“Cada vez hay una mayor necesidad de transparencia en los sistemas de producción”

Pablo Sánchez, director ejecutivo de B LAB SPAIN.

B Corp es un movimiento global que nació hace 15 años en Estados Unidos, con la misión de utilizar la fuerza de la empresa para cambiar el mundo, entendiendo la misma como origen de soluciones y como agente de cambio necesario para transformar el paradigma empresarial.

B Corp irrumpe en escena de la mano de tres emprendedores que crean su propia empresa de zapatillas deportivas, conocida como AND1, una marca que todavía existe y que llegó a ser número 2 en ventas, tras Nike. Pronto se dan cuenta de que el mercado solo les llevaba a preocuparse por los resultados económicos de la compañía, y les impedía poner en práctica unos valores con los que ellos buscaban equilibrar la cuenta económica con los resultados sociales y ambientales.

Ante la presión económica de los inversores, preocupados principalmente por el retorno económico, deciden vender la compañía y crear el movimiento B Corp.

¿Su aspiración? Promover un modelo de empresa que genere un triple impacto: social, ambiental y económico.

Para ello, crean una organización sin ánimo de lucro denominada B Lab. Se trataba de dar respuesta a su motivación y promover este modelo empresarial. A partir de ahí, el movimiento se expande a otros lugares del mundo por esta filosofía y se empiezan a crear B Lab regionales (B Lab Europa, Asia, América Latina…).

Con el objetivo común de redefinir el éxito empresarial, entendiéndolo como empresas que también se preocupan por el medio ambiente, las personas y que al mismo tiempo son rentables, se empieza a estructurar todo el movimiento B Corp. El fin es blindar el propósito social de la compañía y respetarlo.

“B Lab impulsa un movimiento empresarial que busca la creación de un modelo económico inclusivo, regenerativo y equitativo para todas las personas del planeta; hay una nueva forma de entender la empresa como fuerza para cambiar el mundo. La responsabilidad no solo está en las empresas, sino en todos nosotros como ciudadanos -explica Pablo Sánchez, director ejecutivo de B Lab Spain-. Intentamos aportar la máxima credibilidad, rigurosidad y transparencia para que se puedan tomar decisiones de compra, inversión, etc. Detrás del movimiento B Corp no hay tanto un sello, sino un espíritu de transformación de nuestro modelo empresarial. Eso es lo que distingue lo que hacemos. La certificación es una herramienta de transformación, pero no nuestro fin último”, añade.

¿Cuándo surgió B Lab Spain?

Empezamos a finales de 2014, a través de la empresa Roots For Sustainability y en 2018 decidimos crear B Lab Spain. Desde 2019, el crecimiento del movimiento B Corp en España fue muy elevado, y fue mucho mayor desde 2020, coincidiendo con la pandemia.

Actualmente hay más de 120 empresas B Corp en España; más de 5.000 usuarios que miden su impacto a través de la herramienta de Evaluación de Impacto B; prácticamente 200 multiplicadores; unos 40.000 seguidores en redes sociales… y en los dos últimos años ha habido un crecimiento de un 30% de empresas B Corp y un 40% en solicitudes para serlo. Los acontecimientos de los últimos años a nivel regulatorio, social y de mayor sensibilización por parte de la ciudadanía han hecho que tengamos una mayor demanda e interés por parte de las empresas.

El concepto B Corp persigue una economía global que beneficie a las personas y al planeta. ¿Qué papel puede desempeñar B Corp en la industria de la madera?

El concepto B Corp es una iniciativa totalmente transversal, y dentro de la comunidad de la que hablamos, de más de 120 empresas, las hay de todo tipo y tamaño.

Aunque dominan las empresas de consumo -el sector de alimentación está muy presente, el de la moda empieza a estarlo-, también hay muchas empresas de servicios empresariales (agencias de talento y comunicación), y el sector industrial empieza a tener presencia.

Respecto al mundo de la madera, cada vez hay una mayor necesidad de transparencia en los sistemas de producción. También hay compañías que aplican durabilidad y circularidad al proyecto, como es el caso de Hannun: una empresa B Corp que está recuperando madera o reutilizándola para el diseño de sus productos, y alargando su durabilidad de los productos y añadiendo el concepto de circularidad. Asimismo, destaca el uso de materiales no tóxicos para el tratamiento de la madera, las condiciones de trabajo en las explotaciones, la transparencia sobre el origen, e incluso la gestión no solo sostenible de los bosques, sino también regenerativa.

B Corp permite hacer una evaluación muy amplia y transversal y ver todas las oportunidades de mejora que tiene la empresa para ir incorporando todos estos elementos de sostenibilidad dentro de su modelo de negocio. B Corp es una evaluación 360º, no una evaluación de producto ni de proceso, sino que incorpora todas las áreas de gestión a la compañía, algo que es muy útil para una empresa de madera o de cualquier otro sector. En todo caso, cualquier empresa que tenga este diagnóstico concreto de cómo añadir elementos de mejora es relevante y útil y más en este sector.

B Corp cubre cinco áreas de impacto clave: Gobernanza, Trabajadores, Comunidad, Medio Ambiente y Clientes. ¿Cómo pueden los fabricantes de muebles y de elementos de carpintería de madera mejorar en todos estos criterios?

