Gestión forestal sostenible y prevención contra incendios

La misión de FSC es promover una gestión forestal ambientalmente apropiada, socialmente beneficiosa y económicamente viable de los bosques en todo el mundo, sin comprometer las necesidades de generaciones futuras.

FSC España quiere expresar su preocupación por la devastadora ola de incendios forestales que está asolando nuestro país en este verano de 2022, alentada y exacerbada por las extremas condiciones meteorológicas provocadas por el innegable cambio climático.

«Agradecemos el esfuerzo titánico de todo el personal que está luchando contra las llamas, y manifestamos nuestro profundo pesar por la trágica pérdida de vidas humanas, expresando nuestra solidaridad y apoyo a sus familias y allegados. Asimismo, lamentamos que muchas personas hayan perdido sus viviendas y otras pertenencias a causa de los incendios ocurridos.

Pero queremos mostrar igualmente nuestra gran preocupación por los efectos medio ambientales de estos incendios, que están provocando un enorme impacto negativo en la biodiversidad y en los suelos de nuestros montes, que en muchos casos serán irreparables».

La misión de FSC es promover una gestión forestal ambientalmente apropiada, socialmente beneficiosa y económicamente viable de los bosques en todo el mundo, sin comprometer las necesidades de generaciones futuras. Para ello, el sistema de certificación de FSC está basado en el cumplimiento de unas normas y requisitos recogidos en el Estándar español de gestión forestal, que incorpora de manera específica los incendios forestales como perturbaciones o desastres naturales y establece cómo tenerlos en cuenta a la hora de planificar e implementar medidas de gestión forestal.

En primer lugar, la obtención de la certificación forestal exige el cumplimiento de toda la legislación aplicable a nivel nacional como autonómico en materia de prevención y extinción de incendios forestales. Y, sobre todo, la certificación exige a los propietarios forestales disponer de un plan de gestión forestal actualizado, acorde a la escala, intensidad y riesgo de su actividad, incluso considerando la planificación territorial de su zona, más allá de la unidad de gestión forestal, al incorporar medidas específicas para la defensa frente a los incendios forestales. Por consiguiente, la gestión debe incluir medidas específicas para prevenir y extinguir incendios forestales; y debe realizarse en función del análisis y evaluación de riesgos e impactos negativos de los desastres naturales, para poner en práctica actuaciones que los reduzcan.

“Nuestro estándar de certificación es el marco normativo más exigente y riguroso a nivel internacional, pero FSC España se compromete a revisar la actual versión de nuestro estándar español, de 2020, dentro de nuestros procesos de mejora continua y adaptación a la realidad forestal española, por si fuese necesario modificar o aumentar los requisitos relativos a esta importante problemática”, señala Gonzalo Anguita, director ejecutivo de FSC España.

“Pero además es preciso un gran esfuerzo de otros actores y en otras tareas, entre las que destacan que las administraciones deberían aumentar las labores de prevención fuera de la época de incendios, así como la mejora de la ordenación y gestión del territorio para crear paisajes más resistentes y resilientes frente al fuego”, añade Alberto Rojo Alboreca, presidente de FSC España y profesor titular en la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería del campus de Lugo de la Universidad de Santiago de Compostela.

Todo ello, sin embargo, será inútil si a la vez la sociedad en su conjunto no se conciencia de que el cambio climático y sus efectos, como la presente ola de calor y los virulentos incendios forestales asociados que estamos sufriendo este verano, son responsabilidad de todos y cada uno de nosotros. Los montes, además de abastecernos de infinidad de productos que forman parte de nuestra vida cotidiana, como el papel, la madera, el corcho, el cartón y otros muchos, prestan servicios que son fundamentales para nuestra supervivencia, y es vital aumentar la conciencia colectiva sobre los mismos, para que sean reconocidos por su valor verdadero.

FSC, a través del etiquetado con su sello, constituye una de las principales armas que tenemos para promover hábitos de consumo responsables, ayudando a las empresas, consumidores y usuarios a elegir productos de origen forestal rigurosamente identificados con garantía de sostenibilidad, procedentes de bosques gestionados de manera responsable.