Los directivos de FEIM analizan la situación del mercado

Tomás Rubio, Presidente de FEIM (Federación Española de Industrias de la Madera) informa que la obra nueva ha caído en España en torno a un 90% respecto a los valores registrados en 2007, antes del comienzo de la crisis.

Tampoco quedan por terminar viviendas atrasadas, con lo que augura un fin de ejercicio catastrófico.

 

Según el Presidente de FEIM, más empresas irán a la quiebra, y más trabajadores irán a la calle. Como dato positivo, D. Tomás Rubio señaló que esta situación es desigual, según las zonas. Y que, a pesar del excedente de vivienda construida, también existe demanda en numerosos sitios. A su juicio, la clave para hallar una solución pasar por reajustar los precios.

 

Genoveva Canals, gerente de ANFTA (tablero), informa que el sector del tablero, al cual representa, vivió un segundo semestre desastroso en 2010, registrará un 2011 semejante al 2009 y augura unas malas perspectivas de cara a 2012. El objetivo de este sector es mantener y, si es posible, incrementar la cuota de exportación, aunque los precios no son buenos, porque el resto de Europa también exporta.
Lo positivo para ANFTA es que Europa, especialmente Alemania, está tirando del mercado con una mayor demanda de tablero. A nivel interno, la rehabilitación serviría para, tal vez, invertir la perspectiva negativa reseñada.

 

José Ramón García, en representación de ANFPM (puertas) y ASCIMA (carpintería industrializada), señala que hay que ir aguantando, subsistiendo de mala manera. Asegura que los fabricantes están dispuestos a ir adonde sea, con tal de vender. Y también apuesta por las ayudas a la rehabilitación como posible balón de oxígeno para el sector.

 

Javier Hervás, Presidente de ANFP (parquet), informa que el sector del pavimento de madera registró una caída del consumo de 12 puntos en 2010 respecto a 2009, sumando un global de un descenso del 60% en los últimos tres años. A su juicio, el diseño y la prescripción son los canales que funcionan, además de la exportación. Aclarado que en España todo marcha muy despacio, D. Javier Hervás advierte que aún está a la espera la auténtica crisis financiera de este país, cuyas repercusiones son impredecibles.

 

Félix Pont, Vicepresidente de IBERATAUD (ataúdes), pone como ejemplo de la crisis de su sector a Xátiva, llamada en su tiempo «Ciudad de las Arcas», por la profusión de fabricantes de ataúdes. Para este sector, el principal y grave problema son las importaciones de China: con 450.000 defunciones al año en nuestro país, actualmente se importan 150.000 cajas anuales. Pocas grandes aseguradoras controlan en España el negocio funerario, y la mayoría se decanta por comprar las arcas a los chinos, por su bajo precio.

 

Víctor Ayllón, Presidente de AFCCM (casas de madera), considera vital reanudar la fluidez financiera, que hoy no existe. En el segmento de las casas de madera, cada empresa busca su propia fórmula para procurar financiación a su cliente. El sector está, además, buscando nuevas salidas y mercados para sus productos y servicios. Como circunstancia positiva, remarca que hay parcelas disponibles en este país. Además, no existirían inconvenientes para que comunidades de propietarios emprendieran nuevas promociones.

 

Por su parte, José Palacios, gerente de ASOMA (ventanas), comenta que la Asociación de Fabricantes de Ventanas de Madera y Mixtas Madera-Aluminio está apostando fuerte por la rehabilitación, apoyándose en los numerosos planes renove que hoy están en marcha en España. La principal lucha de este colectivo está en su lucha con pvc y aluminio, así como en convencer al prescriptor de las ventajas que comporta elegir madera para los cerramientos de sus proyectos.

 

Según D. Eduardo Márquez, Presidente de FAPROMA (paletas y embalaje industrial), el sector del embalaje y el palet marcha bien, ya que el consumo ha despertado fuera de España. Renovados los stocks por la gran distribución, ha aumentado la actividad del comercio exterior y se mueven más mercancías paletizadas. Otras circunstancias de este segmento son el incremento del coste de la madera, así como su escasez, en parte debidas a la competencia de la industria con el mundo de la bioenergía.
A juicio del Presidente de FAPROMA, en el futuro la clave de la continuidad de las empresas va a residir en su capacidad de comprar madera.