En efecto, el estándar de B Corp está estructurado en cinco áreas que cubren de forma muy completa la gestión de la compañía. Si detectamos áreas en las que se ven ciertas debilidades por parte de las empresas, se requerirá un mayor esfuerzo por su parte; entender el impacto que genera en la sociedad y en el medio ambiente e introducir la medición de este.

Un gran reto es el medioambiental: la descarbonización, empezar a calcular la huella de carbono y cómo se pueden empezar a mitigar y compensar las emisiones dentro de la compañía.

También es fundamental trasladar a los proveedores y a la cadena de valor los requisitos que nos estamos marcando internamente. Son elementos que también en el sector de la madera, como en cualquier otro, van a ser relevantes.

Hay que hacer un efecto tractor. Observamos en empresas de un cierto tamaño que están incorporando estas medidas esto dentro de sus criterios de selección de proveedores y esa cadena de custodia es fundamental y sirve para no quedarse fuera del mercado.

B Corp valora un éxito empresarial que se mida no sólo por los beneficios económicos. Pero … ¿está el cliente final dispuesto a pagar algo más al consumir productos de una empresa B Corp?

Esa es la pregunta del millón. En principio, incorporar medidas de sostenibilidad, si entendemos el coste como económico, sí repercute en el precio final, y eso lo estamos viendo en diferentes productos. Hannun está incorporando diseño, calidad y una propuesta de valor diferenciada, y pensamos que muchos clientes sí están dispuestos a pagar un poco más por eso.

La empresa escandinava del sector del mueble TAKT aplica una política de transparencia en la definición del precio. No estamos acostumbrados a que las empresas den a conocer una relación del coste del margen que obtienen por su producto y creo que es valiosísimo para tomar una decisión de compra mucho más consciente. Creo que, si hiciéramos este ejercicio de transparencia, el consumidor tendría, quizá, un factor de decisión muchísimo más completo. En todo caso, en España, todavía, el criterio precio pesa mucho y para lograr esa diferenciación hay que incluir otros elementos y no solo el de sostenibilidad.

Hannun es la 1ª empresa B Corp de decoración en España. ¿Habrá pronto más empresas del sector madera-mueble con este distintivo?

Estoy convencido. Nos ha sucedido con otros sectores. Nosotros entendemos B Corp más como un movimiento, como una comunidad, y no tanto como una certificación.

También se pueden ver empresas que avanzan en retos comunes. Recientemente, se ha organizado a nivel europeo una coalición de empresas del sector de la cosmética, liderada por cuatro o cinco compañías y se han unido al final unas treinta.

En España, Hannun es pionera y hay otras a nivel internacional, pero ojalá suceda también en el sector de la madera, que se avance en esa propuesta del sector por responder a los retos de la sostenibilidad y que sirva de inspiración. Ojalá que con un poco de trayectoria veamos ese resultado.

Existe actualmente cierto tráfico de certificados de gestión responsable y comercio justo en el mercado. ¿Cabe una más, como B Corp? ¿qué viene a aportar de nuevo o diferente?

B Corp es más que una certificación de producto. Es una identidad de empresa, una forma de significarse y de reconocerse como empresa. B Corp, por esta dimensión, crea una comunidad y un movimiento. Tenemos personas dentro de B Corp que se dedican precisamente a dinamizar las propias empresas que forman parte del movimiento B Corp y a organizar actividades en conjunto, a posicionarse ante retos como el cambio climático, y a dar una visión de comunidad a empresas que están cumpliendo los más altos estándares de sostenibilidad e incluso yendo un paso más allá.

Incluso, estamos proponiendo una ley en España para que se reconozca una forma legal de empresas con propósito y objetivos como los que nosotros pregonamos. Esto nos hace una entidad que está intentando posicionarse como constructora de un nuevo movimiento empresarial.

También estamos confeccionando un Libro Blanco y un Libro Verde y ejerciendo una política activa en el Congreso de los Diputados para que haya un reconocimiento real de las empresas que incorporan en su gestión esos altos estándares de desempeño social y ambiental e incorporan en sus estatutos sociales ese propósito intencionado de generar un impacto social a través de su actividad.

Estos son elementos diferenciadores nuestros y los que hacen que tenga sentido una propuesta que es totalmente complementaria con las de otros sellos que, por cierto, reconocemos dentro de nuestros propios criterios de evaluación.

Nosotros evaluamos tanto las prácticas operativas de la compañía como el propósito de la compañía, y lo premiamos.

¿Cómo puede una empresa, aunque sea pequeña, tomar el camino para llegar a ser una B Corp?

Tenemos un sistema bastante accesible, sobre todo para empresas de pequeño y mediano tamaño, que son, en su mayor parte, las que forman parte de nuestra comunidad.

Tenemos una herramienta de autodiagnóstico que es la Evaluación de Impacto B. Cualquier empresa se puede registrar de forma gratuita para ver cómo responde y cuál es su puntuación respecto al estándar que propone B Corp. Es también una herramienta de gestión interna que permitirá a la empresa identificar las mejoras internas.

Para lograr empezar el proceso de verificación se requiere una puntuación mínima de 80 puntos sobre 200. Dado este paso, cualquier empresa que tenga interés en la certificación, pasará por un proceso de verificación.

Mensualmente, organizamos un webinar gratuito donde se explica cómo funciona la evaluación y la herramienta de Evaluación de Impacto B, o cuáles son sus funcionalidades.

Ser B Corp no es fácil, es un proceso exigente. Sí ponemos fácil que la empresa pueda adoptar el estándar y pueda empezar a realizar esa medición.