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SCM Group cumple setenta años

Una historia de valentía, pasión e ingenio.

Se cumple el setenta aniversario de Scm Group, líder mundial en tecnologías para el procesamiento de una amplia gama de materiales y en componentes industriales. El grupo nace de la visión estratégica de Scm, que, en 1952, en Rímini, construyó su primera máquina para la carpintería, asumiendo desde ese momento una misión precisa: ofrecer la más amplia gama de soluciones para el procesamiento de la madera a nivel internacional. 

Las familias Aureli y Gemmani continúan al frente del Grupo Scm.

Con el tiempo, el grupo ha desarrollado tecnologías y adquirido marcas líderes, no solo para completar todos los procesos de la segunda transformación de la madera, sino también en el ámbito de los materiales avanzados, plástico, vidrio, metal y mármol.

Una larga historia de éxitos que nos lleva a los números de hoy: 750 millones de euros de facturación en 2021 (el 90% exportaciones), más de 4 000 empleados y una presencia directa y capilar en todo el mundo. Al frente del grupo están, desde sus inicios, las familias Aureli y Gemmani.

LOS ORÍGENES DE SCM

La historia del grupo se remonta a 1935, cuando Nicola Gemmani y Lanfranco Aureli, expertos en mecánica y fundición, empiezan a trabajar juntos.

Nicola Gemmani y Lanfranco Aureli.

En 1952 nace la primera máquina para el procesamiento de la madera, L’Invincibile, proyectada por el ingeniero Giuseppe Gemmani, hijo de Nicola. Esta máquina, que para los fundadores tenía que ser especial, mucho más simple y funcional respecto a las que ya existían en el sector, logró satisfacer las necesidades de un mercado marcado entonces por el boom de la construcción y por una fuerte demanda de mobiliario de todo tipo. 

En poco tiempo Scm realiza una gama completa de máquinas para la carpintería que le permite conquistar todos los mercados mundiales. 

En los años 60 Adriano y Alfredo Aureli, hijos de Lanfranco, se unen a los fundadores y junto con Giuseppe Gemmani guían y hacen crecer aún más la empresa abriendo filiales de gestión directa en todo el mundo.

En 1976, Scm desarrolla los primeros centros de trabajo y sistemas para puertas y ventanas de madera maciza. A mediados de los años 80 empieza a adquirir una serie de marcas consolidadas en diferentes ámbitos del procesamiento de la madera, que consolidarán el liderazgo global de la empresa: Mahros para los sistemas de automatización (1984), Minimax para la carpintería (1985) y a finales de los años 80 Gabbiani, Dmc y Morbidelli, líderes respectivamente en corte, lijado y en los centros de trabajo cnc para tableros.

En 1992 se incorpora también la firma Routech, que marca la entrada de Scm en el sector de la construcción en madera, y Stefani, pilar internacional en chapado. En los años siguientes, gracias al desarrollo de otras tecnologías líder y adquisiciones (Superfici en 2004, CPC y Sergiani en 2006, Celaschi en 2007), el Grupo amplía su gama hasta cubrir todas las exigencias productivas del sector. 

LAS ESTRATEGIAS DE SCM: EL CLIENTE EN EL CENTRO

SCM celebra el prestigioso hito de los 70 años con el orgullo de acompañar al cliente en todos los procesos relacionados con el mundo del tablero, de la madera maciza, de la construcción en madera y de la carpintería. 

Luigi De Vito, Director de la División Scm y General Manager del grupo, no tiene ninguna duda sobre cuáles son los principales objetivos: “Queremos estar aún más cerca del cliente con soluciones altamente personalizadas y adaptadas a sus necesidades reales”.

Scm está dando un paso más en esa dirección, para garantizar un contacto aún más directo, desde el asesoramiento y la venta a la postventa. “Para nosotros – continúa De Vito – esto significa ofrecer un soporte continuo y de mayor valor para los clientes; comprender a fondo, anticiparse, proponer proactivamente y de manera más específica lo que realmente necesitan”.

Para ello Scm invierte en las competencias de su equipo global, en ámbito técnico, comercial y de postventa y el centro de formación Campus del grupo juega un papel fundamental al respecto.

