WWF publica su informe sobre “Frentes de Deforestación”

La expansión de las tierras agrícolas, principal responsable de la pérdida de masa forestal.

Entre 2004 y 2017 se perdieron 43 millones de hectáreas de bosques, es decir, casi el 80% de la superficie de la Francia metropolitana, en 24 «frentes de deforestación»; puntos calientes en los que se ha concentrado la deforestación mundial en los últimos años.

Sobre esta observación alarmante se abre el último estudio del Foro Mundial para la Naturaleza (WWF), destacando en particular la responsabilidad de la expansión de las tierras agrícolas en la dinámica de la deforestación.

En este estudio, WWF identificó los 24 frentes de deforestación más graves en los trópicos y subtrópicos. Algunos de ellos ya se conocen y están activos desde hace varios años, como en Cerrado, la Cuenca del Congo o la Cuenca del Mekong, y un análisis más profundo revela otros.

En total, 9 de los 24 frentes de deforestación se encuentran en América Latina, región que está experimentando una disminución particularmente drástica de las poblaciones de fauna y flora silvestres, como se ilustra en el reciente Informe sobre el Planeta Vivo; 8 se encuentran en África y 7 en Asia y el Pacífico.

Fuente: WWF

La agricultura comercial es la principal causa de la deforestación en todo el mundo, ya que muchas zonas forestales se talan para crear espacio para el ganado y los cultivos. También están aumentando otros factores que impulsan la deforestación, como la minería, la agricultura alimentaria, la infraestructura o la especulación con la tierra.

Fuente: WWF

Los resultados del informe destacan que las soluciones desplegadas para combatir la deforestación deben adaptarse al contexto local y son más eficaces cuando se combinan. Se destaca la responsabilidad de los gobiernos y las empresas en la aceleración de la deforestación.

WWF pide que se adopten varias medidas urgentes, entre ellas :

  • Garantizar los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales para que puedan estar en el centro de la protección y la gestión de los bosques.
  • Asegurar la conservación de las zonas ricas en biodiversidad
  • Adoptar y apoyar la legislación para garantizar que todos los productos comercializados estén libres de deforestación y conversión de otros ecosistemas, y respetar los derechos humanos.
  • Asegurar que las cadenas de suministro de las empresas sean sostenibles y alentar a más empresas e instituciones financieras a comprometerse con políticas de deforestación y conversión cero
  • Asegurar que el riesgo de deforestación se integre adecuadamente en los planes de vigilancia de las empresas sujetas a la Ley de diligencia debida de 2017.

Para saber más sobre ello: