Químicos reunidos en AIDIMA abordan el nivel de rigor en los controles de emisión de formaldehído

Los certificadores europeos de tablero acuerdan un protocolo de mejora del sistema de control. La legislación del Estado de California obliga a exhaustivas auditorías sobre la emisión de este compuesto.

El grupo CETPC, integrado por los 16 centros europeos responsables del control de emisiones de formaldehído en los tableros derivados de la madera que se fabrican en Europa, han consensuado un protocolo que bareme con absoluta equidad los controles sobre las 143 factorías que producen tableros sometidos a la estricta legislación ATCM estadounidense, de tal modo que los fabricantes se sientan en igualdad de competencia, según ha acordado esta mañana el citado Grupo tras dos días de debate celebrado en el Instituto Tecnológico del Mueble, Madera, Embalaje y Afines, AIDIMA.

 

La importancia de la decisión reside en aportar una imagen común en la exportación de tableros y sus productos derivados en el control de aduanas y dar seguridad al fabricante y al usuario sobre los sistemas de control que se realizan y que podrían incluso suspender la producción si se detecta una emisión superior a la permitida por la rigurosa legislación ATCM (Airborne Toxic Control Measure to Reduce Formaldehyde Emissions from Composite Wood Products).

 

La armonización de estos controles permitirá incorporar progresivamente mejoras en las distintas legislaciones europeas sobre emisión de este compuesto, ya que en la actualidad cada país utiliza la propia o elige la de terceros países.

 

La legislación del Estado de California afecta de hecho a la entrada de este tipo mercancía por cualquier punto del país norteamericano ya que el control es federal y obviamente afecta a todos los fabricantes, distribuidores y exportadores de tableros a Estados Unidos.

 

El formaldehído esta considerado peligroso para la salud humana en determinadas circunstancias de exposición y grado de emisión, como puede ser el caso de los dormitorios u otros habitáculos cerrados. Así lo entiende la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Consejo de Recursos Atmosféricos de California (CARB), que incluye al formaldehído en la lista de contaminantes tóxicos en el aire sin nivel seguro de exposición.

 

En la actualidad, el CETPC (Carb aproveed Eruropean Third Party Certifiers) está compuesto por 16 centros tecnológicos europeos (de los 38 en todo el mundo acreditados por la CARB para realizar las certificaciones) que controlan 150 productos en las 143 empresas repartidas por la Unión Europea y países limítrofes que fabrican este tablero acuñado «carb» por el sector.