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GABARRÓ mejora su servicio al cliente gracias a un almacén inteligente GRUNDNER

Una instalación diseñada e implementada por AIRMATIC.

GABARRÓ ha ido incrementando con el paso de los años cantidad y variedad de referencias. Solo en tablero rondan el millar. Hace ya veinte años que apostó por la radio frecuencia, que supuso un paso importante en la gestión de su organización y logística. Ahora, con su nuevo almacén inteligente GRUNDNER aporta de nuevo valor a su producto y su servicio. Las máquinas de corte, canteado y mecanizado han incrementado hasta en un 30% su rendimiento.

Esta instalación, concebida a medida de lo que precisa el cliente, sirve a GABARRÓ para tener un mayor control sobre su stock, rapidez en el servicio, seguridad del operario y para el material y organización eficiente del Lote Uno. Poder ser más flexible a la hora de priorizar los pedidos. 

“Ya no llegan los pedidos de muchos tableros iguales; al contrario, son muchos pequeños lotes los que hay que preparar, y cuanto antes -nos explican desde AIRMATIC-. Materiales delicados y revestidos con plástico son manipulados sin problema y sin riesgos por el almacén inteligente”.

OPTIMIZACION DE PROCESOS Y MEJOR SERVICIO

Con esta instalación, GABARRÓ se propone optimizar la logística, el servicio de picking y entrega de tableros en pequeños lotes, que es lo que actualmente demanda la mayoría de los clientes. Entregas rápidas, en cantidades pequeñas.

Sustituyendo el movimiento en el almacén de toros que tienen que buscar un paquete en la estantería, bajarlo y extraer uno o dos tableros, volver a subir el paquete y acudir a por otra referencia.

Otro punto a optimizar era el de movimiento de carga hacia las máquinas de corte, las seccionadoras, que implicaba también a toros para buscar paquetes y medios paquetes, llevarlos hasta la máquina, organizar la prioridad… una gestión que precisa mucho tiempo y recursos, y resulta un coste difícil de recuperar, porque no aporta valor añadido.

Pensando en todas estas necesidades, AIRMATIC propuso a GABARRÓ una solución de almacén caótico e inteligente que pudiera suministrar los tableros en el orden preestablecido desde la oficina, de acuerdo con la ruta de los camiones, en los muelles de recogida. Controlando el tiempo, la hora en que se requiere la retirada de esos tableros.

Al mismo tiempo, el almacén alimenta dos seccionadoras “just in time”. En función también del reparto y la prioridad que se le marca. En función de toda la demanda que se le ha hecho, tanto de picking como de material cortado para las seccionadoras, el almacén caótico e inteligente de GRUNDNER, prioriza y trabaja de forma autónoma continuamente, las 24 horas, preparando los tableros para su salida o la carga a la seccionadora. Colocándolos lo más cerca posible de la zona de carga de la seccionadora, o de la zona de descarga y recogida de los camiones. Esto reduce drásticamente los costes logísticos; eliminando los movimientos de las estanterías. Basta con ir alimentando, a solicitud del propio almacén, con nuevos paquetes de tableros, en función de la rotación y el consumo que se va teniendo. El propio sistema va avisando de las referencias que hay que ir introduciendo.

Todas las personas son reacias a los cambios, pero tras unos meses de actividad con la nueva instalación de GRUNDNER, en GABARRÓ están encantados. “El almacén es espectacular, representa para nosotros un cambio muy grande -afirma Pedro López, responsable del área de corte, canteado y mecanizado de GABARRÓ-. Sacamos el trabajo adelante con gran rapidez y efectividad. La perfección no existe, pero es nuestra obligación intentar minimizar los errores al máximo. Antes realizábamos un trabajo de manipulación humana y mecánica; hoy confiamos todo en la radio frecuencia. Incluso si el almacén coge el material que no corresponde, lo detecta, y aprende de su error para que no vuelva a suceder. Por otra parte, sorprenden la velocidad de desplazamiento y la precisión al recoger una pieza y solo una, y depositarla en su destino”.

La formación es uno de los puntos fuertes en GRUNDNER. De cara al operario, el funcionamiento del almacén está explicado en dos o tres horas: entradas y salidas de material a la sierra, no es más.

Y la fiabilidad. Es la obsesión de GRUNDNER tras muchos años de experiencia. Su técnica se basa en la sencillez y la fiabilidad. Porque un almacén inteligente no se puede parar, sería fatal para el cliente. Por esto, ha simplificado al máximo el sistema para resolver cualquier incidencia por control remoto, mediante una conexión on line, o bien incluso por parte del propio cliente, de una forma rápida y sencilla.

Además, AIRMATIC está presente desde que el cliente se plantea realizar el proyecto hasta el servicio técnico postventa, pasando por la formación a los operarios que van a trabajar en el almacén, la puesta en marcha y su seguimiento.

