al mismo tiempo, ideamos un lugar práctico para trabajar y que además albergaba una biblioteca».

 

«El nogal negro estadounidense resultó ser una gran elección para este proyecto. Además de su color oscuro y su rico veteado, es muy estable y funcionó muy bien para crear esta forma envolvente. Trabajamos con la empresa local de carpintería, Dunwoody & Dobson, que aportó su tradicional habilidad a este notable proyecto de conservación».

 

Finalmente el cementerio de la iglesia también se modificó convirtiéndolo en un jardín bien cuidado que refleja el gusto de los habitantes de Rush (una mezcla de irlandés y letón) por las plantas y las flores.

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