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Los municipios del Alto Tajo hacen una apuesta en firme por la biomasa

El Ayuntamiento de Checa (Guadalajara) ha presentado un proyecto para sustituir sus calderas de gasoil en los edificios públicos por unas de biomasa. Para ello, llevaron hasta el municipio a técnicos para que les informaran sobre los fondos IDAE y cómo utilizarlos.

“Ya tenemos los proyectos terminados y lo hemos presentado como Ayuntamiento, ya que nuestro proyecto, pese a ser muy sencillo, sí alcanza la cuantía de los 50.000 euros mínimos que establece la orden”, explica el alcalde de Checa, Jesús Alba.

La idea del Consistorio es hacer una red de calor en los edificios municipales. Por un lado, consistiría en cambiar la calefacción de gasoil por una de astillas en la vivienda de mayores, lo que se aprovecharía también para el colegio, ya que están al lado. La otra sería la del Ayuntamiento. Esa red de calor valdría para calentar la biblioteca, centro social y también el Centro de Interpretación de la Trashumancia.

Checa, que pertenece a la Mancomunidad La Sierra, presenta el proyecto en solitario y al alcanzar la cuantía mínima, que es de 50.000 euros, pero varios municipios de la Mancomunidad se están uniendo para presentar un proyecto en conjunto y así llegar a esa cuantía mínima. “La idea es que lo presenten como un conjunto, por medio de la Mancomunidad y así lleguen a esa cuantía mínima”, afirma Alba.

PLANTA DE ASTILLADO, UN PROYECTO MANCOMUNADO

Uno de los proyectos que se están estudiando por parte de la Mancomunidad La Sierra es la creación de una planta de astillado. La idea es tener un lugar donde convertir los residuos forestales en astillas. “Es algo muy fácil. Consistiría en una explanada donde convertir esos residuo en astilla”, indica el alcalde de Checa. “De este modo, pondríamos en valor ese residuo forestal, ya que si lo cargas sin astillarlo, te valen más los portes que el valor que tiene. Llenar un camión de ese residuo sin tratarlo antes no vale nada y queremos aprovecharlo de algún modo”, recalca.

Esas astillas serían luego aprovechadas por los municipios de la mancomunidad, una vez sustituyeran sus calderas de gasoil por unas de biomasa. De este modo, se aprovecharían los residuos forestales de la zona, favoreciendo la limpieza de los montes, reduciendo las emisiones de CO2 y creando algunos puestos de trabajo. “Hablaríamos de una economía circular, ya que aprovecharíamos los recursos naturales y a su vez se limpiarían los montes. Esos residuos forestales los convertiríamos en astillas y, a su vez, esa biomasa serviría para nuestras calderas. Todo ese proceso seguro que generaría empleo”, explica Alba.

La planta de astillado se ubicaría en Alcoroches (Guadalajara), donde el Ayuntamiento ya puso a disposición de la Mancomunidad una amplia explanada. La idea inicial es secar en dicho lugar la madera durante cinco o seis meses para luego proceder a su astillado gracias a una astilladora que se alquilaría durante unos días para hacer todo el trabajo.

Jesús Alba recuerda que la madera está en alza y que es un recurso que estos pueblos del Alto Tajo deben aprovechar. Son montes cuya madera puede ser aprovechada para el rollizo, aserradero y también para hacer astillas.

 

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