Cada millón de toneladas de madera que sustituyan al petróleo genera 4.000 nuevos puestos de trabajo

Precio, obligación e interés nacional son los principales argumentos en favor de la biomasa.

El Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales organizó el grupo de trabajo nº 24 «Situación actual de la biomasa y tendencias de futuro» dentro del 10º Congreso Nacional del Medio Ambiente (CONAMA10), celebrado entre el 22 y el 26 de noviembre en Madrid.

 

Las conclusiones del grupo de trabajo giraron en torno a tres términos, siempre en la defensa y la necesidad de su utilización: criterios de obligación, de precio y de interés nacional. La obligación se refiere a que España deberá asumir diversos compromisos energéticos para el año 2020. Por un lado, el 20% de su producción energética deberá proceder de energías renovables. Por el otro, habrá que reducir un 10% las emisiones de CO2 en los sectores no sujetos a la compra de derechos de emisión (doméstico, institucional, transporte, agrario y ganadero, y residuos), todo ello por mandato de directivas europeas. En este aspecto el grupo ha defendido el valor ambiental de la biomasa forestal puesto que no produce emisiones netas de CO2.

 

El precio es otra de las cuestiones favorables a la biomasa, y es que es una energía más barata que las procedentes de combustibles fósiles como el gas natural o los derivados del petróleo. Según los datos expuestos por Ignacio Macicior de ASEMFO (Asociación Nacional de Empresa Forestales de Espana), la producción de un kilovatio con gasóleo cuesta 6,8 céntimos de euro, mientras que si usamos pellet el precio baja a 3,5 céntimos. Si hablamos de astillas el precio se sitúa aún más bajo, en 2 céntimos el kilovatio. Además de ser más barata, la biomasa tiene la ventaja de que se autofinancia.

 

Hablando de interés nacional, las conclusiones extraídas en CONAMA10 se refieren sobre todo a cuestiones como el empleo. Según los expertos en biomasa forestal, producir la misma energía con biomasa o con petróleo supone un 25% menos de inversión para la biomasa y crea de 5 a 10 puestos de trabajo permanentes. Otro dato significativo en comparación con el petróleo es que con un millón de toneladas de madera que sustituyan al petróleo se genera 4.000 nuevos puestos de trabajo. De ellos uno es en la planta generadora y tres en la gestión y obtención del recurso en el monte.

 

Además, la biomasa es un recurso propio, no de importación, y además de la madera se encuentran también los cultivos energéticos agrícolas: cáscara de almendra, avellana y hueso de aceituna, entre otros.

 

El grupo de trabajo de biomasa expone otra serie de razones y ventajas de la utilización de la biomasa forestal. Una adecuada planificación permitiría la gestión y mejora de muchos tipos de bosque hoy abandonados, y que están en riesgo de sufrir incendios, plagas u otras adversidades. También tiene una contribución social importante, como una solución a la creación de empleo en zonas rurales, así como la reducción de la dependencia de los combustibles fósiles y las emisiones de gases de efecto invernadero.

 

A pesar de todo estos puntos a favor, el sector reconoce una serie de problemas a su desarrollo comercial. El principal es que la mayor parte de la superficie forestal de España se encuentra en manos privadas y en muchos casos son pequeñas propiedades, lo que dificulta la gestión. Además, aunque la producción energética es barata, su tecnología es cara y se requiere una diferente para cada tipo de biomasa.

 

Aunque quizás el punto que pone más freno a este mercado es el desconocimiento general existente en el ámbito doméstico y la escasa promoción de las astillas y los pellets.

 

Por ello, el sector reclama los apoyos políticos y económicos necesarios para la constitución de un mercado que desarrolle la biomasa. Se considera también que el desarrollo de cultivos energéticos apoyará en gran medida al sector agrícola y rural, pero se necesita un mayor conocimiento así como garantías de sostenibilidad por parte de las Administraciones.

 

Raúl de la Calle Santillana

Secretario General del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales