La Diputación de Guadalajara destina 15.000 euros a ayudas para los RESINEROS

Fijándose la cantidad máxima a percibir por cada uno de ellos en 1.250 euros.

La Diputación Provincial de Guadalajara ha aprobado la convocatoria de subvenciones dirigida a resineros de la provincia del año 2022, favoreciendo de esta manera las iniciativas emprendedoras en el medio rural.

El importe total máximo de las ayudas a conceder asciende a la cantidad de 15.000 euros. Todos los solicitantes recibirán subvención en la misma cuantía, si cumplen los requisitos establecidos en la convocatoria y ajustándose al límite cuantitativo de la consignación presupuestaria fijada por la Diputación Provincial, fijándose la cantidad máxima a percibir por resinero en 1.250 euros.   

Podrán solicitar las presentes subvenciones los trabajadores de la resina que lleven a cabo su actividad en alguno de los núcleos de población de la provincia de Guadalajara, y que estén dados de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos en el momento de la solicitud y justificación de la subvención concedida; tengan su domicilio fiscal en la provincia de Guadalajara; estén al corriente en sus obligaciones con la Agencia Tributaria, con la Seguridad Social y con la Diputación de Guadalajara, y no ser deudor por resolución de procedencia de reintegro; y no se encuentren inhabilitado para recibir ayudas o subvenciones de la Administración Pública.

Serán subvencionables los gastos de alquiler satisfecho por el resinero al propietario de los pinos explotados, los gastos corrientes de explotación y compra de materiales, los gastos de desplazamiento a la Planta de transformación, las aportaciones al fondo de mejoras y las cuotas establecidas dentro del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, correspondientes al periodo comprendido entre el 1 de enero de 2022 hasta el 30 de noviembre de 2022.

Los gastos subvencionados son compatibles con las ayudas procedentes de otras entidades del sector público que puedan recibirse para la misma finalidad, sin que en ningún caso el importe de la subvención, aisladamente o en concurrencia con otras subvenciones, ayudas, ingresos o recursos supere el coste de la actividad subvencionada.

En Guadalajara, la resina tuvo su auge a finales del siglo XIX y primera mitad del siglo XX, donde muchos de los pinares producían esta preciada materia prima, que era después transportada a la planta industrial de «La Candida» en Mazarete, llegando a dar trabajo hasta a un millar de personas. Tras el cierre de la fábrica en los años 70, la recolección de resina comenzó a ser una práctica en declive hasta llegar casi a su desaparición en esta zona.

La crisis económica, el auge de los precios de compra del producto debido a la bajada de la producción internacional y la mejor calidad del producto nacional hicieron que a partir de 2010 los resineros volvieran a los montes de Guadalajara. Actualmente se está apoyando la profesionalización de este sector, que está contribuyendo a generar empleo en zonas rurales, a potenciar el desarrollo económico de las mismas y al cuidado de montes que se encontraban en situación de semiabandono.