jueves , 12 de septiembre de 2019

Al frente de la investigación está CICYTEX (Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura).


A partir de un amplio trabajo previo realizado CICYTEX (Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura), institución integrada en el grupo operativo SUBER, se plantea como uno de sus objetivos establecer un procedimiento de trabajo para la saca de corcho que realmente ofrezca garantías de protección de la salud del trabajador, sin que el empresario o propietario del alcornocal se vea “solo ante el peligro”.

“Todas las pruebas realizadas antaño con hacha, habrá que repetirlas ahora con máquina para la extracción de corcho, ya que la utilización de la máquina precisa una destreza distinta”, expone María José Trinidad, técnico del CICYTEX.

Analizada toda la normativa que concierne a la prevención de riesgos laborales en los trabajos de la saca y la poda. Se descartaron en campo determinados procedimientos y, finalmente, se probó durante la saca un método de trabajo con cuerdas, arneses, mediciones de tiempo y de peso, para determinar con qué pérdida de rendimiento o el incremento de precio se podría llevar a cabo tal procedimiento. CICYTEX, hasta hace poco IPROCOR (Instituto del Corcho, la Madera y el Carbón Vegetal), realizó un borrador y estuvo cerca de editar una guía de buenas prácticas. Lo cual no llegó a puerto, por lo peliagudo y delicado del asunto.

Una ley de ámbito nacional cubre y afecta la prevención de riesgos en la labor de la saca del corcho. No es materia que incumba a las administraciones regionales decidir cuándo se aplica o no la seguridad de los trabajadores durante los trabajos en altura.

A partir de dos metros de altura se debe utilizar los equipos de protección individual, con garantía de seguridad.

Respecto al uso de escaleras en la saca, la legislación vigente determina que por encima de 3,5 metros de altura y si el trabajador lleva a cabo esfuerzos peligrosos, como extraer corcho con hacha, se debe utilizar equipos de protección individual.

Propietario o empresa subcontratada para realizar los trabajos de saca deben poseer, suministrar y obligar a usar los equipos de protección a los trabajadores. Algo que hoy está prácticamente generalizado pero que, hasta hace poco no sucedía.

Con todo, se redactó un procedimiento específico de trabajos en altura, basado en múltiples observaciones y recomendaciones recogidas con la experiencia de los propios sacadores en el campo.

El sacador ha de estudiar el árbol y determinar si puede realizar su trabajo desde el suelo, con la ayuda de una escalera, o bien subiendo al propio árbol. Sin necesidad de adoptar una postura forzada. En todo caso, ha de poder realizar el descorche con total seguridad y ergonomía.

Según los criterios que marca la normativa vigente, expuestos más arriba, se decidirá si, además, hay que tomar medidas añadidas de seguridad, como líneas de vida, eslingas, cuerdas o arneses de sujeción. Dependiendo también de las condiciones del terreno. Como es lógico, esta rutina también requiere de formación y experiencia.

En el seno del grupo operativo SUBER, se estudia la posibilidad de incorporar a los equipos de protección del trabajador chalecos con air bag, semejantes a los que se utilizan en el motociclismo. Asimismo, junto con la empresa COVELESS, se plantea la opción de podar con pértiga. Y, por qué no, solicitar al Ministerio de Trabajo que se redacte una norma específica sobre seguridad y prevención de riesgos para la actividad de la saca de corcho. “Curiosamente, la baja altura del alcornoque nos perjudica. No es como en el pino o el chopo, donde es sencillo colgarse para trabajar”, concluye Raúl Lanzo, técnico del CICYTEX.

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