PRECOM apuesta por la madera carbonizada por sus ventajas en exteriores

«Ofrece una piel y un revestimiento al edificio que no tiene parangón y te permite diferenciarte».

PRECOM, empresa de Ingeniería y Construcción en Madera con quince años de vida, ha dejado su huella en el Foro de Arquitectura y Técnicas de la Madera EGURTEK con su apuesta de lleno por el uso de madera carbonizada. Para esta empresa la prioridad son las viviendas eficientes y pasivas.

Aunque hace años que la madera carbonizada se emplea en países como Japón, en España es aún una desconocida. Sin embargo, desde PRECOM ya han ejecutado algunos proyectos, convirtiéndose en pioneros en este uso, tal y como señala el gerente de PRECOM, Fernando Larraza.

Y es la técnica para conseguir la madera carbonizada lo que asegura la durabilidad del producto y una ausencia de mantenimiento, algo que a juicio de Larraza es uno de los grandes «estigmas que siempre ha tenido la madera en exteriores» y que con esta técnica queda solventado.

«Es una madera imputrescible, que no se afecta ni por hongos ni por insectos», añade, tras insistir en que se trata de un producto incipiente por el cual PRECOM ha apostado de lleno, ofreciéndolo en alta calidad para diferenciarse del resto. 

Según explica a Madera Sostenible, el pasado año ya desarrollaron algunos proyectos de bastante metraje, uno de ellos es un centro relacionado con el cambio climático para Kutxabank ubicado Vizcaya, donde se ha forrado la fachada con madera carbonizada y la aceptación es buena. 

Larraza cree que hoy por hoy, el uso de la madera carbonizada es todavía un producto sobre el que no hay demasiada oferta «en condiciones» y sobre el que algunos prescriptores todavía tienen reparos por ese desconocimiento. Sin embargo, asegura que en PRECOM han apostado por la calidad alta y no por un simple carbonizado para diferenciarse.

Fernando Larraza, en el stand de PRECOM en Egurtek 2022.

Desde el punto de vista económico, la experiencia les dice que es algo asumible, entre otras cosas porque ofrece «una piel y un revestimiento al edificio que no tiene parangón y te permite diferenciarte», subraya.

«En PRECOM abogamos por construcciones eficientes con bajo consumo energético», insiste Larraza, hablando de viviendas con un coste energético anual de entre 100 y 150 euros al año en calefacción en zonas frías.  Como ejemplo pone la ejecución de unas viviendas VPO en altura en Leiza (Navarra) y afirma que el consumo es «bajísimo».  Cree que simplemente  por este motivo «energéticamente, invertir en esto supone casi una hipoteca a la inversa». 

Además, Larraza resalta el rasgo saludable que otorga también el tener siempre una temperatura constante en la vivienda y un aire con una calidad constante en el que el viciado se extrae fuera para introducir aire nuevo a la temperatura adecuada. Lo compara con el hecho de tener un coche nuevo y uno viejo.

A su juicio, cada vez en más edificios, por normativa y legislación, se está exigiendo que los materiales que se empleen sean de un origen sostenible y de una baja huella de carbono. Está convencido de que, a partir de ahora, utilizar productos de cercanía y que en su fabricación, como es el caso de la madera, no haya una generación de residuos importante, va a influir en las licitaciones.

Desde PRECOM están notando cierto crecimiento en la demanda de casas de madera. «Ya nos estamos acercando a otros países. Trabajamos con estándares de exigencias de calidad más altos y estamos introduciendo todo lo que la tecnología nos permite para construir casas cálidas, agradables y funcionales en el siglo XXI», apostilla. 

Para que todo sea más accesible a los usuarios y más fácilmente comercializable, en PRECOM ahonda de lleno ya en la industrialización. «Hay que estar a la última», concluye Fernando Larraza.