CONFEMADERA se reúne con el eurodiputado Andrés Perelló para pedirle apoyo en materia medioambiental

Se ha logrado el compromiso para la organización de una reunión en Bruselas en la próxima primavera y ha sido posible trasladar una pregunta parlamentaria a la Comisión Europea relativa al uso de madera en los envases para pescado.

El pasado 13 de enero una representación de CONFEMADERA, encabezada por su Secretario General, Francesc de Paula Pons, mantuvo una reunión en Madrid con el eurodiputado Andrés Perelló, miembro de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea, con la finalidad de transmitirle el posicionamiento del sector español respecto a temas de interés en materia medioambiental como son el transporte forestal, la movilización de la biomasa, la huella de carbono, la sanidad vegetal y alimentaria, o la certificación forestal, entre otros.

 

En el encuentro participaron representantes de importadores y almacenistas de madera, fabricantes de envases y embalajes, aserradores y fabricantes de tableros, además de personal técnico de la Confederación.

 

Uno de los principales escollos con los que cuenta el sector en estos momentos es el transporte forestal, cuya legislación en España va por detrás de otros países de nuestro entorno como Francia, Portugal o Suecia. En este sentido, la Confederación está realizando gestiones para conseguir que se apruebe una mayor capacidad de carga de los camiones, así como una mayor longitud de los vehículos que transportan productos forestales, lo que redundaría en una mejora de la sostenibilidad y la competitividad del sector.

 

Muy relacionado con el transporte forestal está la importancia de fomentar una mayor movilización de madera en los bosques de nuestro país, que sólo aprovecha entre el 30% y el 45% del crecimiento anual de las masas boscosas.

 

Otro tema que preocupa al sector y se trató con el eurodiputado es el relativo a la sanidad vegetal y alimentaria en relación a los envases y embalajes de madera, ya que, por ejemplo, existe normativa europea que afecta a la libre competencia de la madera frente a otros materiales para su uso en contacto con alimentos. De hecho, ha sido posible trasladar una pregunta parlamentaria a la comisión relativa a este tema en los envases para pescado.

 

En cuanto a la certificación de madera, en el sector preocupa el escaso conocimiento de los consumidores respecto a los sellos de gestión forestal sostenible y sobre la verdadera contribución de la industria forestal en el mantenimiento de los bosques y en la lucha contra el cambio climático, puesto de manifiesto en el estudio Madera y Compra Verde desarrollado recientemente por CONFEMADERA. La falta de preparación del consumidor para demandar productos forestales certificados choca con las exigencias de la UE y los procedimientos de compra pública verde en este sentido, lo que coloca a la industria española de la madera en el centro de un círculo vicioso que hay que romper.

 

Los técnicos de CONFEMADERA informaron también a Andrés Perelló de que en los últimos tiempos, las Declaraciones Ambientales de Productos (DAP) y la comunicación de la Huella de Carbono están comiendo terreno a las ecoetiquetas, que han resultado ineficaces y confusas para el consumidor. Estas nuevas herramientas permiten por primera vez a la madera situarse en la posición que le corresponde como un material medioambientalmente responsable. Sin embargo existe presión de otros materiales para no favorecer la proliferación de estos nuevos mecanismos de comunicación. En el sector de la madera y el mueble, la huella de carbono sí supone un punto de referencia muy importante y un factor de diferenciación: cada metro cúbico de madera usado en la construcción en lugar de otros materiales reduce las emisiones a la atmósfera de una media de 1,1 Tn de CO2 que, sumados a los 0,9 almacenados durante su proceso de formación, hacen un total de 2 Tn de ahorro. Asimismo, un incremento de un 10% del porcentaje de madera utilizado en la construcción en Europa permitiría un ahorro de un 25% de las reducciones totales previstas en el protocolo de Kioto.

 

Como resultado de la reunión, CONFEMADERA ha logrado además el compromiso personal de Andrés Perelló para la organización de una reunión en Bruselas en la próxima primavera, en la que el sector español de la madera pueda presentar a un grupo de eurodiputados todas las cuestiones que preocupan al sector para intentar orientarlas en la dirección adecuada que permita a la industria aumentar sus niveles de competitividad y su posicionamiento en el mercado internacional.