La cogeneracion con biomasa y el sector forestal vasco

Valoracion de las consecuencias de la reforma energetica para el sector forestal.

Los cambios introducidos por el Ejecutivo Central en materia energética, en concreto los relacionados con la cogeneración eléctrica, son contraproducentes para las empresas que se plantean la cogeneración como método de aumentar su eficiencia, y así elevar la competitividad de su producción. La propuesta del gobierno reduce drásticamente la retribución por la venta de electricidad generada por cogeneración, lo que pone en serio riesgo la rentabilidad de las empresas.

 

El sector papelero ha sido siempre un apoyo fundamental para el sector forestal, puesto que es uno de los principales consumidores de la madera generada por el monte, tanto para la producción de pasta y papel, como para la mejora de la eficiencia energética. A estos efectos, no debemos olvidar que el consumo energético es intensivo en el proceso papelero, y por tanto, una minimización de su coste asociado es fundamental para su actividad.

 

Así, un sector como es el forestal, que genera empleo y con gran potencial de crecimiento, puede sufrir consecuencias devastadoras en caso de aprobarse la propuesta de Regulación de energías renovables, cogeneración y residuos. Dicha regulación supone un obstáculo insalvable para el desarrollo de nuevos proyectos de cogeneración, y amenaza incluso con cerrar los existentes, que aprovechan la valorización del licor negro de la producción de la pasta química y el aprovechamiento de biomasa forestal.

 

La reducción de la retribución que se baraja para la cogeneración, ya sea con gas natural, que constituye un combustible limpio, con biomasa forestal o con «licor negro», que es el combustible natural y renovable derivado de la transformación de la madera y que se valoriza en la instalación de cogeneración obteniendo vapor y electricidad, constituye un freno a la competitividad de la industria de la pasta, la celulosa y el papel, además de para todo el sector forestal.

 

Los modelos económicos en los que se basa esta nueva regulación consideran que el licor negro no tiene coste de obtención. Sin embargo, esta premisa no es correcta. El licor negro (lignina) generado en el proceso de fabricación de pasta de celulosa, no es un residuo, no es un subproducto, es biomasa y por tanto una fuente de energía renovable que tiene un coste asociado de obtención para su uso como combustible.

 

A partir de la madera empleada como materia prima se obtienen dos productos: fibra de celulosa y lignina (componente principal del licor negro). La obtención de ambos productos es inseparable e imprescindible para el funcionamiento del proceso. Para la obtención de la lignina a partir de madera, hay unos costes de obtención de la madera, costes de operación del proceso de extracción de la lignina, tratamiento de la misma, y costes específicos de los equipos de tratamiento necesarios para su uso como combustible.

 

Si el proceso de aprovechamiento energético de la lignina no es viable económicamente, tampoco lo será el proceso de obtención de celulosa. Ambos procesos deben ser viables económicamente para que sea posible competir en el mercado internacional.

 

Los costes energéticos superiores que tiene la industria en España en relación con los países de nuestro entorno, y que son competencia directa, ponen en peligro nuestro sector.

 

El precio actual de la madera que se paga a los numerosos propietarios forestales (principalmente cornisa cantábrica) es posible únicamente si se reconoce el valor de los dos productos que se generan. Por otra parte, el no reconocimiento en la nueva normativa que ahora está en fase de alegación, del costo energético o de obtención de la lignina (Licor Negro), supondrá un nuevo incremento en los costes energéticos de nuestras empresas, poniéndolas en situación todavía más complicada de competitividad en el mercado europeo.

La nueva regulación frenaría no sólo la inversión de las empresas, sino también la generación a partir de energías renovables, la disminución del consumo de energía primaria, la reducción de las importaciones de combustible y la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. La cogeneración con biomasa es una fuente de energía sostenible, de relevancia industrial y rural y con gran componente de creación de empleo. Por todo ello, esta nueva medida puede conllevar importantes consecuencias negativas sobre el sector forestal vasco.

 

«La industria de la pasta y del papel está con el sector forestal, depende de él, y sabe que su futuro es ir juntos. Es por ello que entiende que apoyar al sector forestal es apoyarse a sí misma, por lo que todos esperamos que esta regulación no prospere, y en todo caso, si no fuera así, seguir luchando juntos por un futuro que, sin duda, será más complicado, pero para el que el sector forestal cuenta con todo nuestro apoyo», destacan los responsables de las empresas fabricantes de celulosa.

 

Mesa Intersectorial de la Madera de Euskadi