Al mismo tiempo, el grupo está acelerando su recorrido de transformación digital a dos niveles:  internamente, renovando los modelos de organización e interacción con el cliente a lo largo de todo el recorrido del cliente, y a nivel de productos y servicios ofrecidos “para estar aún más cerca de sus necesidades de negocio y estudiar juntos la mejor estrategia de fabricación inteligente”.

Luigi De Vito, Director de la División Scm y General Manager del Grupo Scm.

Para Scm todo esto se traduce en tecnologías digitales y conectadas, estudiadas para conseguir fábricas más eficientes y sostenibles; sistemas IoT que permiten al cliente conservar y valorizar sus propias tecnologías durante todo el ciclo de vida; herramientas, como el nuevo portal My Scm, que permite una amplia gama de servicios para ver, recopilar y analizar en tiempo real toda la información sobre el rendimiento de la producción; un equipo de Servicio que puede gestionar los casos de una manera más simple y eficaz, dando respuestas más rápidas y soluciones sobre “cómo hacerlo” para guiar a los clientes en una lógica de intercambio de conocimientos. 

Las inversiones en investigación y desarrollo representan otro pilar: “No solo destinamos el 7% de la facturación anual del grupo a actividades de I+D -añade De Vito- sino que también contamos con un equipo de Innovación con competencias multidisciplinares que nos permite mantener un enfoque abierto, con visión de futuro, que va más allá de las aplicaciones específicas de los sectores de competencia, siempre en beneficio del cliente».

El plan de inversiones también pone en primer lugar la sostenibilidad, tanto en los procesos internos como en los productos y servicios, “para ofrecer al cliente soluciones que reduzcan el espacio ocupado en la fábrica, los tiempos de proceso y los márgenes de error, además de contener los costes ligados al consumo de energía y al desperdicio de recursos y materiales”.

Línea de producción en Rimini.

En setenta años, Scm ha alcanzado una presencia cada vez más directa y extendida a nivel internacional. ¿Cómo se mantiene unido un equipo tan global? De Vito tampoco tiene dudas al respecto: “Con un espíritu de equipo muy fuerte; el mismo que nos ha permitido continuar en nuestra senda de crecimiento con una convergencia de objetivos que no podía darse por sentado, aún en los momentos más complejos, como estos últimos años marcados por la pandemia. La centralidad del cliente y el enfoque humano e inteligente son los valores que guían nuestras actividades diarias en nuestros centros industriales en Italia, así como en las filiales del extranjero. Además de esto, queremos seguir abiertos a colaboraciones y alianzas en todos los ámbitos (investigación, tecnologías de la información, capacitación, soporte comercial, asistencia técnica, etc.), teniendo siempre como principal objetivo el valor del cliente”.

El nuevo cuartel general de Scm Group en Rimini.

A pesar de las incertidumbres actuales relacionadas con el aumento del coste de las materias primas y la energía, Scm también sigue invirtiendo en sus oficinas en Italia. “Estamos aumentando la capacidad de producción de nuestros sitios industriales que hoy ya registran una producción media de 20 mil máquinas al año. Además de ampliar las superficies, estamos realizando obras de modernización -como la que se está realizando en Rímini- para crear espacios más ecosostenibles y agradables para nuestros recursos humanos. Otro gran impulsor es la digitalización de nuestras líneas de producción, que continúa con la difusión en las distintas ubicaciones de procesos lean y sistemas de control FCS (Factory Control System) en consonancia con lo requerido por la Industria 4.0. El objetivo es mejorar la organización industrial a través de una mayor integración de la fábrica con los sistemas IT”.

Por último, pero no menos importante, las inversiones en las filiales comerciales en el extranjero como es el caso de la sede renovada de SCM Norte América en Canadá, en British Columbia (West Coast) y la apertura de las nuevas sucursales de la India y Turquía, para garantizar una presencia cada vez más directa y extendida en mercados estratégicos.

Solidez, internacionalidad, innovación y personas, estos son los valores propios del Grupo Scm desde sus orígenes hasta la actualidad.