El grupo CARINBISA fabrica balconeras acústicamente eficaces

A partir de sus series de fabricación estándar, ha desarrollado un nuevo modelo de balconera con un elevado aislamiento acústico y de bajo coste económico.

Preocupado por conseguir productos altamente competitivos de altas prestaciones, el grupo CARINBISA ha desarrollado una linea de investigación para maximizar las características técnicas de sus ventanas sin tener que realizar diseños a medida que encarecen enormemente las ventanas y dificultan la fabricación en serie.

En esta linea se ha diseñado una balconera de 2 hojas, con alto aislamiento acústico, preparada especialmente para la rehabilitación de edificios en el centro de las grandes ciudades, tanto viviendas como hoteles o edificios públicos. La ventana CARINBISA ACÚSTICA.

La prestigiosa firma aragonesa, miembro fundador de la Asociación Española de Fabricantes de Ventanas de Madera y Mixtas Madera-Aluminio (ASOMA) ha conseguido una prestación de transmitancia térmica según CTE de U = 1,5 W/m2ºK (o según marcado CE U = 1,6 ) y ha obtenido una atenuación acústica al ensayar de Rw = 44 dB (-1,-5), valores que sitúan a esta carpintería en los más altos existentes en el mercado. Hay que destacar que la disminución de aislamiento de la ventana completa frente al del cristal aislado es inferior a 1 dB.

Estas altas prestaciones además se están consiguiendo con un coste de fabricación muy similar al de una ventana de serie estándar, ya que se ha buscado una composición de cristal lo más sencilla posible y que cualquier elaborador puede fabricar con un precio muy competitivo.

«Fabricando estas ventanas con madera, procedente de bosques con gestión sostenible, se potencia la lucha contra el cambio climático ya que tenemos un producto con huella de carbono negativa y alto aislamiento térmico -afirma Carlos Subías Clavero, Director Técnico de CARINBISA-.

La ventana de madera es la mejor solución para la edificación y la rehabilitación , al cumplir fácilmente con los requisitos técnicos del C.T.E., a un coste razonable, y manteniendo la estética del edificio o adaptandose a las nuevas tendencias, mejorando la habitabilidad y el confort para las personas.