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HUNDEGGER registra en España un incremento de proyectos para fabricar entramado de madera

Avanza también el CLT, que arrasa en Alemania y crece con fuerza en toda Europa.

Actualmente funcionan en la Península Ibérica un total de 66 máquinas HUNDEGGER (61 en España y 5 en Portugal). Se encuentran principalmente en la mitad norte del país. El modelo más vendido es el K2, por el tipo de mecanizado que se suele realizar en nuestro país, para la fabricación de estructuras, tejados y forjados. “Esto está cambiando actualmente –afirma Jordi Pons, responsable de las ventas y del servicio técnico de la compañía germana en España y Portugal-. El mercado español acaba de descubrir el timber framing, esto es, el entramado ligero americano. Numerosos clientes se proponen a apostar fuerte por este sistema constructivo. Mientras, en el resto del mundo y muy especialmente en Alemania hay una gran demanda de tecnología para mecanizar el CLT o tablero contralaminado”.

 

 

Desde hace una década el mercado germano, que algunos pensaban estaba acabado, ha pasado de generar el 20% de las casas de madera a fabricar el 22%. “Ese dos por ciento supuso para HUNDEGGER vender unas quince máquinas en un año; todas ellas para nuevas empresas en el sector –explica Jordi Pons-. Son hoy un millar los centros de mecanizado para madera estructural que tenemos funcionando en el mercado local”.

Actualmente funcionan en la Península Ibérica un total de 66 máquinas HUNDEGGER (61 en España y 5 en Portugal)

Ahora en España son muchas las personas que están mirando a la construcción en madera con ilusión, porque va ligada a la eficiencia energética, a la sostenibilidad ambiental y a cortos plazos de entrega, entre otros motivos. “Sabemos que en un futuro próximo, la construcción será prefabricada –afirma el representante de HUNDEGGER en España-. Queda por ver con qué materiales se hace…”.

“La crisis nos ha beneficiado”

A juicio de Jordi Pons, la crisis económica fue “positiva” para el segmento de la construcción en madera. “La crisis provocó que los profesionales de la arquitectura empezaran a mirar a la construcción de calidad, y a la construcción con madera en particular».

Son pocas las fábricas de viviendas de madera que existen en España. Sin embargo, han proliferado las empresas de servicios de ingeniería o suministradores de productos (estructuras) para un vendedor final. En poco tiempo surgirán empresas que comercializarán elementos prefabricados (muros) para que otras empresas los monten.

 

 

Según el responsable de HUNDEGGER en la Península Ibérica, en este sector “antes había pocas empresas y grandes, y ahora existen muchas y pequeñas”. La tecnología HUNDEGGER encaja a la perfección en este escenario, ya que las máquinas están muy automatizadas y, aunque no son baratas, requieren de menos personal en el taller.

Por otra parte, el coste de la energía está impulsando el interés de la sociedad por las casas pasivas, o de consumo energético casi nulo. “Conseguir una casa pasiva utilizando madera en su estructura y su envolvente es relativamente sencillo”, apunta Jordi Pons.

HUNDEGGER, la referencia en este sector

“Naturalmente tenemos competencia, pero quien quiere un centro de mecanizado para la madera estructural suele pensar en primer lugar en HUNDEGGER. Poseemos a nivel mundial de una cuota de mercado superior al 90% –observa Jordi Pons-. Además de la calidad de las máquinas, HUNDEGGER destaca por la efectividad de su servicio técnico. De hecho, ofrecemos una garantía de dos años en todas las piezas, pero también en la mano de obra”.

HUNDEGGER no trabaja a través de representantes. Sólo vende al cliente final. Porque es ella misma la empresa que atenderá el servicio técnico postventa. “Nos hacemos absolutamente responsables de lo que estamos vendiendo; son máquinas complejas, que realizan un trabajo muy preciso, y nos exigimos que todo se haga a la perfección”.

HUNDEGGER presume de prestar servicio a las primeras máquinas que vendió, cuando nació la compañía hace casi cuarenta años. “Y raramente pierde una segunda operación. Esto es, quien decide cambiar a una máquina superior o más moderna, suele repetir con nosotros”.

 

 

Su producto proviene del universo del aserrío (HUNDEGGER comenzó fabricando máquinas para serrerías), y ha querido conservar la robustez de aquellas sierras para sus centros de mecanizado. Son muy sencillas, asombra su simplicidad. Además, son modulares y flexibles. Esto es, se pueden adaptar al tamaño o nivel de actividad de la empresa.

Capítulo aparte merece la programación de las máquinas. El software también se desarrolla en HUNDEGGER, con una espléndida plantilla de cuarenta programadores. “Al final una máquina es tan buena como el software que tenga detrás, es decir, lo que sea capaz de hacer”, considera Jordi Pons.

La prestigiosa firma alemana no sólo vende las magníficas máquinas que suele exhibir en la LIGNA de Hannover. Ofrece también al mercado máquinas pequeñas robotizadas a partir de los 230.000 euros. Este esquema encaja con la creciente demanda en España de maquinaria de este tipo por parte de empresas medianas y pequeñas.

 

 

Un futuro esperanzador

En Alemania funcionan en torno al millar de centros de trabajo. En Francia, un país con honda cultura de la madera y de las viviendas de madera, son 550 las HUNDEGGER que actualmente están operativas. En Italia son unas cuatrocientas. “De estos países fluyen al mercado máquinas de ocasión, que ofrecemos nosotros mismos, también con garantía, y otro precio –concluye el delegado de la prestigiosa firma alemana en España y Portugal-. Cuando aquellas empresas más experimentadas invierten en nuevos modelos o máquinas más grandes, las que retiran son a menudo una buena oportunidad para quienes dan sus primeros pasos en la mecanización de la madera estructural”.

El progreso del CLT y la edificación en altura implican la gestión y explotación de la madera de proximidad y, sin duda, animarán a más empresas a invertir en bienes de equipo.

“Conforme aumente la masa crítica en España, también habrá más rotación de maquinaria. En 2016 vendimos cuatro máquinas. En algunos años anteriores no vendimos ninguna… Es un mercado joven, que eclosiona, y tiene mucho por hacer en el mundo de la construcción con madera”.