lunes , 27 de mayo de 2019

En la provincia hay unas 20 personas que se dedican a la labor de la resina, las cuales podrán optar, cada una de ellas, a una cuantía máxima de 800 euros.


La Diputación de Guadalajara ha convocado, por primera vez, ayudas para los resineros de la provincia, que en la actualidad superan la veintena, repartidos en diferentes municipios.

La cuantía total máxima de la subvención asciende a 12.000 euros. Cada uno de los resineros recibirá una ayuda que podrá llegar hasta los 800 euros. Con esa cuantía, desde la Institución Provincial pretenden ayudar a estos emprendedores que han decidido apostar por regresar al mundo rural.

“La extracción de resina es un oficio que ha abierto una ventana de futuro a quienes han decidido apostar por este trabajo”, señala la diputada de Agricultura, Ganadería, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Lucía Enjuto.

Desde la Diputación llevan varios años tratando de impulsar este oficio a través de diferentes iniciativas como cursos de formación o jornadas divulgativas. La intención es que se recupere un oficio que fue muy importante en la provincia pero que se perdió hace varias décadas.

Uno de los cursos que se llevó a cabo fue en el Alto Tajo (Guadalajara), concretamente en la Fundación Apadrina un Árbol, en la Finca de Solanillos, en la localidad de Mazarete, contando con la colaboración de la Diputación y del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Un total de 23 alumnos de distintas partes de España, tales como Málaga o Galicia, estuvieron presentes en el curso donde conocieron de primera mano las formas actuales que existen para la resinación, haciendo prácticas en los montes de Iniéstola y Ablanque. Unas jornadas que comenzaban a las 09,00 horas y en las que se aprendía sobre la orientación cara, marcado, desroñe, clavado, colocación de pote, pica de corteza, preparación pasta y aplicación, recogida barrasco o la remasa.

 

 

Los que asistieron al curso en la Dehesa de Solanillos también aprendieron los pasos que hay que dar para hacerse resinero. No se piden requisitos, pero sí hay dos pliegos de condiciones técnicas, además hay que coger una mata (pinos) de 5.000, pagar por ellos y ya se puede llevar a cabo la labor de la resinación con las técnicas que están permitidas. La producción se lleva a los proveedores y se paga de inmediato. “Cuentan con el apoyo de la Institución provincial de Guadalajara para informarles y asesorarles en el camino hacia el emprendimiento”, añade Enjuto.

Una de las comunidades autónomas que más apuesta por la resinación es Castilla y León con más de 1.000 resineros, mientras que en Castilla-La Mancha, la provincia donde más hay es en Cuenca con unos 140, incluso ya tienen su propia Asociación. En Guadalajara, pese a su gran potencial, de momento sólo hay 20.

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