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¿Cuál es el origen de las máquinas tragaperras de madera?

Abarataba los costes de producción y ofrecía una estética más agradable a la vista.

Según los más fieles registros con que se cuenta, las máquinas tragamonedas o tragaperras datan de finales del siglo XIX. Se reconoce como año de su aparición 1895, pero fue Charles Fey, de origen alemán y residenciado en San Francisco, Estados Unidos, quien en 1907 realizó una versión con mejoras sustanciales.

Pocos jugadores conocen la fascinante evolución de estas máquinas que atraen a millones de personas en todo el mundo. Y toda esa evolución ha desembocado en las actuales plataformas de los casinos online con todo un mundo de bonos y grandes premios.

¿COMO FUERON LAS PRIMERAS TRAGAPERRAS?

De esa máquina diseñada por Charles Fey derivaron las demás, y hoy en día hay notables similitudes y diferencias con las tragaperras online e incluso con las máquinas que se encuentran en casinos físicos.

Las primeras versiones se deben a la empresa Mills Novelty Company, con sede en Chicago. Fueron fabricadas en hierro hasta 1915 aproximadamente, cuando esta compañía empezó su fabricación en madera, ya que así era menos onerosa su producción.

¿Por qué en madera? Básicamente porque este material abarataba los costes de producción y, seguidamente, porque ofrecía una estética más agradable a la vista. Además, psicológicamente este material hace que el usuario se sienta con más confianza y cercanía tanto con la máquina como con el entorno.

Esta compañía de Herbert Stephen Mills popularizó por todo Estados Unidos sus Golden Fall, High Top y Campanas de la Libertad. Podían verse estas máquinas de madera en clubes de billar, boleras, salones y otros lugares para el entretenimiento.

Después se incorporaron al mercado otros fabricantes que las hicieron más grandes y, en poco menos de 3 décadas, la fabricación de las tragamonedas se consagró como un negocio famoso y lucrativo. Se estima que para esa época se fabricaron más de un millón, se desarrollaron e incorporaron una gran variedad de novedades que las hicieron más atractivas.

© antigüedades técnicas
© antigüedades técnicas

En esas primeras décadas del siglo XX hubo un período en el que en algunas ciudades de Estados Unidos fueron prohibidas junto con el consumo de bebidas alcohólicas, lo que provocó un impacto negativo en su producción.

Por esa razón, los símbolos que hasta entonces se usaban, fueron cambiados por frutas y las ganancias eran goma de mascar o dulces con el sabor de la fruta con la que se acertaba una línea.

A pesar de la prohibición y de poder jugarse en locales clandestinos, no mermó su popularidad e incluso se incorporaron otros símbolos diferentes a las frutas.

NOVEDADES DESPUES DE LA PROHIBICION

Después de ese período inicial de varias décadas desde la invención, el auge y la prohibición, y sin dejar de tener muy en cuenta los beneficios de la madera en la elaboración de las tragaperras, surgió asimismo variedad de novedades en muchos aspectos.

Fue así que surgieron las electromecánicas, fabricadas con diferentes materiales y la incorporación de los rodillos con su movimiento totalmente eléctrico, aunque se seguía usando la palanca para activarlos.

A esos novedosos modelos se le añadió una bandeja para que contuviera las monedas y podía dar por una combinación ganadora hasta 500 fichas. Esas innovaciones hicieron que la compañía que las produjo, Bally Manufacturing, tuviese el control de ese sector industrial, con casi el 90% las máquinas instaladas en el estado de Nevada en los años 70.

En los años 80, esa misma compañía produjo su serie E, que es considerada la pionera y firme antecesora de las que se conocen hoy en día. Esto se debió a que se les incorporaron unos microprocesadores para el control de los movimientos de la máquina y para la captación y almacenamiento de distintos indicadores, sobre lo que pagaban y cuántas veces lo hacían. Había llegado el futuro y poco faltaba para el desarrollo del juego online en sus diversas modalidades y para acrecentar la variedad de tragaperras.

LA MADERA Y EL AUGE DE LOS CASINOS

Si bien es cierto que en la actualidad el auge de los casinos online es impresionante, no obstante, hay quienes siguen prefiriendo los casinos en locales, donde hay gran cantidad de tragaperras con sus muebles elaborados en fina madera.

Y tal es ese auge, que ha llevado a la aparición igualmente de empresas especializadas en el procesamiento de madera para máquinas recreativas para la elaboración de las más llamativas máquinas tragaperras.

UN NOBLE MATERIAL HECHO ARTE

Si bien en los inicios predominan los métodos de fabricación artesanales, con el avance de la tecnología y en el empeño de lograr formas más complejas y elaboradas, se diversifican los métodos de producción desde el corte al mecanizado y el canteado.

Desde hace unos pocos años a la actualidad, ha surgido toda una pasión por la combinación de las más modernas máquinas recreativas con novedosos y atractivos diseños de muebles de madera.

Salón de máquinas tragaperras | Pixabay

De esos diseños, muchos son concebidos dentro de una especie de moda retro en las consolas de los videojuegos. Toda una cadena de producción está implicada en esta producción, que va desde cortar las piezas de madera hasta montar el mueble, que en muchos casos se hacen a las medidas y especificaciones propias de cada cliente.

Dado el crecimiento en el interés por esa combinación entre la alta tecnología y los diseños artesanales en madera, hay empresas que ofrecen los kits prefabricados o con las dimensiones solicitadas por el cliente.

Ya es una tendencia imparable, no solo para casinos en locales de diferentes ciudades de España, sino para muchos particulares que poseen tragaperras y para pequeñas Bartop o de las más grandes Big Boss. Suele tratarse de fans de aquellos juegos o de coleccionistas, para exhibirlas en sus hogares.

El futuro ha llegado desde hace tiempo para las máquinas recreativas y se ha unido para la comodidad y la estética a un noble material hecho arte, como lo es la madera.