jueves , 12 de septiembre de 2019

Actualmente, en el grupo operativo SUBER, desarrolla un prototipo de cubierta verde con sustrato de corcho.


El Instituto Catalán del Corcho (ICSuro), es una fundación de carácter científico dedicada a la promoción y desarrollo de toda la cadena de valor del sector corchero, mediante la investigación, la innovación y la comunicación; así como la promoción de la conservación y aprovechamiento responsable de los alcornocales integrando el principio de sostenibilidad a lo largo de toda la cadena bosque industria y potenciando los valores económico, social, ambiental y paisajístico de estos espacios.

Para ello dispone del laboratorio Cork Center y de su departamento de I+D+i. Cuenta con más de 28 años de experiencia en el control de calidad de tapones de corcho y su influencia en la evolución del vino, prestando servicio a bodegas y empresas corcheras de todo el mundo. El departamento de I+D+i, por su parte, pone el foco en la interacción corcho-vino y en la investigación en nuevas aplicaciones del material (cosmética, construcción, diseño, …).

UN MATERIAL ÚNICO

El corcho es un material natural que se regenera. Su estructura celular le otorga peculiares prestaciones que no alcanzan la mayor parte de los materiales, naturales o generados por la industria. Por ejemplo, casi el 90% de su volumen es aire. Poco denso, aunque impermeable, su potencial en aplicaciones nuevas y tradicionales es enorme. Porque es buen aislante acústico y térmico.

Las ondas que disipa por su estructura de nidos de colmena lo convierten en un gran amortiguador y, a la vez, es compresible y elástico. Duradero y rígido, es un material biosorbente e higroscópico, que se hidrata con el agua. La capacidad biosorbente del corcho permite que este pueda descontaminar aguas contaminadas en contacto con él, por ejemplo, hidrocarburos aromáticos policíclicos, metales pesados o pesticidas.

ALTERNATIVA AL TAPÓN

El corcho en Cataluña crece más despacio, son montes más abruptos y densos, por lo que el clima y la edafología del territorio son los factores diferenciales con las dehesas extremeñas, andaluzas y portuguesas.

El corcho extraído tiene una fracción apta para su uso como tapones, que es la finalidad que actualmente aporta mayor valor económico, y otra parte no taponable. El corcho no taponable (corcho bornizo, quemado y corcho con defectos) se destina a aplicaciones alternativas al mundo del vino. A este corcho se suman las planchas de corcho reproductivo que no son aptas para taponar.

Como material renovable, el corcho encaja en el marco de la bioeconomía y la economía circular. Una gestión correcta de los alcornocales garantiza el suministro regular de materia prima al mercado. Destinar a nuevas aplicaciones el corcho no taponable propulsa su valor y justifica preservar y desarrollar el alcornocal. Hace años el plástico desplazó al corcho en segmentos como la decoración, alimentación y la construcción. Desde ICSuro se trabaja para ayudar a la industria corchera a recuperar este mercado.

CUBIERTA VERDE CON SUSTRATO DE CORCHO

Dentro del grupo operativo SUBER, de alcance nacional, ICSuro desarrolla el proyecto piloto de una cubierta verde con soporte o sustrato de corcho, aprovechando sus características aislantes y biosorbentes.

Junto con la Universidad de Córdoba, el Instituto Català del Suro trabaja actualmente en el estudio sobre la idoneidad de un sustrato de corcho para una cubierta vegetal. Lo cual determinará las condiciones que ha de tener el material para garantizar el buen funcionamiento de dicha cubierta.

Una cubierta o una fachada verde son estructuras vegetadas, con gran variedad de plantas, que pueden tener o no sustrato. Otorgan protección a las paredes exteriores de los edificios y, al mismo tiempo, bienestar, fijación de dióxido de carbono y un estímulo a la biodiversidad. Al mismo tiempo, son un interesante aislante acústico y térmico. Tienen una larga vida útil y contribuyen a ahorrar energía. Pueden incluso realizar la función de depurar las aguas grises del edificio, que a continuación pueden ser reutilizadas, por ejemplo, para regadío.

ICSuro está desarrollando para el G.O. SUBER una cubierta modular, con gaviones que alojarán el substrato, donde se empleará básicamente corcho, y desde donde emergerán y crecerán las plantas. “Es un sistema auto portante, encorado en el suelo -explica María Verdum, técnico de ICSuro-. El substrato, gracias a la porosidad y densidad del corcho, realiza una función de drenaje que, a su vez, permite la aireación de las raíces de las plantas allí fijadas”.

En conclusión, se trata de un prototipo comparativo de cubierta verde, soportada en unos gaviones de corcho que harán las funciones de aislante, descontaminación y depuración de aguas grises, entre otras.

El prototipo planteado se ha pensado como un estudio comparativo entre un sistema comercial bien caracterizado y el mismo diseño pero con el valor añadido del sustrato y soporte de corcho. Durante, aproximadamente, un año de funcionamiento del prototipo, ICSuro realizará un seguimiento de los parámetros físicos (temperatura, humedad y eficiencia energética) y también se llevarán a cabo ensayos de descontaminación de aguas.

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