Numerosas entidades defienden la continuidad de ENCE en Pontevedra

Señalan que están en juego 800 empleos directos en la ciudad y más de 5.000 en toda Galicia.

Las entidades firmantes muestran su total apoyo a la actividad de la planta de Ence en Pontevedra y cuestionan las razones esgrimidas para promover su cierre. De este modo, defienden su continuidad en la ciudad del Lérez aportando datos cuantitativos y cualitativos que respaldan esta decisión.

Ante esta situación, no solo está en juego la continuidad de la actividad de una empresa como Ence, sino la de cientos de empresas que, como Ence, por su naturaleza se asientan en el entorno de costas, afectando a multitud de astilleros, empresas de acuicultura, etc.

El cierre de Ence supondría la pérdida de 800 empleos directos en Pontevedra y más de 5.000 en toda Galicia. Además, se trata de personal de la más alta cualificación, dado el nivel de excelencia de los profesionales que trabajan en la compañía, destacada en el grupo de empresas selectas. Los procesos de selección de la compañía son de los más exigentes, con un alto nivel de tecnificación y salarios al mismo nivel.

Ence es una empresa tractora del sector forestal, punta de lanza en el desarrollo de una bioeconomía circular a partir de un recurso renovable como la madera, a través de mejora y automatización de procesos, digitalización, prevención de riesgos laborales, riguroso cumplimiento medioambiental, gestión de residuos, etc. Pieza fundamental del puzle que supone el sector forestal gallego. Funciona como motor en una compleja maquinaria en la que están integradas multitud de empresas de logística de madera, empresas de servicios forestales y aprovechamientos, viveros, selvicultores activos, ingenierías, empresas de mantenimiento, puerto de Marín, restaurantes, talleres y un largo etcétera. Hablamos de todo un entramado empresarial que, sin la compañía, se vería tremendamente afectado.

Estamos atravesando una pandemia que trae consigo, además de una crisis sanitaria, una crisis económica a nivel mundial. El Coronavirus ha demostrado que una ciudad enfocada mayoritariamente al sector servicios, se convierte en vulnerable. Las cifras hablan por sí solas: en un año se han destruido 10.000 comercios en Galicia como resultado de las restrictivas medidas que se han tenido que adoptar.

El empleo industrial es el que vertebra y cohesiona la economía. Para las entidades firmantes es inexplicable que esto no se comprenda y que, en una época en la que todas las entidades, toda la sociedad, deberían remar en una misma dirección para hacer frente a las consecuencias de esta crisis, se ponga el foco en la destrucción de empleo y riqueza.

Por ello, consideran que es fundamental una reflexión como sociedad y, por supuesto, analizar objetivamente, cuáles son los motivos reales para solicitar el cierre de su fábrica en Pontevedra, con la consiguiente destrucción de empleo y riqueza para Galicia.

ENTIDADES FIRMANTES