Hubgrade de VEOLIA, un centro para controlar la eficiencia de las instalaciones

Permiten llevar un mayor control de recursos ambientales y son económicamente más eficientes.

La innovación ha sido siempre una de las principales características que han diferenciado a Veolia. Esta innovación, focalizada en los clientes, le ha permitido mejorar el rendimiento y la productividad de sus actividades anticipando sus necesidades futuras. Prueba de ello es el Hubgrade, un centro pionero de eficiencia energética que permite llevar un control telemático de las instalaciones de los clientes de Veolia en toda España, tomando las mejores decisiones basadas en análisis de datos y teniendo una visión global del funcionamiento de la instalación. Los distintos centros (Madrid, Barcelona, Bilbao y Ontinyent) funcionan como centros espejo operando de forma integrada pero independiente, pudiendo llevar a cabo mejoras en las más de 2.000 instalaciones repartidas por todo el territorio peninsular.

Centro Hubgrade de VEOLIA en Madrid.

Con este sistema, la compañía aporta el conocimiento de sus expertos en materia de gestión energética para optimizar el consumo energético de las instalaciones -también de biomasa-, mediante el control y el seguimiento continuo de los resultados, garantizando así un importante ahorro energético y un menor impacto ecológico.

En este sentido, desde el Hubgrade se pueden realizar intervenciones a distancia para llevar a cabo estas eficiencias y optimizar los recursos utilizados. Gracias a una visión global de las instalaciones en tiempo real, el Hubgrade es una herramienta de toma de decisiones y de resolución rápida de los problemas. Asimismo, se perfila como un laboratorio de buenas prácticas dentro de la apuesta por la eficiencia energética, ofreciendo al conjunto del sistema productivo un soporte tecnológico vanguardista.

UNA SOLUCIÓN TECNOLÓGICA DE VANGUARDIA QUE GARANTIZA EL MAXIMO RENDIMIENTO DE LAS INSTALACIONES

El sistema desarrollado en las instalaciones ofrece mejoras en ámbitos como la transparencia, al generar de forma automática toda la información referida al funcionamiento y estado de cada instalación. Esto garantiza al cliente un acceso total y transparente a los datos de su edificio o infraestructura en tiempo real, ofreciendo información de manera continua, así como ofertas a medida y un diálogo centrado en resultados proporcionándoles ahorros garantizados.

Este diálogo constante con las instalaciones permite lograr el máximo ahorro y la mayor eficiencia. Por otra parte, la compra y la gestión de energía pasan por el análisis de las instalaciones y la modelización de las necesidades energéticas.

Veolia selecciona los recursos en función de los precios existentes en el mercado y de su impacto en el medio ambiente. A partir de ese punto, se define la mejor estrategia de compra y se ocupa de las negociaciones y la gestión de los contratos con los diversos suministradores del mercado.

Todo esto es posible gracias a las tecnologías que incorpora el Hubgrade, que facilitan la recuperación de los datos de campo y una alta capacidad de intervención. Entre estas herramientas informáticas se encuentran el control remoto o telegestión, es decir, modelos desarrollados e instalados por especialistas de Veolia que permiten actuar directamente sobre las instalaciones y recuperar información sobre el comportamiento de los edificios para su gestión y análisis en el centro de control.

El Hubgrade también cuenta con software de gestión energética, sistemas que permiten definir el modelo de funcionamiento de las instalaciones e interpretar su comportamiento en base a datos históricos, consumo real, parámetros externos como datos climatológicos, incluso compararlas con otras instalaciones similares. Además de disponer de herramientas de información al cliente, una serie de plataformas web personalizadas para comunicar a los clientes información detallada de sus instalaciones y promover la sensibilización de los usuarios.

AYUDANDO AL CUMPLIMIENTO DE LA NORMATIVA Y DE LOS OBJETIVOS DE MEJORA Y EFICIENCIA

El artículo 4 en vigor de la Directiva 2006/32/CE sobre la eficiencia del uso final de la energía y los servicios energéticos fija un objetivo mínimo orientativo de ahorro energético del 9% en 2016. Por su parte, el Consejo Europeo de 17 de junio de 2010 fijó como objetivo para 2020 ahorrar un 20% de su consumo de energía primaria. En este contexto, Veolia apoya a sus clientes en materia de eficiencia energética y les ayuda a cumplir con estos retos legales.

