IRASTORZA mira al futuro con una CONTUREX de WEINIG

MAESMA ha colaborado en la implementación de un sistema muy flexible de fabricación de ventanas de madera.

IRASTORZA es una carpintería tradicional, generalista, de segunda generación, ubicada en Bermeo (Vizcaya). Esta empresa fabrica ventanas, suelos, escaleras, armarios, mobiliario de cocina y de baño … en todo tipo de maderas (roble, castaño y haya, entre las frondosas, en iroko, sapeli o elondo, entre otras especies tropicales), adecuándose siempre a las necesidades y gustos de sus clientes; que son el particular, decoradores, arquitectos, aparejadores, constructoras. A quienes asesora y orienta, tratando de alcanzar resultados óptimos en sus proyectos de carpintería con madera. 

“Bien es cierto que en los últimos años se nos está reconociendo más por la carpintería exterior; en concreto por las ventanas de madera y madera-aluminio -admite Iñaki Irastorza, gerente de la prestigiosa firma de Bermeo-. Precisamente observando la evolución de este sector, decidimos acometer una inversión para nuestra sección de fabricación de ventanas de madera”.

Iñaki Irastorza, gerente de Carpintería IRASTORZA.

IRASTORZA ha adquirido una línea automatizada de producción de ventanas de madera. “La variedad de ventanas que existen actualmente en el mercado es tal que una persona, por sí misma, no las puede controlar. Había que industrializar ese proceso -explica Iñaki Irastorza-. Y ser flexibles, frente a los numerosos tipos de mecanizado, tipos de apertura, tipos de vidrio, tipos de madera… Teníamos que hacer esta inversión”.

Hemos adquirido un centro de producción de ventanas CONTUREX, de WEINIG. “Estamos muy contentos, aunque ha sido un camino duro. La inversión es muy importante. Había que determinar cuál de las opciones que existen en el mercado se adaptaban mejor a nuestras necesidades. Y sobre todo, quién habría de darnos soporte técnico, que en este caso es MAESMA –relata el gerente de IRASTORZA-. La opción de MAESMA es la que más confianza nos transmitió, y la que mejor se adaptaba a las necesidades que nosotros teníamos: Una variedad de perfiles de ventana amplísima, con unas casuísticas muy concretas, lo cual requería por parte del proveedor una flexibilidad y una capacidad de adaptación fuera de lo normal.

La relación con MAESMA en la adquisición de la máquina a control numérico CONTUREX, de WEINIG, ha resultado crucial. La incorporación de la nueva máquina ha requerido un trabajo de programación y de puesta a punto muy grande. “El apoyo que hemos tenido, por parte de MAESMA, personalizado en su director, Juan Manuel Alvarez, ha sido muy grande. Siempre ha estado al lado nuestro, dando respuesta a todas nuestras inquietudes y necesidades”, insiste Iñaki Irastorza.

Iñaki Irastorza (dcha.) con Juan Manuel Alvarez, gerente de MAESMA Wood Technology.

PEDIDOS PEQUEÑOS Y VARIADOS

La CONTUREX funciona ya en IRASTORZA a muy alto rendimiento. La precisión de la máquina ha sorprendido a todos, los acabados son muy buenos y la capacidad de producción es enorme. Es, ante todo, una máquina versátil, para responder a tiradas cortas, diferentes, para reposición y restauración de edificios singulares, y también para vivienda unifamiliar. Las ventanas están saliendo perfectas. “Podemos fabricar a unas dimensiones fuera de lo normal”. 

La prestigiosa empresa de Bermeo confía en que tiene por delante un buen futuro, porque el mercado de la ventana de madera está en auge. “Administraciones, prescriptores y consumidores están poniendo a la madera en valor”.

Efectivamente, la incorporación de la CONTUREX ha supuesto un input muy importante en el proceso productivo de IRASTORZA. Incluso ha traído a la empresa un cambio de mentalidad, haciéndola un poco más industrial, más tecnificada. Los operarios tanto en fábrica como en oficina técnica lo han asimilado muy bien y se han involucrado muchísimo.

El Equipo Humano de Carpintería IRASTORZA.

