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Carlos del Alamo: “La biomasa no es una burbuja”

Instituciones públicas, promotores de proyectos de generación de energía con biomasa, consumidores y expertos del sector forestal compartieron con la prensa especializada en energía y madera una interesante tertulia en el transcurso de EXPOBIOENERGIA, la Feria Tecnológica en Bioenergía recién clausurada en Valladolid.

 

Moderó la tertulia Javier Díaz, Presidente de AVEBIOM -Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa-, quien defendió en todo momento el «efecto tractor» que durante los últimos años ha protagonizado la bioenergía sobre la economía de muchas comarcas de España, principalmente rurales.

 

Según Carlos del Alamo, Decano del Colegio de Ingenieros de Montes de España, «el aprovechamiento de la biomasa forestal es capital; se trata de la única alternativa de aprovechamiento económico real de los bosques españoles». A su juicio, esta actividad evitaría en gran medida los incendios forestales, generaría empleo en el entorno rural (hasta 20 trabajadores x megavatio), frenaría las emisiones de CO2 a la atmósfera y abarataría en 725 millones de euros la factura del Plan de Energías Renovables 2011-2020.

 

«Si el monte es rentable, vecinos y propietarios estarían aún más interesados que nadie en cuidarlos y aprovecharlos», apuntó el Decano del Colegio de Ingenieros de Montes de España.

 

Pero el Real Decreto 1-2012 ha venido a paralizar el desarrollo de la bioenergía en España, al eliminar las primas a los nuevos proyectos en este sentido. «La biomasa no es causante de un déficit tarifario -concluyó en su intervención Carlos del Alamo-. Ni por volumen, ni porque esté causando una burbuja. Existe un conocimiento nítido del Ministerio de Industria al respecto: la biomasa no es una burbuja».

 

La incertidumbre mata el negocio

 

En este escenario, existe una gran preocupación entre los grandes inversores en biomasa de nuestro país. Por ejemplo Emilio López, Consejero Delegado de Gestamp Biomass, cuya empresa apostó siempre por el desarrollo de proyectos de alta eficiencia, también fuera de España. «Cumplíamos la legislación vigente, y ahora el trabajo realizado y las inversiones ejecutadas tendrán que esperar. La incertidumbre mata los negocios -se lamentó Emilio López-. Instalaciones de este tipo no pueden parar y arrancar de la noche a la mañana».

 

El tertuliano aseguró en Valladolid que «la bioenergía no es un sector refugio de capitales advenedizos o de empresas oportunistas». Desde el punto de vista energético, «tampoco va a ser la tabla de salvación de la demanda de energía en España -continuó el Consejero Delegado de Gestamp Biomass-. Pero genera empleo, riqueza y ahorro, y mejora la silvicultura y el medio ambiente. En estos aspectos tiene mucho que aportar».

 

Mínima capacidad financiera

 

José Manuel Jiménez, Consejero Delegado de Somacyl y Director General de Calidad y Sostenibilidad Ambiental de la Junta de Castilla y León, y Ricardo González, Director del Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), expusieron a sus contertulios la experiencia y situación de esta región. En concreto, anunciaron el colapso registrado en el avance, modernización e inversiones en instalaciones de explotación y aprovechamiento de biomasa eléctrica; una opción que requiere grandes proyectos, y donde los bancos están dispuestos a poner dinero, si es que el marco legislativo lo permite.

 

Respecto a la biomasa térmica, donde domina la atomización de las empresas, progresa poco a poco la sustitución de calderas de gasóleo por otras de biomasa y district heatings; principalmente en instalaciones y complejos de titularidad pública.

 

«Nuestra vocación es dinamizar este sector -dijo en EXPOBIOENERGIA José Manuel Jiménez-. Es importante inyectar dinero en este mercado, porque las empresas tienen poca capacidad financiera».

 

Carlos Moro, Presidente del Grupo Matarromera (mejor empresa europea en la categoría de respeto al Medio Ambiente en el año 2011), expuso el proyecto «Matarromera Sostenible», basado en el aprovechamiento de los residuos generados por sus viñedos, los cuales generan en una caldera de biomasa un ahorro de 50.000 euros anuales a la factura energética de la bodega.

 

«Queremos eliminar el propano y apostar al cien por cien por las calderas de biomasa -señaló el ponente-, pero falta suministro de biomasa y complementaremos nuestros restos y residuos con leñas y cáscaras de piñones, entre otras biomasas. Todo esto tiene que ser rentable -concluyó-, pero hoy la financiación es muy complicada».

 

«Con la biomasa las empresas se hacen más competitivas -recordó en este punto Javier Díaz, Presidente de AVEBIOM y moderador de la tertulia-. A las empresas esto les preocupa mucho, y cada vez más».

 

Consumos

 

Europa consumió en 2011 un total de 14 millones de toneladas de pellets (para fines domésticos e industriales, al cincuenta por ciento). De todo ello, 3.200.000 toneladas correspondieron a pellets certificados con el sello de calidad ENplus.

 

La previsión para 2015 es que el consumo alcance los 45 millones de TM (36 millones industriales, y el resto domésticas). En 2020, el Viejo Continente ya debería de gastar 80 millones de toneladas (60 millones para la industria, y 20 para los hogares).

 

«El sector ha tomado el camino de la calidad, la homogeneidad y la certificación -afirmó Javier Díaz-. Buscando ofrecer seguridad al consumidor y estabilidad al sector».

 

Entretanto, España produce pellets muy por debajo de su capacidad. Mucho y lo mejor de su producción va afuera; donde hoy por hoy es demandado y mejor valorado.

 

«A la sobrecapacidad instalada de fabricación de pellets en España responde un incremento sostenido de calderas (3.500 por año, aprox.)», informó el Presidente de AVEBIOM.

 

En 2011 exportamos 50.000 toneladas anuales, y dedicamos 80.000 a consumo interno. Exportamos combustibles baratos e importamos combustibles caros. Pero el productor ha de ver una salida para su producto. «No es malo que exportemos pellets -concluyó Javier Díaz-. El objetivo prioritario es equilibrar el consumo interno de pellets en dos años».

 

Respecto a la moratoria o aplazamiento del pago de la deuda vencida que padece el sector, los tertulianos coincidieron en Valladolid en la idea de que en el Ministerio de Industria preocupa y mucho cómo influya cualquier movimiento del mercado en la tarifa eléctrica.

 

Mientras, la realidad del sector de la bioenergía es durísima. Lo cual es paradójico, ya que según los expertos convocados por la organización de EXPOBIOENERGIA aseguran que sólo harían falta de dos a tres años para desarrollar un proyecto; siempre que viviéramos una situación de normalidad.

 

¿Es posible continuar adelante sin primas?

¿Bastaría con disponer de una financiación adecuada?

 

La biomasa es competitiva y funciona con normalidad en otros países. Cabe esperar que la enorme y creciente demanda de pellets en Europa darán cancha incluso a las más grandes instalaciones productivas.

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