Iniciativa de París para la conservación de los bosques centroafricanos

La gestión sostenible de los bosques, una solución para conservar el segundo pulmón del planeta.

El Ayuntamiento de París y el periódico Le Monde organizaron el 6 de octubre una jornada sobre el tema de la conservación de los bosques centroafricanos.

La conferencia internacional celebrada en París para conocer y preservar los bosques de África Central y sus poblaciones reunió a autoridades locales, representantes de asociaciones, universidades y empresas, así como a expertos y grandes testigos europeos y africanos que reclamaron la necesidad de actuar para preservar esta región.

El encuentro se estructuró en torno a sesiones plenarias y mesas redondas, centrándose en particular en 4 temas cruciales:

  • La preservación del bosque ecuatorial africano y su biodiversidad
  • El papel central de las poblaciones
  • La lucha contra el calentamiento global
  • El desarrollo de nuevas prácticas agrícolas y alimentarias

Nos gustaría volver a esta jornada para subrayar la forma en que las intervenciones, y en particular las de los representantes de los países de la cuenca del Congo, han puesto de manifiesto los beneficios de la gestión forestal sostenible y la certificación para la preservación de los ecosistemas y el desarrollo económico y social. Sin embargo, esta conferencia tiene lugar en un contexto particular, el de la exclusión de las maderas tropicales por parte de la Société pour la Livraison des Ouvrages Olympiques (SOLIDEO) de la construcción de las estructuras olímpicas para los Juegos Olímpicos de verano de París 2024.

Los bosques de la cuenca del Congo son el segundo macizo forestal tropical más grande, después del Amazonas. Alberga un patrimonio natural excepcional, tanto por su diversidad faunística como florística, y permite el secuestro de 140 millones de toneladas de carbono al año (Pr. Lee White). Como tal, representa una apuesta crucial en la preservación de la biodiversidad mundial y en la lucha contra el cambio climático, como resumió claramente en una frase Lee White, Ministro gabonés de Aguas y Bosques: «Si perdemos la cuenca del Congo, perderemos la batalla contra el cambio climático».

De los debates surgieron varios retos importantes:

  • El importante crecimiento demográfico en los países de la cuenca del Congo, y la consiguiente población joven
  • La agricultura, que amenaza con destruir las zonas forestales
  • La dendroenergía, muy utilizada en esta región

Ante la complejidad y la mezcla de estos problemas principales, se plantea la cuestión de la gestión de los recursos forestales, en un contexto en el que la creciente población tiene cada vez más necesidades de vivienda y alimentación. Parece que la preservación de los bosques tropicales debe combinarse con un desarrollo económico y social que respete tanto los ecosistemas como las poblaciones. En este sentido, la gestión forestal sostenible (GFS) parece ser una solución adecuada.

Como han señalado muchos expertos, una tala bien gestionada y controlada contribuye al desarrollo forestal sostenible (Alain Karsenty, CIRAD). Los sistemas de certificación no son perfectos, pero mejoran constantemente. De hecho, varios estudios científicos sobre el tema realizados en los últimos años han demostrado que la tala bien gestionada tiene poco impacto en los bosques, e incluso puede servir de red de conexión entre diferentes áreas protegidas (Sylvie Gourlet-Fleury, CIRAD. Vea su presentación). Para ello, hay que respetar un sencillo principio: no explotar más de lo que permite la tasa de renovación de la especie, principio que tienen en cuenta los sistemas de certificación y los planes de gestión.

Las imágenes de satélite muestran cómo la deforestación está presente alrededor de una concesión gestionada de forma sostenible, mientras que la cubierta forestal se conserva dentro de la concesión (Stéphane Glannaz, Precious Wood. Vea la presentación). Además, el sector maderero-forestal proporciona empleo e ingresos a una población joven, en su gran mayoría activa. La gestión forestal sostenible puede y debe ser inclusiva para las poblaciones locales.

En el futuro, los bosques gestionados de forma sostenible podrían ser considerados como áreas protegidas, preservando la fauna y la flora, pero también garantizando el respeto de los derechos de los pueblos indígenas, asegurando las tierras y evitando su desalojo en favor de las áreas protegidas o los parques naturales (Geoffrey Mauvais, UICN. Vea la presentación). Al considerar los bosques gestionados de forma sostenible como áreas protegidas, abriríamos la puerta al desarrollo de una economía sana, aportando beneficios sociales y respetando los ecosistemas forestales al incluir en lugar de excluir.

Sin embargo, no basta con reconocer los beneficios de la gestión forestal sostenible y de la certificación de las maderas tropicales: Francia, y en general Europa, debe abrir su mercado a la madera tropical certificada. Como ha señalado el ministro gabonés Lee White, los países productores de maderas tropicales son muy conscientes de que Europa no comprará madera si es ilegal, amenaza la biodiversidad y pone en peligro a los pueblos indígenas.

Los gobiernos y las empresas forestales que participan en la certificación están realizando costosos esfuerzos para desarrollar una industria sólida y virtuosa. Pero corresponde a los actores europeos apoyar estos esfuerzos y crear una economía forestal sostenible abriendo sus mercados a una madera certificada que garantice la protección de los bosques y el desarrollo económico y social local (Ver el debate).

Para desarrollar este mercado sano, es necesario desarrollar una interconexión entre los niveles local, nacional e internacional, y dar un lugar y un valor a la madera tropical certificada. En este sentido, la decisión de SOLIDEO de prohibir el uso de las maderas tropicales no es acertada e incluso podría ser contraproducente al desalentar los esfuerzos por mejorar la gestión forestal en los países productores.

ATIBT, la Asociación Técnica Internacional de la Madera Tropical, espera que esta jornada rica en intercambios haya hecho reflexionar a SOLIDEO para que abra su mercado a la madera tropical certificada para un evento tan internacional y simbólico como los Juegos Olímpicos.

En la foto principal: Mesa redonda en la conferencia con el Ministro Lee White y el investigador del CIRAD Alain Karsenty