por

El manifiesto del ebanista

Jean Baptiste Van den Heede, ebanista-diseñador y artista.

Jean Baptiste Van den Heede, ebanista-diseñador y artista.

La Humanidad no puede seguir adelante sin volver a recuperar el trabajo de la madera maciza. El uso del aglomerado, tableros de partículas y otros derivados de la madera condenan a los bosques y al mobiliario a un auténtico desastre ecológico, cultural e histórico”.

La belleza de la madera natural es permanente y mejora con el paso del tiempo, al igual que un buen vino. Da calor al hogar, se puede restaurar y conservar durante siglos.

“La buena ebanistería hará posibles las antigüedades del mañana; lo que nos permitirá seguir gozando de ellas durante siglos y perpetuará el arte del restaurador-conservador”.

“El uso de la madera es saludable para el presente y futuro. Trabajar la madera maciza requiere reforestación y bosques controlados, que nos proporcionan oxígeno, lluvias, fertilidad, evitan la erosión y no contaminan”.

Al contrario del mobiliario industrial de aglomerados y derivados, el mueble macizo se puede desmontar y volver a montar docenas de veces sin sufrir daños irreversibles. La madera maciza NO es más cara que el mueble laminado porque resiste al paso del tiempo. Por ejemplo, una mesa de comedor va a durar varias generaciones.

El mueble no requiere tampoco que sea de madera “noble” como se entiende. Una buena mesa de pino aguantará perfectamente 200 años. Si queremos pagar más, pues pídelas de roble o de nogal… es cuestión de lujo…

El oficio de carpintero ebanista está en juego también. No sólo es cuestión de vivir el presente, pensemos en el futuro, y seamos incluso un poco egoístas… Nuestro tiempo como Seres Humanos viviendo en esta maravillosa Tierra.