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“La extracción de resina en España no está optimizada”

Ignacio Sánchez Lucio, coordinador del grupo operativo RESIMEC.

El Grupo Operativo RESIMEC surge por la inquietud de las empresas del sector forestal y de la resina, y las ganas de mejorar, aunando los conocimientos y experiencias de las entidades participantes; un total de siete.

Cabe recordar, que este Grupo Operativo está constituido por la Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España (COSE), Centro de Servicios y Promoción Forestal y de su Industria de Castilla-La Mancha (CESEFOR), Federación de las Asociaciones Forestales de Castilla y León (FAFCYLE), Centro de Investigación Forestal de Lourizán, Asociación para el desarrollo integral de Sierra de Gata (ADISGATA), Sociedad de Resinas Naturales S.L., Centro de Investigación, Desarrollo y Experimentación S.L. (CIDEX). Además de cuenta con la colaboración de Luresa Resinas S.L., y el departamento de Ingeniería Forestal – ETSI Montes y el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA).

El objetivo general que persigue es el incremento de la productividad de la resina a través de la innovación y la mecanización en el proceso de extracción, facilitando, de este modo, la labor del oficio del resinero.

El desarrollo del proyecto que llevará a cabo Resimec estará basado en el estudio de la mejora de la mecanización en la extracción de la resina, así como el estudio de la compatibilidad de la extracción con los otros aprovechamiento ejecutados en los montes y el desarrollo de un sistema de toma de decisiones que permiten caracterizar, gestionar el monte de manera más fácil y eficiente.

“La extracción de resina en España no está optimizada”, afirma Ignacio Sánchez Lucio, coordinador del G.O Resimec. “Creo que se vende mucho humo presentando el sector resinero como una actividad fácil y eso no es así. Es una actividad bastante dura, con mucho trabajo en el campo”, añade.

Eso es precisamente lo que buscan desde Resimec, mejorar la labor del resinero teniendo en cuenta que actualmente no existen herramientas mecanizadas para la extracción de resina. “El desarrollo de herramientas especificas de fácil uso, acorde con los avances disponibles en tecnología, supondrán la mejora tanto en las condiciones del propio trabajador a pie de monte, como en la productividad de esta actividad”, asegura Sánchez.

Uno de los problemas que también destacan en el Grupo Operativo, sobre todo en Galicia, es el minifundismo. “Queremos fomentar el aprovechamiento resinero en las parcelas privadas”, informa.

De momento, el Grupo Operativo Resimec está en su fase de creación y dándose a conocer en el sector, para ello realizó varias jornadas divulgación para mejorar la comunicación entre los distintos actores. “Fueron muy satisfactorias, ya que nos permitieron acercarnos a la realidad del sector. A su vez, pudimos darnos a conocer y explicar cuáles eran nuestros objetivos”, puntualiza.

EL AUGE DEL SECTOR

Actualmente la actividad de extracción de la resina, casi extinta en nuestro país desde finales de los años 80, parece renacer después de un prolongado periodo de crisis, y lo hace en el tiempo de las nuevas tecnologías, pero anclada en los métodos y técnicas de explotación tradicionales. Los nuevos resineros utilizan las mismas herramientas que sus antepasados en los años 60. El cese productivo supuso a su vez un parón en el proceso de modernización del sector resinero. Una tendencia que esperan cambiar desde el grupo operativo.

En comunidades autónomas como Extremadura, Castilla y León y Castilla-La Mancha, las administraciones están a favor de los aprovechamientos resineros y trabajan para potenciarlos por medios de ayudas. “En las zonas rurales es difícil fijar población y los aprovechamientos resineros es una oportunidad para ello”, reconoce Sánchez. “También trae otra serie de beneficios indirectos para los municipios, tales como la gestión forestal, ya que los resineros limpian los montes y mantienen los senderos y caminos, lo que redunda en la disminución de incendios forestales”, añade.

Pese al auge de los últimos años, el sector resinero, al igual que el forestal, no tiene el mismo peso en España que el agrícola, pese a que podrían ser sectores estratégicos, debido a la gran potencialidad que tenemos en la Península Ibérica. “El problema radica en que en la resina utilizan las mismas técnicas de extracción que en los años 60. La mecanización del sector es lo que buscamos desde Resimec”, indica.

Además de la mecanización, buscan que el trabajo del resinero no solo sea durante los meses que dura la campaña –por lo general desde marzo a noviembre-, sino que su labor se asegure durante todo el año, trabajando en labores de limpieza del monte durante los tres meses que no se resina.

Por último, también quieren que los aprovechamientos resineros no sean vistos como algo temporal. “Debido a la crisis económica, hubo gente que se incorporó a la actividad de manera superficial y ocasional, luego abandonaron la labor. Eso es lo que hay que evitar y debemos formar a resineros, profesionalizar el sector. Ese es otro de nuestros caballos de batalla”, concluye el coordinador de Resimec.