lunes , 22 de julio de 2019

Oskar Huidobro, director comercial de LLODIANA.


Oskar Huidobro, director comercial de CARPINTERIA LLODIANA, empresa que fabrica los cerramientos VENTACLIM, y actual presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Ventanas de Madera y Mixtas Madera-Aluminio (ASOMA) considera que el futuro de la ventana y de los cerramientos en general va íntimamente ligado a sus prestaciones para contribuir a la eficiencia energética de los edificios.

Oskar Huidobro, Director Comercial de CARPINTERIA LLODIANA.

“Madera y pvc son los materiales que pueden cumplir con garantías las exigencias que han de venir en este sentido -observa Oskar Huidobro-. La madera, además, reúne una serie de ventajas medioambientales que no tiene ningún otro material: Es natural, ecológico, reciclable y renovable, encaja perfectamente en una economía circular y en la bioeconomía que, irremediablemente, hemos de poner en práctica, mejor pronto que tarde. Pero además, la madera concede al proyectista alcanzar formatos, formas y colores que no están al alcance de su competencia”.

Los números no mienten, y las ventanas eficientes demuestran al cliente final que el descuento en la factura energética será, a la larga, el más satisfactorio. Pero no todos los usuarios están dispuestos a pagar entre un 20 y un 30 por ciento más, aunque se convenza de que la ventana tiene muchas más prestaciones y de que ahorrará en su factura energética. “Quien calcula a largo plazo, en vez de optar por el cerramiento más barato, descarta problemas y se ahorrará mucho dinero, con el paso de los años”.

El presidente de ASOMA reconoce que la labor de educar y convencer al cliente es “ardua y compleja”, pero “al fabricante no le queda otra vía que insistir, porque la ventana de calidad es la única que tiene futuro en el escenario que se vislumbra en el horizonte”.

EN LAS VIVIENDAS PASIVAS

LLODIANA tiene muy claro, desde hace diez años, que su nicho de mercado está en la ventana de alta y de muy alta eficiencia energética (aquí se enmarca el 80% de su producción). Miembro pionero de la Plataforma Española Passivhaus, su marca VENTACLIM es una referencia en el mercado español de las viviendas pasivas.

“No hay vuelta atrás. O vendemos eficiencia, o no vendemos. Es el presente y el futuro, y por ello estamos desarrollando más productos, convencidos de que no hay otra forma de permanecer en el mercado”, afirma Oskar Huidobro, con todo, optimista.

«O vendemos eficiencia, o no vendemos»

La energía es cada vez más cara. Y algo apunta a que el ciudadano tendrá cada vez menos poder adquisitivo. Será difícil afrontar dos facturas: la hipoteca de la vivienda, y la de la luz y el gas. “Merece la pena hacer ahora un gasto mayor, en una carpintería de calidad, que le garantice mayor eficiencia energética en su casa -explica el director comercial de LLODIANA-. Es algo que podrá amortizar en pocos años (entre cinco y siete), simplemente con el ahorro en energía”.

 

Miembro pionero de la Plataforma Española Passivhaus, su marca VENTACLIM es una referencia en el mercado español de las viviendas pasivas.

 

VENTACLIM garantiza unas prestaciones máximas, durante un tiempo mínimo de 50 años. “El cliente dispone de más de 40 años para disfrutar de unos cerramientos extraordinarios. Mientras se va ahorrando la que nosotros llamamos hipoteca energética”.

En la construcción moderna se manejan cinco conceptos, en los cuales se basa en estándar Passivhaus: un súper aislamiento, estanqueidad, minimizar los puentes térmicos, la calidad de los cerramientos y la ventilación de las estancias. “La ventana está directamente relacionada con los cuatro primeros -apunta Oskar Huidobro-. La ventana es parte del aislamiento, incide en la estanqueidad y también en la ruptura o minimización de los puentes térmicos”.

Para el presidente de ASOMA, “la ventana es un elemento crucial en la construcción moderna; hay que darle la importancia que realmente tiene. Y no se puede vender por precio, sino por prestaciones. Es un producto prestaciones”.

 

 

MADERA-MADERA

Durante estos últimos años, el producto estrella de VENTACLIM es su ventana “Súper Confort”; un magnífico producto, que está funcionando muy bien, con muy buenos rendimientos. Pero LLODIANA tiene en marcha un programa de I+D+i que, a medio plazo, desembocará en un nuevo paso adelante en el segmento de las ventanas para una altísima eficiencia energética.

Entretanto, la prestigiosa firma alavesa apuesta por la Accoya para fabricar un perfil madera-madera (Accoya al exterior). “De sobra son conocidas sus prestaciones de estabilidad, resistencia y durabilidad -señala Oskar Huidobro-. Un material cien por cien natural, con 50 años de garantía frente a la putrefacción, a la intemperie, 10 en contacto con el suelo y 15 en contacto directo con el agua dulce. Además, la Accoya no es atacada por los insectos xilófagos. A todo ello se suma su magnífica receptividad de los recubrimientos, lo cual abre al cliente un amplio espacio para el diseño”.

A todo esto se une el gusto e interés generalizados por los materiales naturales. Se estima que la durabilidad de un barniz al agua sobre esta madera es entre un 25 y un 30 por ciento mayor que sobre las mejores especies para cerramiento exterior.

Este es un producto que LLODIANA ya está fabricando, y ya forma parte de la amplia gama de ventanas VENTACLIM.

 

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