SUPERB congrega a una veintena de agentes implicados en la gestión forestal en El Bierzo

La sede de Productos de Calidad de El Bierzo acoge una jornada de este proyecto europeo el 19 de septiembre.

El Bierzo alberga una de las 12 áreas piloto puestas en marcha en toda Europa para realizar experiencias de restauración forestal, establecidas este año por el proyecto SUPERB con el objetivo, entre otras metas, de hallar soluciones para la restauración de ecosistemas para la biodiversidad.

Impulsada por esta iniciativa europea, la Junta de Castilla y León y Cesefor (entidades socias de este proyecto en la Comunidad), reúnen en Carracedelo el lunes 19 de septiembre, a una veintena de agentes que, de uno u otro modo, intervienen en la gestión del territorio y son personas interesadas en mejorar el paisaje forestal de El Bierzo.

A través de esta jornada-taller, los organizadores pretenden dar a conocer el proyecto y las intervenciones previstas para esa área piloto, que pasa por crear un paisaje más resiliente que proteja y amplíe los corredores del oso pardo, restaurando zonas degradadas de matorral y roble, contribuyendo a la mitigación del cambio climático e integrando plantaciones productivas de castaño que permitan fomentar el desarrollo rural.

La convocatoria se ha realizado a personas vinculadas al territorio “por su fuerte conexión con el monte en nuestra zona, como vecino, propietario, gestor forestal público o privado, empresario, educador, protector o visitante, entre otros perfiles”, apuntan desde Cesefor y Junta de Castilla y León. Los organizadores ponen de relieve que el conocimiento que estos estos agentes tienen del monte “es importante para el desarrollo del proyecto”, así como sus intereses y opiniones, a fin de tenerlos en cuenta en los planes y actuaciones de restauración de SUPERB. 

En el área piloto de El Bierzo, Cesefor y la Junta de Castilla y León llevarán a cabo un Plan de Restauración en las 205 hectáreas objeto de estudio. Asimismo, se harán monitoreos tanto de las condiciones de la vegetación y de los suelos, como de la fauna (artrópodos, aves y murciélagos) para evaluar así los servicios ecosistémicos y relacionarlos con el estado de degradación del bosque.