Los drones al servicio de los bosques

Una de las aplicaciones más relevantes es la evaluación de superficies a partir de imágenes en color verdadero tomadas desde el aire.

Desde la Fundación Centro Tecnológico Forestal y de la madera (CETEMAS) llevamos más de 5 años trabajando con drones con distintas características operacionales. Sobre ellos se montan una gran variedad de sensores que permiten la toma de datos de naturaleza muy variada: desde imágenes hasta nubes de puntos en tres dimensiones que se capturan con nuestros sensores LiDAR (Light Detection and Ranging). 

A pesar de la gran variedad de tecnologías de las que disponemos, nuestro valor como centro no radica en la capacidad para la adquisición de datos, sino en el conocimiento que hemos ido adquiriendo durante estos años para sacarles el máximo partido, valorizándolos a través del desarrollo de algoritmos específicos y basados en software libre orientados al desarrollo de productos para la empresa, administraciones y servicios de interés general para la sociedad. 

Una de las aplicaciones más relevantes es la evaluación de superficies a partir de imágenes en color verdadero tomadas desde el aire, y que se pueden utilizar para distintos propósitos: planimetría, ayuda a la concentración parcelaria, detección de infraestructuras, planificación, seguimiento y gestión de todo tipo de cultivos agrícolas o forestales, sin olvidar la cuantificación de superficies afectadas por incendios.

Sin embargo, el uso de drones permite ir un paso más allá, y obtener imágenes que recogen información imperceptible por el ojo humano mediante la incorporación de sensores especiales como pueden ser las cámaras multiespectrales, térmicas, NIR, etc. La información recolectada por alguna de estas cámaras es de gran utilidad para la detección de estrés hídrico, la monitorización de áreas afectadas por plagas o enfermedades en el ámbito forestal o agrícola, lo cual permite a través de desarrollos específicos detectar de forma precoz y con alta resolución espacial diferentes patologías, así como la delimitación de las zonas afectadas. 

Otra de las líneas que ya están operativas en proyectos de I+D+i o servicios, es el uso de datos LiDAR para el apoyo a la estimación de variables de inventario a nivel de rodal o de fenotipado a nivel de árbol individual. Las herramientas disponibles y adaptables a situaciones particulares de la capacidad de crecimiento de las especies en cada zona del territorio, permiten por ejemplo obtener la altura de la vegetación, volumen de madera, cubicación en pie de productos ya clasificados con una elevada precisión, así como la estimación de la cantidad de biomasa presente en el monte. Tanto el volumen como la biomasa se obtienen de forma indirecta mediante unos modelos matemáticos intermedios basados en variables medidas directamente sobre la nube.