TOK-POK, una apuesta de calidad por palas de madera personalizadas

El trabajo artesanal, la selección de las mejores maderas y los acabados esmerados son señas de identidad de la marca.

El origen de Tok-Pok, una tienda cántabra dedicada principalmente a la elaboración personalizada de palas de madera, hay que buscarlo hace más de 20 años en las playas de Cádiz, cuando Millán Castellano jugaba casi a diario a las palas con un compañero suyo de Comillas. Al volver a su Santander natal quisieron buscar palas con menos peso que las cántabras, para así evitar lesiones, pero no lo consiguieron, por lo que castellano se lanzó a la aventura y creó su propio negocio de palas personalizadas.

“Tok-Pok nace en 1999 como una filosofía de vida en la que el amor por la naturaleza, los deportes de raqueta y la pasión por nuestra más apreciada materia prima, la madera, se unen para realizar piezas únicas”, explica Castellano.

El éxito de Tok-Pok fue casi inmediato, en su primer año lograron vender muy pronto los 500 modelos que habían realizado. Su gran novedad, además de ser personalizadas, fue que en sus diseños incluyeron el conocido como “triángulo” en las raquetas de tenis, una abertura que sale del mango a la cabeza de la pala. “Eso mejoraba la manejabilidad de la pala, además de lograr darle más potencias a los golpes”, dice el dueño de esta empresa, que se encuentra en la localidad santanderina de Mogro.

El trabajo artesanal, la selección de las mejores maderas y los acabados esmerados son seña de identidad de la marca. Para hacer sus palas utilizan más de 50 tipos de madera, como la de haya, siroco, cerezo, roble, castaño o pino. “Hace poco recibimos un encargo para hacer unas palas de madera de nogal. Nos llamó un señor y nos contó que el nogal que tenían, con muchos años, lo habían tenido que talar y quería que le hiciésemos palas a sus hijos y nietos con esa madera”, comenta.

Castellano es un apasionado del tenis y de la madera, una afición que le viene por parte de su abuelo que era carpintero, así que, poco a poco, fue aprendiendo la labor y, junto a su mujer, que trabaja en el diseño y gran parte de los dibujos de la pala, son los encargados de realizar el trabajo. “Recibimos todo tipo de peticiones y aún no se nos ha resistido ninguna”, apunta.

Ahora está elaborando unas palas para unos novios, donde se quería que se plasmase la imagen de la invitación, que era con colores de acuarelas difuminados. “Lograr los mismos acabados en acuarela sobre madera que en papel es muy difícil. Es de los retos más complicados que hemos recibido, pero poniendo cariño, las cosas salen”.

Además de palas de playa, en Tok-Pok y bajo pedido han hecho también palas de ping-pong, bates de baseboll, incluso un stick de hockey. “Pese a hacer ese tipo de encargos, nosotros somos especialistas en las palas de playa; fabricamos todas nuestras palas y también las elaboramos para otras marcas, alguna de reconocido prestigio internacional”, comenta Millán Castellano.

La durabilidad, calidad y profesionalidad de las palas de esta empresa están garantizadas, ya que toda la madera que utilizan procede de explotaciones forestales controladas, sostenibles así como de reciclaje. Se suman a ello los conocimientos sobre la materia de Castellano; es monitor de tenis, y puede hacer la pala que mejor se adapta a las características y el juego de sus clientes. “Ellos nos dicen su idea y nosotros les aconsejamos al respecto. Las hacemos como nos piden, y con peso, tamaño y empuñadura apropiados”, esgrime.

El periodo de la elaboración de las palas depende de las características de las mismas. “Tenemos las más simples, que suelen ser las que muchas empresas nos encargan por temas de publicidad, o las que van destinadas a los pequeños comercios; ésas son las que más rápido hacemos, pero luego tenemos las de alta gama, que tienen unas características especiales, el lijado debe ser perfecto… y en esa tardamos hasta más de una semana, dependiendo de lo que el cliente quiera”, explica el propietario de Tok-Pok.

En la actualidad, debido a la situación excepcional que estamos atravesando por la crisis sanitaria del coronavirus, aún no han lanzado su nueva colección de verano, que llega cargada de novedades. Todos los interesados en poder tener una pala personalizada pueden ponerse en contacto con la empresa a través de su página web o por teléfono (634 355 746). “En la web nos pueden escribir para explicar cómo quieren la pala, también nos pueden llamar por teléfono y, por supuesto, se pueden pasar por nuestras instalaciones, donde podrán probar los modelos que tenemos aquí y les podremos aconsejar. Siempre hay que tener presente que la mejor pala es la que mejor se adapta a tus necesidades”, concluye Millán Castellano.