Madera y el mueble consumen 70.000 toneladas de pintura al año, un 7 % de la producción

AIDIMA y AIMPLAS investigan sobre nuevos envases plásticos más resistentes a la acción degradante de pinturas, barnices y disolventes.

El Instituto Tecnológico del Plástico (AIMPLAS), y el Instituto Tecnológico del Mueble, Madera, Embalaje y Afines (AIDIMA) -coordinador del proyecto de investigación sobre compatibilidad química entre pinturas, barnices, y disolventes, y sus envases plásticos-, llevan a cabo un estudio de compuestos líquidos potencialmente degradadores que permita, por un lado, mejorar el diseño y los materiales de los envases plásticos para estas sustancias, y por otro, lograr un protocolo de ensayos similar al caso alemán para productos fitosanitarios (aprobado por la autoridad competente alemana), y que sería el primero de sus características en España para este tipo de productos.

 

La estricta legislación nacional e internacional obliga para pinturas, barnices y disolventes preparados, la realización de ensayos de alta duración, concretamente seis meses con los recipientes plásticos. Debido a la gran variedad de formulaciones es inviable la comprobación de la compatibilidad química de todas estas formulaciones con los recipientes que los van a contener.

 

«De ahí la importancia de formular un líquido modelo que sea aprobado por el Comité de Expertos de Naciones Unidas para el Transporte de Mercancías Peligrosas, y se convierta en líquido patrón, ya que, por ejemplo, no existe para las pinturas», según han indicado los responsables de la investigación de AIMPLAS y AIDIMA, Ana Pascual y Raúl Moreno, respectivamente.

 

Los envases plásticos tienen ventajas sobre los metálicos por su ligereza, versatilidad para adaptarse a múltiples diseños, facilidad en la fabricación y bajo coste. Sin embargo, al estar compuestos por moléculas orgánicas, es necesario comprobar su compatibilidad química con los productos que contiene.

 

Este proyecto de investigación establecerá la resistencia de los plásticos a líquidos peligrosos, mediante la observación de qué líquido patrón interactúa con el material plástico de manera más similar al líquido real, de manera que se establezca el mejor líquido modelo. Inicialmente se utilizará acetona o el conocido white spirit (mezcla de hidrocarburos), que requieren 21 días de ensayo a 40 grados, por tratarse de líquidos patrón reconocidos por el acuerdo de transporte de mercancías peligrosas por carretera (ADR).

 

El desarrollo de la investigación, que tiene una duración de dos años, permitirá adquirir un gran conocimiento sobre la interacción de pinturas, barnices y disolventes con los envases de plástico que los contienen. Así, el estudio servirá de base para generar proyectos concretos con empresas del sector químico, enfocados a la optimización del diseño y la selección de los materiales plásticos ideales para el transporte y almacenamiento de estos productos. Por dar una idea de la dimensión, en concreto el sector de pinturas está compuesto por más de 500 empresas que dan trabajo a 17.000 profesionales, y sólo para el sector de la madera y el mueble fabrican 70.000 toneladas de pintura anuales, un 7 por ciento de la producción total española. Al mismo tiempo, el proyecto evaluará la viabilidad técnica de incorporar materiales plásticos reciclados en los envases alargando su vida útil, y permitirá a las empresas seleccionar el envase idóneo para mejorar su sistema de distribución, minimizando posibles reclamaciones y aumentando su competitividad.

 

La investigación pretende del mismo modo resolver problemas de seguridad en la distribución, manipulación, y almacenamiento de estas mercancías para proteger a las personas, bienes, y el propio medio ambiente frente a posibles accidentes. El proyecto pretende «conseguir que los envases que contienen este tipo de productos químicos sean totalmente compatibles con ellos, para evitar posibles fisuras y fugas del producto y minimizar así deficiencias en el transporte y en el almacenamiento», según han asegurado los investigadores.

 

Este proyecto se enmarca en el programa del Instituto de la Pequeña y Mediana Industria de la Generalitat Valencia (IMPIVA) de cooperación en I+D entre centros tecnológicos, y está cofinanciado por la Unión Europea, a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), en el marco del programa Operativo de la Comunidad Valenciana 2007-2013.

 

El estudio está siendo realizado gracias a la sinergia entre el Laboratorio de Envase de AIMPLAS y el Laboratorio de Mercancías Peligrosas del Departamento de Embalaje y Transporte de Mercancías de AIDIMA, con intención de continuidad para poder aplicar los procedimientos a un mayor rango de productos y mercancías peligrosas utilizadas en el sector de la madera y el mueble, como son los adhesivos, resinas o tintas de imprimir, entre otras.

 

A su vez, esta colaboración permitirá a ambos centros tecnológicos la participación en foros nacionales e internacionales de normalización sobre la compatibilidad química de estas mercancías peligrosas con los materiales plásticos.

 

AIMPLAS

 

El Instituto Tecnológico del Plástico es un Centro de Innovación y Tecnología (CIT) reconocido por la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología y está ubicado en Valencia (España).

 

Nace en 1990 como asociación de investigación sin ánimo de lucro de ámbito nacional e internacional y pertenece a la Red de Institutos Tecnológicos de la Comunidad Valenciana (REDIT) y a la Federación Española de Institutos Tecnológicos (FEDIT). Además, es miembro activo de otras redes tecnológicas como SUSCOMPNET, EuCIA, AESICOM, IBEROCIT y FEDIT.

 

AIDIMA

 

El Instituto Tecnológico del Mueble, Madera, Embalaje y Afines AIDIMA es un centro tecnológico de ámbito internacional, formado por empresas de los sectores del mueble, madera, embalaje e industrias afines. AIDIMA es una asociación de empresas, con personalidad jurídica propia y sin ánimo de lucro. Tiene el soporte del IMPIVA (Instituto de la Mediana y Pequeña Industria Valenciana).

 

Está reconocido como Centro de Excelencia de la Unión Europea, y por el Ministerio de Ciencia e Innovación como Centro de Innovación y Tecnología, e integrado en la Red de Institutos Tecnológicos REDIT, así como en FEDIT y otros organismos públicos y privados.
La Asociación fue constituida en noviembre de 1984. El nombre de AIDIMA deriva de su denominación inicial Asociación de Investigación y Desarrollo en la Industria del Mueble y Afines.