La Federación de Asociaciones de Propietarios Forestales de Castilla y León (FAFCYLE), que representa a más de 50.000 propietarios forestales de la región, insiste en que para asegurar el futuro de las masas forestales y del medio rural es urgente el respaldo de la administración.
“Sin la implicación de los propietarios forestales privados, responsables de la mayoría de la superficie, la lucha contra el fuego seguirá siendo insuficiente”, explica Jesús Pestaña, Presidente de FAFCYLE, motivo por el que exige que exista una colaboración público-privada “que ayude a blindar una política forestal a largo plazo”.

Los propietarios forestales lanzan un mensaje claro tras los devastadores incendios que la comunidad está sufriendo este verano: “sin gestión forestal no habrá prevención eficaz. Necesitamos un respaldo institucional acorde con la importancia real que tienen los bosques para la sociedad y la economía de Castilla y León”, aseguran.
Desde FAFCYLE trasladan su preocupación ante las medidas que acaba de anunciar el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, para paliar los efectos de los incendios forestales. “Lamentablemente, dichas medidas no incluyen ayudas específicas para los montes, a pesar de que representan una parte esencial del patrimonio que se está perdiendo sin remedio en esta catástrofe medioambiental que sufre nuestra Comunidad”, expresan los afectados.
Según destacan los expertos forestales, “los bosques, tanto públicos como privados, son mucho más que masas arboladas: constituyen infraestructuras verdes imprescindibles para la regulación del ciclo hidrológico, la fijación de carbono, la conservación de la biodiversidad, la protección del suelo frente a la erosión y la mitigación del cambio climático. Su degradación compromete no solo a los propietarios, sino también al conjunto de la sociedad”, explican.
Para ellos, los montes desempeñan un papel fundamental en el desarrollo económico de amplias zonas rurales, por ello luchan por la conservación y correcta gestión como base de múltiples actividades empresariales vinculadas al territorio, como son los aprovechamientos madereros, la biomasa, la ganadería, apicultura, resina, caza, setas o el turismo rural y de naturaleza. “La pérdida de superficie arbolada supone un grave perjuicio para la competitividad de estos sectores y para la fijación de población en el medio rural”, lamentan.
En este contexto, el colectivo se sorprende de que en las reuniones anunciadas por la Consejería de Agricultura y Ganadería únicamente se contemple la presencia de las Organizaciones Profesionales Agrarias (OPAs), sin aludir ni a la Consejería de Medio Ambiente ni a los representantes de los propietarios forestales. Los afectados consideran esta exclusión “difícilmente justificable, dado que la gestión forestal y la recuperación de los montes tras los incendios requieren de un enfoque integral que necesariamente implica a ambos actores”, subrayan.
La organización reclama a la administración un compromiso firme con los propietarios forestales privados, responsables de más del 60% de los bosques de nuestra comunidad.
LAS DEMANDAS DE FAFCYLE
- Que se establezcan líneas de ayuda específicas para la restauración de montes afectados por los incendios, tanto en labores de reforestación como en prevención y gestión futura.
- Que se incorpore de forma inmediata a la Consejería de Medio Ambiente y a los representantes de los propietarios forestales en los procesos de diálogo y toma de decisiones.
- Que haya un impulso real a la gestión forestal privada, tomándose en consideración las modificaciones legales y fiscales demandadas por el sector. Especialmente urge la incorporación del sector forestal en la Ley 1/2014, de 19 de marzo, Agraria de Castilla y León de forma expresa.
- Que las líneas estratégicas de apoyo a los pequeños propietarios sean mejor dotadas económicamente, haciéndose realidad la demanda de la puesta en marcha de los procesos de concentración forestal.
LA IMPORTANCIA DE LA PROPIEDAD FORESTAL PRIVADA
Con 4,8 millones de hectáreas forestales —la mayor superficie de España—, más del 45 % es de titularidad privada y otro 18 % es de titularidad pública pero de gestión privada, lo que equivale a 3,02 millones de hectáreas, un 62,53% de la superficie forestal de la región.
Buena parte de estas superficies están fragmentadas en pequeñas propiedades, montes de socios o comunidades vecinales, lo que hace imprescindible un mayor apoyo técnico, jurídico y económico.
UN PROBLEMA CRÓNICO
Los incendios forestales son un problema crónico en España. Datos del MITECO muestran algunos de los peores episodios:
- 1978: 425.958 ha quemadas (182.615 en Grandes Incendios Forestales)
- 1985: 484.475 ha (199.985 en GIF)
- 1994: 437.603 ha (335.749 en GIF)
UNA CATÁSTROFE QUE SE REPITE
Castilla y León vive de nuevo un verano devastador en materia de incendios forestales, con miles de hectáreas arrasadas, graves pérdidas ambientales y económicas, y pérdidas humanas irreparables.
FAFCYLE se une al dolor por las pérdidas humanas, y muestra su solidaridad con las familias afectadas y su agradecimiento a todos los responsables del operativo, técnicos forestales, bomberos forestales, brigadas, agentes medioambientales,, voluntarios y vecinos que luchan en primera línea.