Soluciones como el Hubgrade, que permiten llevar un mayor control de recursos ambientales y son económicamente más eficientes, permiten expandir tanto el potencial como la accesibilidad a los recursos disponibles. Además, ayudan a conservar los recursos y optimizar su uso, mientras se protege su calidad y eficiencia a través de todo el ciclo de uso, todo ello en línea con su compromiso por proporcionar y mantener servicios cruciales para la salud y el desarrollo.

El objetivo del centro es optimizar el consumo energético de las instalaciones mediante el control y el seguimiento continuo de los resultados, garantizando un ahorro energético y ecológico al reducir las emisiones de dióxido de carbono. De esta forma, contribuimos a alcanzar los objetivos de RSC de nuestros clientes. Los Hubgrade se integran en la misión de Veolia de desarrollar el acceso a los recursos, preservarlos y renovarlos, gracias a soluciones de alta tecnología y a modelos de negocio innovadores, lo que ayuda a la compañía a construir nuevos modelos de relaciones y de creación de valor con nuestras partes interesadas. Para ello, más de 300 profesionales -procedentes tanto de promoción interna como nuevas incorporaciones- trabajan de manera conjunta en la consecución de estos objetivos de mejora y eficiencia.

VIVIENDAS CON UNA BUENA GESTIÓN ENERGÉTICA

Red de calor con biomasa de Torrelago (Laguna de Duero, Valladolid)

Las comunidades de propietarios presentan un gran potencial de ahorro energético y económico, sin perder prestaciones en los servicios que reciben. Una buena gestión energética en las comunidades de vecinos favorece la economía familiar y disminuye la emisión de gases de efecto invernadero, esencial en la lucha contra el cambio climático.

Uno de los mejores ejemplos a nivel nacional es el de la urbanización Torrelago de Laguna de Duero, en la provincia de Valladolid, cuya rehabilitación ha permitido a sus 5.000 vecinos reducir tanto su demanda energética en un 40% como conseguir un 15% de ahorro en su factura energética. Además, gracias al uso de las energías limpias y al desarrollo de tecnologías innovadoras para la reforma de edificios, se ha conseguido evitar la emisión de más de 3.300 toneladas de CO2 a la atmósfera. Para conseguirlo, Veolia construyó y gestiona la central de producción con biomasa y gas y la red de calor que distribuye la energía a todas las viviendas.

Urbanización Torrelago de Laguna de Duero, en la provincia de Valladolid.

Este es un ejemplo de las soluciones que se desarrollan desde Veolia para todo tipo de clientes, ya sean institucionales, grandes industrias o particulares agrupados en comunidades de vecinos. La misión de la compañía no es solo ofrecerles una mejora energética y un ahorro tangible sino, además, mostrarles energías alternativas y respetuosas con el medio ambiente que se adapten a sus necesidades energéticas. Con este ejemplo, se hace patente que las energías limpias y la eficiencia energética pueden ir de la mano en el desarrollo de las ciudades inteligentes.

La utilización de energías limpias como la biomasa, combinadas con el uso de tecnologías de la información, permiten dar un paso más hacia modelos racionales de consumo energético en grandes ciudades, donde el control a tiempo real del precio y la demanda de las energías hará posible un gasto más controlado, un mayor aprovechamiento de las materias primas y una disminución del impacto de la actividad humana en el medio ambiente.

La biomasa, al igual que otras energías limpias, están facilitando el cambio definitivo de un modelo de consumo desmesurado de los recursos y basado en combustibles fósiles, hacia un modelo basado en la aplicación de energías renovables y soluciones tecnológicas beneficiosas para todos los usuarios.

Solo en 2020, Veolia gestionó por ejemplo más de 100.000 toneladas de biomasa y la previsión para este año es superar las 150.000 toneladas. Esta orientación hacia un uso más eficiente de la energía permitirá seguir disfrutando y haciendo uso de nuestro entorno sin degradarlo. Por esta razón, nuestra responsabilidad colectiva es economizar y proteger los recursos, reducir su consumo y su deterioro, para garantizar su mayor disponibilidad en el futuro.