viernes , 24 de mayo de 2019

Muestra un aspecto rejuvenecido en el que el nogal estadounidense proporciona unas propiedades acústicas extraordinarias y ocupa un lugar destacado en la paleta de materiales utilizados que evocan el entorno natural del teatro.


«Apenas se había hecho nada desde que se construyó hace unos 30 años, ¡lo único que se veía era marrón por todas partes!», explica Jill Smith, Directora General del CAEG. «La estructura física del teatro no presentaba problemas, pero estéticamente necesitaba desesperadamente que se ocuparan de él. Las butacas se caían a pedazos y había problemas con el cumplimiento de las reglamentaciones sobre los accesos».

 

Las directrices iniciales para el estudio de arquitectura Studio 101 consistían en iluminar el espacio, hacerlo más acogedor y cuidar la acústica. «En un teatro la acústica es un aspecto fundamental y la madera permite siempre abordar de manera satisfactoria esta cuestión», comenta Smith.

 

Al enfrentarse a la abrumadora dictadura del marrón en el espacio existente, Richard Wiesbrock, uno de los arquitectos de Studio 101, cree que hubiera sido razonable limitarse a darle una mano de pintura y cambiar la moqueta y las butacas. «En vez de eso optamos por una solución que se convirtió en la señal de identidad del teatro: dimos un gran énfasis al acabado en nogal de las butacas, de los deflectores acústicos, de las balaustradas de los palcos y de los palcos mismos y en general de todo el espacio».

 

«La madera nos ofrecía la oportunidad de dar vida y calidez a este notable teatro de 800 butacas». También era necesario un tono de color uniforme que no distrajera la atención del escenario – algo que no fuera ni demasiado claro ni demasiado oscuro.

 

«Siempre habíamos pensado en el nogal, pero nunca lo habíamos utilizado antes. Estudiamos el material a fondo y llegamos a la conclusión de que se trataba de la elección correcta. Pero el factor decisivo se presentó al estudiar las opciones para los asientos. Su importancia es fundamental en el diseño de un teatro, ya que normalmente es uno de los primeros elementos con el que interactúan los espectadores, tocándolos y comentándolos antes que casi cualquier otra cosa».

 

Ya se había decidido que la tapicería se encargaría a un fabricante local, Geelong Textiles, pero la búsqueda de un mecanismo adecuado para los asientos llevó a los prescriptores a Colombia. «Allí sobraba material de un trabajo de grandes dimensiones en los Estados Unidos. Ya era casi seguro que íbamos a utilizar nogal y la posibilidad de utilizar estos excedentes nos acabó de convencer», explica Wiesbrock.

 

«Investigamos el tono de color, la densidad y las propiedades acústicas para los deflectores acústicos y la verdad es que todo resultaba mucho mejor de lo esperado».

 

Es cierto que podía haberse pensado en una madera australiana como el blackbutt o el ciprés pero en la elección, para los arquitectos, era mucho más importante la «honestidad de la expresión de la materia» que su origen. «Si la madera tiene un color, éste debe permanecer la mayor parte del tiempo posible como tal, especialmente en interiores. Si hubiéramos utilizado alguna otra especie como Spotted Gum, se podría haber dado lugar a una mezcla de tonos rojos, amarillos y marrones, carente de uniformidad. Otras especies australianas pueden ser bastante claras y ciertamente no queríamos que la luz rebotara o se reflejara. La tonalidad del nogal, sin embargo, y su calidez hacen que esta especie no presente ninguno de estos problemas».

 

El cercano bosque estatal de Otway Ranges fue la fuente de inspiración para usar maderas naturales de tonos medios y una tapicería verde. Las salpicaduras de rojo de la parte posterior añaden un toque teatral. Todas las demás superficies se pintaron en negro para conseguir un fondo opaco que permitiera que el nogal diera la impresión de adelantarse o sobresalir, interactuando así con el gran volumen espacial.

 

Los expertos internacionales Marshall Day recomendaron mejoras acústicas para las salas paralelas de la planta baja, la parte posterior del escenario y otras bolsas acústicas. «Para conseguir una calidad acústica óptima teníamos que reflejar el sonido enviándolo de nuevo al interior de los profundos huecos del teatro para lo que los deflectores acústicos en nogal fueron perfectos», explica Wiesbrock.

 

A pesar de que el acabado y el mantenimiento de los elementos de madera es algo más laborioso, para Studio 101 la variabilidad fue un factor clave a la hora de elegir el nogal: «No es demasiado inconsistente y tiene una textura global muy agradable. Además, cada tabla tiene su propia textura y tono de color».

 

Este estudio de arquitectura de Geelong está especializado en soluciones de diseño basadas en la madera y aprecia este material porque «se puede hacer y conseguir mucho más con ella que con ningún otro material». Algunas de las ventajas clave que encontraron en el nogal estadounidense utilizado en el proyecto fueron las siguientes:

 

· la posibilidad de seleccionar la calidad para lograr una consistencia visual

· la durabilidad y la dureza perfecta para los revestimientos verticales y los cielos rasos del techo (Dureza=4,5 en la escala Janka)

· un color rico de tono medio y de fibra elegante y apretada.

· una extraordinaria calidad táctil

· procedente de bosques de maderas de frondosas gestionados de manera sostenible

· fácilmente disponible en el momento de la especificación como chapa y como tablas solapadas para revestimientos

· excelentes propiedades acústicas

· «considerado adecuado» para los requisitos relativos al fuego

 

Suspendiéndolos del techo se han integrado cuidadosamente en el espacio teatral paneles de contrachapado de 12 mm creados con chapa de nogal estadounidense que actúan como deflectores acústicos. Estos paneles envían el sonido hacia los palcos superiores y ocultan las pasarelas de servicio situadas encima. Proporcionan un cielo raso en madera que flota delicadamente y añade intimidad al espacio.

 

El contrachapado también permitió utilizar una subestructura de acero más ligera, reduciendo tanto los costes como el tiempo de construcción. Para reducir los desperdicios se utilizaron fijaciones con tornillos y paneles estandarizados de 1.200 mm de anchura.

 

«Básicamente, los paneles de contrachapado de nogal permitieron crear un techo suspendido innovador que no hubiera sido posible con madera maciza y potenciaron la honestidad visual y la integridad conceptual del proyecto», explica Studio 101.

 

«La consistencia de la expresión, el detalle y el uso conceptual subyacente de la madera han dado lugar a un proyecto de renovación del teatro, cuidadosamente diseñado y construido que ha sido muy bien recibido».

 

TEATRO PLAYHOUSE DEL CENTRO DE ARTES ESCÉNICAS DE GEELONG

 

Especie: Nogal negro estadounidense

Nombre del proyecto:

– Español: Teatro Playhouse del Centro de Artes Escénicas de Geelong

– Inglés: The Playhouse Theater at the Geelong Performing Arts Centre

Localización: Geelong – Australia

Arquitecto: Studio 101 architects

Año del proyecto: 2010

Año de finalización: 2010

Tipo: Cultural

Cliente: Geelong Performing Arts Centre

Coste total: aproximadamente 3 millones de dólares australianos (AUD) o aproximadamente 2,42 millones de euros (cambio a 0,80526 €/AUD).

Fotografías: Tony Neilson

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