Gabón, premiado por sus esfuerzos para proteger sus bosques

En septiembre de 2019, Noruega firmó un acuerdo con Gabón para pagarle si reducía la deforestación y las emisiones de carbono.

Casi 2 años después, tras una auditoría realizada por expertos independientes, Gabón recibió 17 millones de dólares. La auditoría estimó que las emisiones de CO2 se redujeron en 3,4 millones de toneladas (pagadas a 5 dólares por tonelada) durante 2016 y 2017 en comparación con la media de emisiones de los últimos 10 años, gracias a los esfuerzos de Gabón. El país se convierte así en el primer Estado africano al que se le paga por proteger sus bosques, que cubren más del 85% de su superficie.

El dinero se utilizará para financiar políticas de gestión sostenible de los bosques de Gabón, un camino que este país lleva recorriendo desde hace varios años. Se invertirá en proyectos forestales comunitarios.

Los fondos son entregados por la Iniciativa Forestal de África Central (CAFI), creada en 2015 por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Esta iniciativa reúne a la República del Congo, Camerún, RDC, Gabón, República Centroafricana, así como a Guinea Ecuatorial, y está financiada por la Unión Europea y varios Estados, entre ellos Noruega, que es uno de los principales donantes.

Gabón es el primer Estado africano al que se le paga por proteger sus bosques, que cubren más del 85% de su superficie

Si mantiene sus esfuerzos, el acuerdo prevé que Gabón pueda recibir un total de 150 millones de dólares en los próximos años. Lee White, Ministro de Aguas y Bosques de Gabón, se congratuló de la noticia, aunque no ocultó que el precio de esta protección le parecía insuficiente: «El reconocimiento por parte de la CAFI de nuestro sistema de seguimiento y de nuestros datos es especialmente alentador, ya que es una referencia mundial para los pagos por la reducción de emisiones derivadas de la deforestación y la degradación de los bosques».

La cuestión de la protección de los bosques tropicales, que albergan una rica biodiversidad, es especialmente importante en la cuenca del Congo, que absorbe el equivalente al 4% de las emisiones mundiales de CO2 cada año.