PREPARADO PARA CRECER

GABARRÓ produce desde Polinyà para todas sus delegaciones en España. Trabaja las 24 horas del día y necesita las máquinas y equipos más fiables. “Teníamos un poco de miedo a lo desconocido, a que el sistema no funcionara, pero ahora estamos tranquilos, confiados y encantados. El sistema funciona perfectamente. Además, el soporte técnico de AIRMATIC ha sido y es espectacular”, apostilla Pedro López.

Esta primera fase de GABARRÓ está preparada para, en un futuro, poder ampliar a más metros de almacén, hasta integrar una parte mayor del stock. La instalación se montó de forma exitosa en el verano de 2020, en dos semanas, más una tercera para la integración del sistema, ajustes, pruebas, etc. Desde entonces está funcionando ininterrumpidamente en tres turnos continuos.

“Hemos ganado muchísimo espacio. Podemos preparar el trabajo del almacén a diez días vista, por ejemplo. Para hacer lo mismo, sin esta instalación, haría falta un espacio mucho mayor”.

AIRMATIC calcula que la instalación puede estar amortizada en un año y medio o dos años, teniendo en cuenta el ahorro en tiempo de las personas como en vehículos de transporte y su mantenimiento, así como los gastos indirectos derivados de la pérdida o deterioro de materiales, debidas a enganchadas de las palas de los toros.“Cuanto menos manipules el material, menos se raya o golpea. Una vez integrado en el almacén inteligente, nadie toca el tablero hasta que éste sale, ya cortado, de la seccionadora”, afirma Pedro López.

El almacén GRUNDNER permite llevar un control exacto y al minuto del stock. Repercutiendo a su vez en una gestión más optimizada de las compras. El actual orden en los flujos del trabajo, mucho más dinámico y efectivo, representa un cambio profundo en la madera de gestionar las entregas en el almacén. Siempre con la posibilidad, sobre la marcha, de cambiar las prioridades, acelerar una entrega, aplazar otra, sin crear trastorno alguno en la organización.

“Pretendemos que este paso tecnológico sirva ante todo para ofrecer un mejor servicio a los clientes. Como siempre hemos creído, hay que evolucionar para ser mejores, servir más rápido y sin errores. Buscando la tecnología más avanzada y fiable”, concluye Ramón Gabarró, Director General de GABARRÓ.

INCORPORACION DE UNA SCHELLING

GABARRÓ ha sustituido una seccionadora ya amortizada por una nueva que ofreciera rendimientos superiores en cuanto a la capacidad de corte, calidad y eficiencia. De la selección realizada por GABARRÓ, compañía que tiene una dilatada experiencia en la compra de maquinaria, finalmente se decidió por una seccionadora SCHELLING mod. CH4 que le propuso AIRMATIC. En visita a la propia fábrica de SCHELLING, la delegación de GABARRÓ pudo comprobar la excepcionalidad de los detalles constructivos de esta firma, especializada en maquinaria de corte, de madera y otros materiales. También estimuló la compra que uno de sus principales proveedores de tableros, que es EGGER, tiene homologada a SCHELLING como su proveedor de máquinas de corte para todas sus fábricas.

“La sierra horizontal es posiblemente una de las máquinas menos complejas del taller -explican desde AIRMATIC-. Sin embargo, cuando tienes una SCHELLING, te das cuenta enseguida que es algo diferente: Corta mejor, duran más los discos, los ciclos están más optimizados, todo va fino y no se mueve. Su sonido al trabajar lo dice todo”.

Hay en el mercado sierras competentes a uno o dos turnos. Pero GABARRÓ exige a sus máquinas tres turnos, y SCHELLING le garantiza menos averías por vibraciones, de cosas que se aflojan o desgastan, con una máquina reforzada y muy bien concebida. “Las paradas de producción valen mucho más que las máquinas, así que está justificado el valor de una SCHELLING. De igual forma acertaron al elegir IMA para el canteado. El tiempo lo ha demostrado”.

De la mano de AIRMATIC se hizo una puesta en marcha, en conjunto con el almacén, solapando ambas instalaciones, que se acabaron simultáneamente, y se integraron sin dificultad. Al mismo tiempo que se integró otra máquina de corte, propiedad del cliente, sin dificultades. “Es una de las ventajas del software de GRUNDNER, que da la facilidad de comunicarse con cualquier máquina del mercado, lo que redunda en ahorro de costes para el cliente. No todos los fabricantes de almacenes son capaces de conseguir esto; de hecho la mayoría propone al cliente cambiar su seccionadora al poner el almacén, para evitar problemas de conectividad, fallos de software, etc.”

En el caso de GRUNDNER, la experiencia de AIRMATIC es que no existe dificultad en aprovechar la misma máquina del cliente. Y así se ha hecho prácticamente en todas las instalaciones que AIRMATIC y GRUNDNER vienen haciendo en Cataluña: En EMEDE, en TEGAR, en GABARRO… Y pronto más.