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La modificación térmica abre nuevas oportunidades para la madera de frondosas estadounidenses

Mediante esta tecnología, algunas frondosas estadounidenses que tienen una durabilidad natural reducida y son de menor valor, como por ejemplo el tulipwood y el arce blando, pueden utilizarse ahora para aplicaciones exteriores.

Las especies de frondosas estadounidenses ponen a disposición de los prescriptores una gran diversidad de atractivas variaciones de color y veteados para el uso en la fabricación de muebles, suelos y otras aplicaciones interiores. Sin embargo, para los usos que implican condiciones de mayor dureza, como por ejemplo revestimientos exteriores de madera, tan solo hay disponibles un número limitado de especies con una durabilidad adecuada. El roble blanco puede utilizarse en exteriores sin necesidad de tratamiento siempre que no haya albura expuesta (que es no duradera).

Sin embargo, la reciente aparición comercial de la modificación térmica (TMT por sus siglas en inglés Thermal Modification Treatment) aplicada a las maderas de frondosas ha abierto nuevas oportunidades para otras especies en aplicaciones exteriores, que anteriormente eran campo exclusivo de las frondosas tropicales y de las coníferas tratadas químicamente. Mediante esta tecnología, algunas frondosas estadounidenses que tienen una durabilidad natural reducida y son de menor valor, como por ejemplo el tulipwood y el arce blando, pueden utilizarse ahora para aplicaciones exteriores. El fresno modificado térmicamente es probablemente la especie más popular actualmente para pavimentos y revestimientos exteriores gracias a su atractiva veta, aunque debido al incremento continuado de la demanda y la preocupación existente con respecto al impacto del barrenador del fresno en los Estados Unidos y del hongo del fresno en Europa, la atención se está dirigiendo hacia otras especies alternativas. Otras frondosas estadounidenses que pueden modificarse térmicamente particularmente bien son el tulipwood, el arce blanco, el roble rojo y el abedul.

 

Detalle en primer plano de fresno modificado térmicamente. Fotografía: Jon Petr Krejci.

 

Revestimiento de tulipwood estadounidense modificado térmicamente en el Maggie’s Centre, en Oldham. Fotografía: Alex de Rijke.

La modificación térmica de la madera no es un concepto nuevo. Los antiguos vikingos sabían que al construir empalizadas defensivas para las fortificaciones, los postes fabricados con madera a la que se le había quemado la superficie duraban más que los que no habían sido quemados. Los estudios más modernos sobre los posibles beneficios de la TMT comenzaron en la década de los 30 y 40 del siglo XX en Europa y en los Estados Unidos, aunque nunca se llegó a la comercialización. No fue hasta finales de los años 90 del siglo XX cuando desde Escandinavia se introdujo por primera vez el método de modificación térmica comercial que conocemos hoy en día, como una manera de mejorar la durabilidad y la estabilidad de las coníferas nativas. Los hornos comerciales se introdujeron por primera vez en Norteamérica hace unos 15 años para mejorar la durabilidad y el valor de algunas especies y no hay duda que esta tecnología está cambiando el panorama del mercado para algunas especies de frondosas estadounidenses.

Los dos beneficios más importantes del proceso TMT consisten en una gran mejora de la durabilidad y la estabilidad dimensional de la madera. El proceso reduce el contenido de humedad de la madera a alrededor del 4 – 6% y, esta reducción del contenido de humedad de equilibrio de la madera, es permanente de manera que la madera ya no reacciona a las variaciones de la humedad con la misma rapidez con que lo hace la madera sin tratar. Así se reduce la capacidad de la madera para absorber humedad, lo que mejora en gran medida las propiedades de estabilidad. La durabilidad se incrementa mediante la eliminación durante el proceso de tratamiento de las hemicelulosas y los carbohidratos de la madera, que son las dos fuentes de alimento principales para los organismos destructores de la madera. Con las frondosas estadounidenses modificadas térmicamente puede conseguirse una durabilidad de clase 1 (muy durable), lo que equivale a maderas tropicales como el ipé. Otros beneficios incluyen la mejora de las características de mecanizado y una reducción de la conductividad térmica. Es importante señalar que durante el proceso se modifica la totalidad de la sección transversal de la madera, lo que permite mecanizar perfiles después del tratamiento.

 

Revestimiento exterior de tulipwood estadounidense modificado térmicamente del Maggie’s Centre, en Oldham. Fotografía: Alex de Rijke.

