En el universo del diseño contemporáneo, estamos rodeados de superficies que aspiran a ser madera. Melaminas de poro sincronizado, laminados de alta definición y vinilos texturizados han alcanzado un nivel de realismo asombroso… Sin embargo, en paralelo a esta perfección técnica, crece una corriente que busca algo más: la calidez, la historia y la autenticidad que solo un material vivo puede ofrecer. En medio de esta dualidad MOGNO WOODS, especialista en soluciones de chapa de madera natural, nos revela sus impresiones sobre el presente y el futuro de este material en el sector hospitality y del diseño, que nos animan a reflexionar sobre nuestra relación con los materiales y la belleza de lo imperfecto.
QUEREMOS MADERA NATURAL, PERO CON LA HOMOGENEIDAD DE LA MELAMINA
MOGNO WOODS observa cómo muchos clientes y proyectos buscan la nobleza de la chapa de madera natural, su tacto y su esencia, pero al mismo tiempo exigen características propias de un producto industrial; una homogeneidad total en el patrón de la veta y una consistencia de color absoluta entre paneles.



Este asunto es revelador, porque expone un conflicto profundo entre nuestro anhelo de conectar con la naturaleza y nuestra aversión a su rasgo más definitorio: la aleatoriedad. Queremos el alma del árbol, pero sin las variaciones, nudos o cambios de tono que cuentan su historia. Es una búsqueda de la naturaleza domesticada hasta el punto de borrar su identidad.
LA MADERA YA NO SOLO UNA SUPERFICIE: VISTE METALES Y EMITE LUZ
La madera está rompiendo sus ataduras tradicionales para convertirse en un elemento de diseño más versátil y fluido. Su aplicación está traspasando sus fronteras para fusionarse con otros materiales y tecnologías de formas inesperadas, dejando de ser un simple recubrimiento para tableros y mobiliario. Dos innovaciones específicas de MOGNO WOODS ilustran perfectamente esta tendencia:
- La línea Dermos permite recubrir con una finísima chapa de madera estructuras que no son de madera. Un perchero metálico o un perfil técnico, por ejemplo, pueden adquirir la calidez y la apariencia de la madera maciza, transformando la percepción y la función de objetos cotidianos.
- La colaboración con Lucenit, una empresa de iluminación, lleva la madera al territorio de la luz. Mediante la integración de tiras de LED con chapas de madera natural, crean soluciones donde la propia madera se convierte en la protagonista que difunde la luz. Lámparas y paneles retroiluminados donde la veta se revela de una forma completamente nueva, mostrando una fusión creativa de artesanía y tecnología.

EL FUTURO TIENE NOMBRES EXÓTICOS: MÁS ALLÁ DEL ROBLE Y EL NOGAL
La aplicación de las chapas de alta calidad de MOGNO WOODS ya está presente en proyectos de alto perfil, como una puerta diseñada para las residencias Mandarín en Madrid. Y de cara al futuro, la paleta de maderas en el diseño está a punto de enriquecerse. Mientras que el roble y el nogal han dominado las tendencias durante años, MOGNO WOODS identifica varias especies menos convencionales que marcarán tendencia en 2026, ofreciendo nuevas texturas y narrativas visuales:
- Pomelé: Una madera africana que se presenta en su acabado natural, tintada en tonos sobrios o incluso en colores atrevidos, como un verde intenso que transforma por completo su carácter.
- Aflormosia: Otra especie de origen africano que se perfila como una de las próximas tendencias.
- Acacia Roja: También de origen africano y con una apariencia similar a la del Etimoe.
- Roble Ahumado: Demostrando que la innovación también reside en reinterpretar los clásicos, su línea “Fume” utiliza un tratamiento con amoníaco que ahúma la chapa, oscureciéndola profundamente y revelando matices únicos en la veta.
Esta diversificación no solo amplía las herramientas creativas de los diseñadores, sino que también promueve una exploración de nuevas estéticas, alejadas de los estándares más predecibles.
Las propuestas de MOGNO WOODS en interihotel 2025 nos dejaron una idea muy clara: el verdadero valor de la madera natural no reside en su capacidad para imitar la perfección predecible de un material industrial, sino precisamente en lo contrario. Su riqueza está en su carácter único, en su versatilidad para fusionarse con la tecnología y en su poder para contar una historia a través de cada veta, cada matiz y cada imperfección.
En un mundo cada vez más dominado por la réplica digital, aún existen empresas que defienden la verdadera riqueza de la imperfección.

