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«SUMAR COMPLICIDADES” busca reivindicar a los pequeños pueblos forestales

En el seno de la celebración del Día Internacional de los Bosques, impulsado por la plataforma Juntos por los Bosques, en la que durante tres días se organizaron actividades de diversa índole vinculadas a los productos sostenibles y saberes ancestrales, la Vocalía Forestal de la Asociación de Municipios de Montaña esMontañas, convoca la mesa «Sumar Complicidades”, reuniendo a 53 entidades de diferentes ámbitos para buscar el apoyo hacia los pequeños pueblos forestales propietarios de bosques incluidos en el Catálogo de Montes de Utilidad Pública en particular y a los propietarios forestales en general.

En el documento se solicita a las administraciones que se reconozca el papel fundamental del Catálogo de Montes de Utilidad Pública, en la situación actual de los bosques mejor conservados de España, de las comunidades locales que los han custodiado y se compense económicamente a la propiedad de los bosques por los servicios ecosistémicos que prestan al conjunto de la sociedad: – Tanto en la fijación de carbono (reconociéndolos en el Mercado de Carbono), como en la lucha contra la desertificación, la regulación de caudales y filtrado hídricos, beneficios ambientales y sociales…

También se pide que desde la Unión Europea y el Gobierno de España se lidere e impulse, en el marco de la revisión de la Estrategia y el Plan Forestal español una gestión forestal sostenible para todo tipo de bosques que contribuya a su conservación y al bienestar social y que se establezcan nuevas reglas para el Mercado Forestal Nacional que contemplen las singularidades del sector en lo relativo a una fiscalidad y una contabilidad para sus producciones adaptadas; un nuevo tipo de sociedades; y un nuevo marco de apoyo al sector y, en particular a la propiedad.

RECONOCIMIENTO

Los municipios forestales han custodiado bosques que hasta los años 90 se encontraban en estado óptimo. La laxitud y falta de agilidad en los tratamientos y medidas de prevención de los últimos treinta años, ponen en grave riesgo su conservación y preocupan enormemente a los municipios propietarios forestales.

Es necesario conocer su historia. Han sido gestionados con diversas fórmulas, con planes de ordenación que se han ido adaptando desde su creación hasta la actualidad y que deben ser estudiados para evitar errores, que pueden resultar fatales.

La falta de reconocimiento a las comunidades selvicultoras, las hace invisibles y por lo tanto resulta difícil su compensación; pero al contrario que la propiedad urbana, que está muy interiorizada y categorizada en la sociedad, la propiedad de los bosques queda diluida en el imaginario colectivo como «un bien común», olvidando en esa máxima que toda prestación debe llevar asociada una contraprestación y que el disfrute de sus beneficios por lógica y por ley, deben llevar asociadas unas obligaciones de conservación, que en estos momentos están recayendo en los lábiles hombros de la propiedad, cada vez con menos recursos económicos y humanos.

COMPENSACIÓN

Estos bosques que prestan servicios ecosistémicos esenciales para la sociedad, tanto en el pasado como para afrontar los retos de futuro, no están recibiendo ninguna compensación que se pueda destinar a su conservación y a revitalizar el indisoluble vínculo existente entre habitantes y bosques.

“La sociedad española tiene derecho a conocer dónde se limpia su huella y tiene derecho a decidir contribuir a su conservación. No podemos excluir de la formación la historia de nuestros bosques y el papel esencial de sus comunidades. La silvicultura forma parte del sector primario como lo forma la agricultura, aunque ningún libro de texto lo refleje”, aseguran en el documento.

“Los Municipios Forestales necesitan el apoyo de la sociedad para seguir prestando los servicios ecosistémicos necesarios para una, también, necesaria transición ecológica, justa, sostenible. Y mucho más, para la supervivencia. Por todo lo expuesto, es necesaria una justa compensación”, finalizan.

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