sábado , 24 de agosto de 2019

Inaugurado el edificio autosuficiente que recibirá a los visitantes de las piedras que Agustín Ibarrola pintó en la Finca Garoza.


José Luis Rodríguez-Noriega, Agustín Ibarrola e Iban Jaén.

José Luis Rodríguez-Noriega, Agustín Ibarrola e Iban Jaén.

El Centro de Recepción de Visitantes de las Piedras de Ibarrola, espera a sus primeros visitantes, tras ser  inaugurado el pasado día 28 de septiembre con la presencia del artista.

MÁBITAT ha sido la empresa encargada de construir esta obra del arquitecto Ibán Jaén. Un edificio bioclimático, sostenible y autosuficiente que se integra a la perfección en el entorno natural de la Dehesa Garoza (Ávila), en el que se encuentran las Piedras de Ibarrola.

La Fundación para el Desarrollo Local Asocio de Ávila, impulsores de este proyecto, convocó a finales de julio un concurso para su construcción y la empresa soriana fue la adjudicataria al cumplir, entre otros, el propósito de que la ejecución de la obra tuviera el mínimo impacto sobre el terreno.

Detalle del interior.

Detalle del interior.

Para lograr ese objetivo MÁBITAT ha optado por la construcción con entramado ligero de madera para este diseño singular como la mejor solución en términos de sostenibilidad y eficiencia energética.

En el taller de Almarza (Soria) se han fabricado los muros, forjados y cubiertas -utilizando madera certificada procedente de bosques gestionados de forma sostenible- con las fórmulas más eficientes y ecológicas logrando así los más altos estándares de aislamiento, estanqueidad, durabilidad y eficiencia.

«La arquitectura sostenible precisa de obras rápidas, secas y de poco impacto; que apuesten por la industrialización de los procesos constructivos; que utilicen materiales ecológicos; y que sean eficientes energéticamente», observa José Luis Rodríguez Noriega, arquitecto de MÁBITAT.

 

Centro de Recepción de Visitantes.

Centro de Recepción de Visitantes de las Piedras de Ibarrola.

 

Tras poco más de un mes desde el inicio de la fabricación el edificio ha quedado listo para su uso. Es un ejemplo de edificación autosuficiente, que produce la electricidad que precisa mediante unas placas fotovoltaicas, aprovecha su orientación y los recursos del entorno para su climatización, y el agua de lluvia para uso sanitario.

Detalle de la entrada.

Detalle de la entrada.

El acabado en madera de castaño natural, sin tratamiento químico, es además una apuesta estética muy intencionada en la que se le confiere al paso del tiempo -y a la acción de sol y la lluvia- la propiedad de matizar su color adquiriendo el aspecto grisáceo que integre al edificio en el paisaje, entre rocas y encinas.

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