Andreas Ringhofer: “El tablero contralaminado podría minimizar los daños causados por un terremoto”

Su simplicidad estructural (uniformidad, regularidad y simetría) y extrema rigidez, así como la resistencia bidireccional y a la torsión, contribuyen a incrementar sus prestaciones en caso de cargas extraordinarias.

«El comportamiento de los edificios erigidos con tableros contralaminados ante los movimientos sísmicos es óptimo, mediante el reparto y división de fuerzas entre los diferentes elementos -defiende el Profesor Andreas Ringhofer, de la Universidad Politécnica de Graz-. Hoy es posible diseñar en tres dimensiones un edificio ideal con un programa específico desarrollado al efecto».

 

¿Es la construcción con madera contralaminada una solución adecuada en áreas de actividad sísmica?

 

En las zonas de riesgo sísmico hay dos pautas que deben cumplir los edificios: por un lado contribuir en sí mismos a reducir al máximo el número de víctimas y daños materiales si se produce un terremoto. Con este material y las uniones adecuadas, las construcciones aguantan mucho más la embestida de una carga extraordinaria, como es este caso.

 

Además, una vez ocurrida la catástrofe, urge proveer a los damnificados de un espacio donde alojarse, lo antes posible. Una construcción de madera contralaminada se monta tan fácil y rápidamente, que viene a ser una solución ideal cuando ha ocurrido un terremoto.

 

Después de un terremoto ¿cuánto espacio y en cuánto tiempo se podría reconstruir con madera contralaminada?

 

Suponiendo que el material necesario ya estuviera almacenado para atender este tipo de situaciones, sólo es preciso un día para construir un habitáculo para una familia. Ningún otro sistema constructivo es capaz de responder así a una catástrofe natural.

 

¿Por qué soporta tan bien la madera contralaminada la acción de un terremoto?

 

La madera contralaminada soporta mucho peso, y también mucha fuerza, aunque ésta provenga de distintas direcciones. Forjados y paredes aguantan bien la embestida, y sólo un terremoto extraordinario lograría que colapsaran, ya que estos paneles son extremadamente rígidos.

El reto en nuestras investigaciones en la TU Graz está en conseguir elementos de unión lo más flexibles posible. Si la energía del terremoto logra deformarlos, las prestaciones de la madera no serán garantía suficiente para evitar que techos, paredes y forjados se precipiten.

En todo caso, la madera es mucho más ligera que el hormigón, acero o ladrillo, con lo cual los efectos de un hipotético derrumbamiento no son tan destructivos.

 

¿Van a la par las tecnologías del tablero contralaminado y sus elementos de unión?

 

Como no puede ser de otra forma, ambos segmentos evolucionan a la par. Son inseparables. En mi opinión en clavos, tornillos, pernos, etc. reside gran parte del éxito y progreso de la construcción con madera contralaminada. Y en ellos está sin duda la clave para que estas construcciones resistan algún día cualquier terremoto, por virulento que sea.

 

Lo que nos explica, Profesor Ringhofer, ¿es palpable sólo a nivel de investigación o también se ha contrastado en experiencias reales?

 

Tenemos muy próximo en el tiempo y el espacio el desastre de L’Aquila, en Italia. Allí, una empresa austriaca ha construido 150 viviendas nuevas con madera contralaminada, siguiendo los comentados estándares de resistencia a cargas extraordinarias con el apoyo del gobierno Italiano.

 

¿Crece entre las administraciones la conciencia de lo importante que es construir y reconstruir adecuadamente en territorios con actividad sísmica?

 

Aunque cada día se sabe más acerca de las ventajas de construir con madera en este tipo de situaciones, todavía nos toca trabajar mucho a todos para convencerles para que den una oportunidad nítida a la madera.

 

¿Serán útiles los Impulsos de proHolz para avanzar en este sentido?

 

Sin duda, son una herramienta válida para transferir conocimientos desde la Universidad a los ingenieros de las empresas interesadas en emplear esta tecnología. La investigación no tiene sentido si sus conclusiones no llegan a todos los profesionales afines, y de ahí a la sociedad.