Los proyectos de fabricación de las ventanas llegan a lRASTORZA desde las constructoras y estudios de arquitectura. Joseba Etxebarría es arquitecto y director de la oficina técnica de IRASTORZA: “Les ayudamos en los detalles técnicos que se les puedan escapar, estudiamos los planos y elaboramos un presupuesto. Incorporamos las mejoras que entendemos que necesitan. Una vez aceptado el presupuesto, ordenamos desde la oficina los pedidos de fabricación. Ahora, con la CONTUREX, realizamos de forma digital todos los cálculos y órdenes de trabajo, para que en el taller sólo tengan que alimentar la máquina con madera”.

Joseba Etxebarría es arquitecto y director de la oficina técnica de IRASTORZA.

Es el paso lógico de una carpintería moderna hacia el futuro. “Fabricamos muchas ventanas. Por costoso que parezca, y ardua sea la tarea de aprendizaje, con la digitalización de los procesos se ahorra mucho tiempo, reducen al mínimo la posibilidad de cometer errores y permite controlar todo el proceso productivo; desde el presupuesto, el estado del pedido, los suministros de vidrio, aluminio, barniz, herrajes, etc.»

Iñigo González, carpintero y encargado del taller en IRASTORZA, enumera las ventajas que comporta trabajar con la CONTUTEX: Precisión y eliminación de errores, ergonomía para el operario, velocidad de trabajo, calidad en los acabados… “la máquina no requiere que estés en ella todo el tiempo. Basta con cargar la máquina de madera -explica-. Es un control numérico que tiene una exactitud centesimal. No hay que hacer cálculos, la máquina sabe qué ancho, largo y alto debe fabricar, los fresados que lleva cada pieza… Simplemente tienes que seguir el orden de trabajo que aparece en la pantalla. El error humano está descartado, trabajando mucho más rápido”.

Iñigo González, encargado del taller en IRASTORZA.

Con la CONTUREX, en efecto, IRASTORZA gana en flexibilidad y puede fabricar series muy cortas. Con una precisión insuperable en las medidas de los perfiles, con la ventaja que esto conlleva en el montaje posterior de los cerramientos. En definitiva, al cliente le llega rápidamente una ventana de máxima calidad en el mercado.

Juan Manuel Alvarez, gerente de MAESMA Wood Technology.

“Es un placer trabajar con una empresa tan tradicional y a la vez tan evolucionada, en tan solo dos generaciones, como es IRASTORZA –expresa Juan Manuel Alvarez, gerente de MAESMA Wood Technology-. Ha sido un trabajo arduo. Intentábamos aunar la tecnología que WEINIG tiene en su máquina CONTUREX para fabricación de ventanas, desarrollada durante los últimos veinte años, con toda la especificidad y la complejidad que una empresa como IRASTORZA quería sacar adelante. Teniendo en cuenta que uno de los principales retos era pasar muchos perfiles de la forma más rápida y flexible que fuese posible, para seguir atendiendo de la misma forma que lo estaba haciendo hasta ahora, a toda su clientela. Ha sido toda una experiencia, muy positiva, que no ha terminado y continúa evolucionando”.

MODELO DE INNOVACION EN EUSKADI

IRASTORZA, MAESMA y WEINIG han propiciado que en Euskadi exista una tecnología puntera, única. No solo por la máquina CONTUREX, sino también por el proceso de trabajo que se está realizando en IRASTORZA. Todo esto ha sido posible gracias, en gran medida, al equipo humano de IRASTORZA, tanto a nivel de programación como de ejecución, que “nos ha ayudado a que toda esa complejidad que podía existir, se haya podido resolver”, remarca Juan Manuel Alvarez.

WEINIG muestra al sector español de la fabricación de ventanas de madera, a través de IRASTORZA, que “es posible hacer determinadas cosas que la gente cuestiona”, y se alegra de haber contribuido, de la mano de MAESMA, a posicionar a IRASTORZA en el lugar que merece.

“Estamos avanzando, vamos haciendo cosas nuevas, y que sigamos así … De momento tenemos trabajo que hacer -concluye Martín Irastorza, quien fundara esta carpintería en 1973-. Hemos hecho esta inversión para hacer más calidad y dar más servicio. Los acabados que ahora conseguimos nada tienen que ver con lo de antes. Nuestros clientes se alegran, porque les ofrecemos productos nuevos, y con más calidad. De como yo empecé a lo que veo ahora, hay mucha diferencia. Hay que renovar, para mirar al futuro”.