sábado , 25 de mayo de 2019

Tienen una clasificación energética A*.


En Oskotz (Navarra) se está construyendo la primera isla energética del planeta alimentada por los excrementos de sus propios habitantes (producción de biogás mediante metanización).

Este proyecto, liderado por los ingenieros Meghan Sapp e Íñigo Arana, se basa en una edificación sostenible en la que se instalarán ventanas de madera de la serie DJ68. Este tipo de construcción tiene como objetivo reducir al mínimo la energía necesaria para el funcionamiento de la vivienda.

CARINBISA_oskotz_2Las ventanas solicitadas a CARINBISA para este singular proyecto están fabricadas con madera laminada proveniente de bosques con Gestión Forestal Sostenible y cristales bajo emisivos con intercalario de bajas pérdidas (Warm Edge) y argón en la cámara. Estas ventanas tienen una clasificación energética A*.

La generación de energía en este proyecto se obtendrá de un sistema de generación de biogás y energías renovables complementarias. La planta de biogás está previsto que funcione mediante un sistema autogestionado con 4 caballos y 8 personas que vivirán en la vivienda. Esta planta de biogás tendrá de soporte varios sistemas de energías renovables basados en la energía eólica y solar. La generación de toda esta energía se realizará lo más cercana posible a la vivienda, evitando la conexión a la red eléctrica.

CARINBISA, gracias a su experiencia e innovación en ventanas de altas prestaciones y cuidada calidad, se ha convertido, con trabajos como el de “PLANET ENERGY”, en un referente en el sector, ya que es una empresa dinámica con soluciones técnicas adaptadas a cada proyecto.

Autor:


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.