lunes , 22 de abril de 2019

La industria española de la madera técnica propone que las ayudas se destinen a la gestión sostenible del monte, que es donde se produce el recurso, y no a las empresas que generan energía .


 

Las 21 fábricas de madera técnica (tablero) que existen en España se suman hoy al cierre patronal convocado por la European Panels Federation (EPF) en toda la Unión Europea para denunciar que las ayudas que los estados miembros conceden a la producción de energía a partir de biomasa están provocando que sea más beneficioso quemar madera directamente que utilizarla en primera instancia como materia prima en procesos industriales.

 

Según la Asociación Nacional de Fabricantes de Tableros (ANFTA), que aglutina a los siete grandes grupos empresariales que emplean en España a más 5.400 trabajadores de forma directa y 18.900 de forma indirecta, esta política de subvenciones a la producción de energía con biomasa reduce notablemente los beneficios medioambientales de la madera y su función como aliada en la lucha contra el cambio climático, puesto que la UE no exige que la madera empleada para generar energía proceda de una gestión forestal sostenible y de talas controladas.

 

La secretaria general de ANFTA, Genoveva Canals, subraya que “la industria española del tablero defiende la utilización de la biomasa para producir energía, siempre y cuando se respete el principio de jerarquía de uso de la madera, que establece su utilización industrial en primera instancia, el posterior reciclaje y sólo la quema como último recurso”. En este contexto, defiende que las ayudas públicas se orienten hacia la gestión sostenible de los montes, en lugar de destinarlas a primar la producción de energía, ya que “resulta contradictorio primar la biomasa como fuente de energía renovable si no se controla la sostenibilidad del recurso, que sí es algo que la industria de la madera lleva años practicando y defendiendo”.

 

La industria europea de la madera técnica calcula que para alcanzar los objetivos que los estados miembros de la UE han establecido en sus respectivos Planes de Energías Renovables para la biomasa en el horizonte de 2020 sería necesario quemar 700 millones de m3 de madera al año. Si a esta cantidad se le suman los 500 millones de m3 de madera que podrá consumir la industria, las necesidades de madera de Europa ascienden a 1.200 millones de m3 anuales.

 

Sin embargo, la disponibilidad de madera en el continente europeo sólo ronda los 800 millones de m3 -entre la producción forestal y la madera reciclada-, por lo que se genera un déficit de 400 millones de m3 de madera anuales en Europa, que deberá cubrirse con la importación de este recurso principalmente de países sudamericanos y africanos.

 

La secretaria general de ANFTA subraya que “la industria de la madera técnica hace un uso totalmente responsable y sostenible de la madera, puesto que prolonga su ciclo de vida al concederle una segunda oportunidad mediante los procesos de reciclado”. Por ello, considera que “el cambio de los usos de la madera en primera instancia mediante las primas a la biomasa es contraproducente desde el punto de vista medioambiental”. “Para luchar contra el cambio climático se está quemando madera y liberando más emisiones de CO? a la atmósfera, de forma que en 10 minutos se emite el dióxido de carbono acumulado durante 50 años”, advierte Genoveva Canals.

 

Por estos motivos, las 21 fábricas de madera técnica de España apoyan hoy el cierre patronal de convocado por la EPF para solicitar a las autoridades europeas que reabran la discusión sobre los criterios de concesión de ayudas a la biomasa teniendo en cuenta los objetivos de sostenibilidad, los beneficios medioambientales de la madera y su papel como aliada para luchar contra el cambio climático.

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