Rehabilitación energética con revestimientos de madera

Contamos en España con un parque edificatorio constructiva y estructuralmente sólido, pero que no cumple con las exigencias de eficiencia energética y salubridad, normativamente cada vez más exigentes.

Este parque edificatorio, que está situado en parte en las mejores zonas urbanas de nuestro país, sufre de una pérdida de valor como inmueble debida a sus grandes carencias prestacionales en lo que al confort y el coste de funcionamiento respectan.

 

Los años de financiación fácil nos llevaron a la demolición y nueva construcción de edificios antiguos como forma normal de operar. Esa forma de actuar pertenece al pasado. Es nuestra responsabilidad el mantener en uso aquellos inmuebles o elementos constructivos que siguen reuniendo las características exigidas, de eliminar los elementos que no cumplen y sustituirlos o de complementarlos con nuevos añadidos para mejorar las prestaciones del conjunto.

 

En un nuevo marco normativo de la construcción, donde la demolición y desescombro de edificios se ha transformado en un capítulo muy oneroso, no solo desde el punto de vista económico sino también desde el punto de vista del impacto ecológico subyacente, plantear demoliciones de edificios enteros y su reconstrucción desde cero se torna en una pésima idea.

 

La rehabilitación de edificios, para adaptarlos a las nuevas exigencias, es la respuesta más adecuada. Si se hace bien, supone una prolongación de la vida útil de un activo importante para nuestra sociedad a un precio muy inferior, con un impacto ambiental mínimo y con una capacidad de revalorización muy importante.

 

La madera en la rehabilitación energética de edificios

 

A pesar de que ha sido un material constructivo fundamental a lo largo de los siglos debido a sus inigualables propiedades, el mundo industrializado, nada preocupado por la sostenibilidad ni por el futuro de la humanidad sino más bien por el beneficio inmediato, no ha querido ni sabido hasta hace poco desarrollar el material madera para que recupere su papel tradicionalmente preponderante en la construcción. Todo esto está cambiando a marchas forzadas gracias a los avances tecnológicos, industriales y normativos que comienzan a revelar las verdaderas capacidades y posibilidades de la madera para servirnos a un nivel igual o superior al de los demás materiales.

 

La madera reúne las cualidades de un material único: es resistente, flexible, trabajable, ligero, pésimo conductor térmico, muy durable si se escoge bien el producto y se diseña de la forma correcta.

 

La madera es tan versátil que se puede utilizar para prácticamente todo. En el próximo Impulso proHolz, que se celebrará en Barcelona los próximos días 11 y 12 de Mayo, veremos cómo llevar a cabo sistemas de revestimiento prefabricados diseñados para multiplicar las prestaciones de edificios existentes en los que prácticamente el 100% del material utilizado es madera o un derivado de ella.

 

Teniendo en cuenta que la madera es el material de construcción con más posibilidades de reciclado y prolongación del ciclo de vida con menor coste, y que además contribuye muy positivamente con su efecto secuestro de CO2 mientras esté en servicio… darle a la madera la opción de convertirse en un material importante para la futura rehabilitación de edificios, supone un gran avance en todos los sentidos.

 

El impacto que puede suponer la rehabilitación energética y de sus fachadas en un edificio no es desdeñable. Este impacto es tanto mayor cuanto más tiempo se tarde en ejecutar la obra. En el caso de ejecución in situ este impacto es más prolongado y más profundo… la traída a obra de material, preparación y corte de material in situ, los ruidos y el polvo correspondientes a dichos trabajos, el espacio ocupado por los elementos auxiliares de la obra, etc. Es por ello muy recomendable la ejecución con elementos con el máximo nivel de prefabricación posible. Esto tiene múltiples ventajas: la rapidez de ejecución, solo se transporta el material necesario, no se generan residuos en obra ni suciedades y los ruidos no se prolongan en el tiempo.

 

La madera es el material ideal para la prefabricación de elementos de gran tamaño por su impresionante relación de resistencia/peso. La ligereza alcanzable con los sistemas constructivos en madera permite el aprovechamiento de las capacidades estructurales de los edificios a rehabilitar sin necesidad de refuerzo estructural de los mismos.

 

La madera es el material ideal para rehabilitar edificios existentes y además es natural. ¿Qué más queremos?

 

Manuel García Barbero, Arquitecto