Llegan a España nuevas tecnologías aplicadas a la fabricación de puertas

FAMETEC-GM propone una única linea de trabajo, donde pueden converger varias líneas de producción de puertas, a un costo razonable.

En plena cresta (esperemos que empiece seriamente la contención) de la tercera ola de la pandemia siempre es grato hablar de nuevos proyectos y de importación de nuevas tecnologías aplicadas a nuestro sector, en concreto de la fabricación de puertas, que nos abran nuevos horizontes optimistas.

Una de las grandes dificultades para insertar herrajes en las lineas de producción de puertas ha sido encontrar una solución altamente productiva y flexible para adaptarse a las grandes series de puertas, y al mismo tiempo, ser capaces de responder con la misma eficiencia a las series cortas, con un presupuesto acorde a nuestras empresas reales.

Fametec-GM, compañía que se ha afianzado como heredera de viejas fábricas italianas de maquinaria en una importante tradición también en el sector de la puerta, ha dado un salto tecnológico que propone paso a paso todas las opciones. Algunas ya son clásicas, como la mecanización del alojamiento de las bisagras y las cajas de cerraduras, colocación y fijación automática de bisagras y cajas de cerradura… Otras no son tan habituales: selección de bisagras por visión artificial para colocar en la posición correcta cada bisagra. El proceso robotizado permite trabajos automáticos de inserción, con cambios automáticos de herraje y ajuste automático de todo el sistema de atornillado, porque (y esta es la mejor novedad), los atornilladores no están en posiciones fijas y permiten adaptarse a varios tipos de bisagra.

Así pues, en una única linea de trabajo, donde incluso pueden converger varias líneas de producción de puertas, a un costo razonable, podemos hacer frente a estas exigencias de mercado: las grandes series y las series medias y pequeñas, con cambio de herraje en automático.

La intervención de las personas queda circunscrita en estas opciones a la mera recarga de almacenes de herrajes (que permiten obviamente una determinada autonomía de trabajo), y a la supervisión de linea. La propia recarga se hace a granel en algunos casos, por lo que el supervisor tiene el control de la linea fácilmente.

Para series grandes, medianas y pequeñas.

La transversalidad de la tecnología que se aplica hace avanzar en opciones realistas para nuestras empresas, y permite en estos tiempos tan “raros” seguir el rumbo de la productividad y la eficiencia, dejando los costos de mano de obra para acciones en que aporten más valor añadido a nuestros productos y bajar al mismo tiempo los costes productivos.

Hacer frente a los gigantes asiáticos en producción, adaptarse a las demandas de los clientes, mejorar la competitividad y eficiencia productiva (costes laborales, energéticos y mediambientales) son argumentos de la introducción de este tipo de tecnologías en nuestra industria. En la situación actual de crisis del transporte intercontinental, la multinacionales buscan proveedores fiables y cercanos, y esta es una apuesta ganadora para la exportación a nuestros clientes continentales y tradicionales. Además nos permite aceptar retos de servicios para grandes superficies, que por eficiencia quedaban siempre en manos de grandes productoras, sobre todo lejanas.

Si unimos la eficiencia de esta tecnología a los ya actuales sistemas de control 4.0 el dominio sobre la producción y la flexibilidad de la misma entra en una nueva dimensión, en la que algunas administraciones aportan su grano de arena para impulsar la introducción de estas ventajas con subvenciones, dado que no sólo hablamos de mejorar productividad, sino de reducir costes energéticos y hacer frente a los nuevos retos de mercado que afianzan la comercialización exterior de nuestras empresas.

Por lo tanto es bueno que nos llegue al sector esta información, que ya se ha hecho realidad en Francia e Italia y en pocas semanas será realidad también en España, donde las buenas noticias también son necesarias.

Una opción realista para las empresas del sector de la puerta, que en pocas semanas será realidad en España.