 

A pesar de la pequeña cantidad de energía adicional utilizada durante el proceso TMT, la evaluación del ciclo de vida ha demostrado que el producto final tiene un impacto medioambiental mejor que la madera tratada químicamente. Otros beneficios adicionales de la madera modificada térmicamente respecto a la tratada químicamente incluyen el hecho de que no son necesarias precauciones especiales para la manipulación y que el impacto medioambiental es más positivo al final de la vida de servicio. También se reducen los posibles problemas de sostenibilidad relacionados con las maderas tropicales procedentes de regiones en las que existe un alto riesgo de tala ilegal. Estudios independientes confirman que en el caso de las frondosas estadounidenses este riesgo es bajo.

 

Room on a hill en la Chisenhale Primary School, en el este de Londres. Diseñado por Asif Kahn Architects con tulipwood estadounidense modificado térmicamente.

 

La industria de la TMT ya ha superado la fase embrionaria de desarrollo; actualmente ya hay más de 100 plantas en todo el mundo que producen cantidades comerciales de madera modificada térmicamente, siendo Europa líder en este sentido. Todavía quedan diversos aspectos por investigar, como por ejemplo la modificación de diferentes especies de frondosas y asegurar que toda la madera modificada sea apta para su uso final diseñado. El proceso TMT no mejora todas las propiedades; la resistencia a la flexión, por ejemplo, se reduce ligeramente, lo que plantea un interrogante sobre el uso de la madera modificada térmicamente para ciertas aplicaciones estructurales.

AHEC cree que de todas las frondosas estadounidenses que actualmente se modifican térmicamente a nivel comercial, el tulipwood tiene un futuro especialmente brillante para revestimientos. Se trata y mecaniza fácilmente y es de peso ligero, tiene un precio competitivo y está ampliamente disponible. Dos proyectos recientes que han demostrado su potencial son los siguientes:

Room on a hill: Esta estructura exterior para el juego y aprendizaje de los niños, diseñada por el renombrado arquitecto afincado en Londres Asif Khan, está fabricada con listones de tulipwood estadounidense modificado térmicamente instalados sobre un armazón de metal galvanizado y una tarima de fresno estadounidense modificado térmicamente. Se instaló hace casi dos años y con la exposición a la intemperie está adquiriendo una hermosa pátina gris plateada.

Maggie’s Centre, Oldham: El centro de asistencia y apoyo a pacientes oncológicos ubicado en el norte de Inglaterra, diseñado por el galardonado estudio de arquitectura dRMM. El tulipwood modificado térmicamente se ha utilizado durante muchos años con resultados satisfactorios en Norteamérica como material de revestimiento para fachadas de madera. Ahora se ha utilizado por primera vez en el Reino Unido para revestir una estructura completa, el Maggie’s Centre de Oldham, un edificio que ha sido aclamado por la crítica. La estructura completa se ha revestido con un perfil a medida fabricado a partir de tulipwood modificado térmicamente suministrado desde los Estados Unidos por Northland Forest Products. Se mecanizaron más de 3.000 metros lineales de madera para proporcionar una superficie de revestimiento total de 320 m2. Los listones de madera se unen mediante machihembrados de manera que las sujeciones de acero inoxidable utilizadas para fijar las tablas del revestimiento permanecen ocultas.

“No solo se crean sombras interesantes, sino que también se incrementa la durabilidad al proporcionar una gran superficie para acelerar el secado”, comenta el Profesor de Rijke.

La fase de revestimiento del proyecto se inició en noviembre de 2016 y, aunque todavía es pronto, las primeras tablas que se instalaron han puesto de manifiesto el incremento de la estabilidad dimensional que el proceso de modificación térmica ha proporcionado a la madera. Han permanecido exactamente tal como se colocaron, sin ningún movimiento en absoluto. Con el paso del tiempo y la exposición a la intemperie adquirirán una hermosa patina gris plateada y su durabilidad de clase 1 asegurará una vida de servicio del revestimiento igual de prolongada que la del edificio.

AHEC

La American Hardwood Export Council (AHEC) es la principal asociación de la industria de la madera de frondosas de los Estados Unidos en el mercado internacional y representa a las empresas exportadoras y a todas las principales asociaciones comerciales estadounidenses de productos de madera de frondosas. AHEC dirige un programa mundial para la promoción de la madera de frondosas de EE.UU. en más de 50 mercados de exportación, centrando su actividad en proporcionar a arquitectos, diseñadores, importadores y consumidores, información técnica sobre esta amplia gama de especies, productos y sus fuentes de suministro.