viernes , 19 de julio de 2019

Son numerosas las consultas que llegan a la Federación Española de Pavimentos de Madera sobre la instalación de pavimentos de madera con sistemas radiantes de calefacción y refrigeración.


Estas consultas las realizan profesionales del sector del parquet, instaladores de calefacción/refrigeración radiante, prescriptores y futuros propietarios de instalaciones radiantes por suelo.
En muchas de las consultas los interesados exponen sus dudas sobre la compatibilidad de los pavimentos de madera con los sistemas radiantes y estas dudas en su mayoría están basadas en comentarios de amigos, familiares e incluso los mismos responsables de las instalaciones (tanto de parquet como del sistema radiante).
Por ello creemos conveniente intentar aclarar algunos conceptos que esperamos lleven a evaluar con buen criterio la mencionada compatibilidad.
Las dudas que comentábamos en muchas ocasiones son provocadas por el desconocimiento de los materiales y las normas que lo regulan por parte de profesionales de diferentes sectores; todos están dispuestos a opinar, pero muy pocos disponen de la información adecuada para basar sus recomendaciones.
En muchas ocasiones lamentablemente la desinformación deja paso a recomendaciones malintencionadas que buscan cambiar las ideas de los consumidores para conseguir que elijan pavimentos en los que el «desinteresado asesor» busca simplemente suplementar sus honorarios con suculentas comisiones.
También se dan casos en los que el profesional de pavimentos de madera desaconseja la instalación de los mismos porque desconoce los requerimientos de las instalaciones sobre sistemas radiante o bien porque su experiencia en ello es nula y buscan con ello «librarse de supuestos problemas».
Cada vez son más los fabricantes de pavimentos de madera que hacen constar en sus manuales de instalación los pasos a seguir para llevar a cabo una instalación exitosa con un sistema de calefacción/refrigeración radiante, fabricantes de adhesivos y otros materiales auxiliares también hacen lo propio en sus manuales y fichas técnicas.
En cuanto a normativa internacional, resaltaremos las normas UNE (una norma española), que tienen su correspondencia con las normas EN (norma europea) en todos los países de la UE. Quiere esto decir que existe una armonización entre las normas técnicas de todos los países que forman la Unión Europea.
Después de numerosos ensayos de laboratorio y pruebas en instalaciones, todas las nomas están de acuerdo en fijar un máximo de resistencia térmica que no deberán de superar los pavimentos de madera que estén instalados sobre un sistema de calefacción/refrigeración radiante; este máximo es de 15 m2.ºC/W hasta 17 m2ºC/W.
Tomando como referencia estos límites fijados por las normas internacionales podemos aplicarlos por ejemplo a un pavimento de madera de roble de 22mm de grosor y compuesto por una o varias capas de la misma madera.
Teniendo en cuenta que la conductividad térmica de la madera de roble, por ejemplo, (valor este admitido por todos los comités internaciones) es de 0,18 W/m.ºC, tendremos que su resistencia térmica será de 0,12 m2.ºC/W.
Como vemos, hemos elegido un pavimento habitual con el grosor máximo estándar en el que se fabrica, aunque también este mismo pavimento se fabrica en grosores menores que como es lógico tendrán una resistencia térmica menor del expresado.
El valor de la resistencia térmica del pavimento vemos que no supera ni los valores más restrictivos que figuran en las normas internacionales.
Es obligado por la norma EN 14342:2010 en su anexo ZA el que todos los pavimentos de madera de venta o uso en la UE deben de reunir los requerimientos de marcado y etiquetado en los que figuren los valores de conductividad y resistencia térmicas del producto (entre otros datos), esto quiere decir que para evaluar la conformidad del pavimento deberemos valernos de los datos que figuran en el mencionado etiquetado.
En el supuesto de que un pavimento de madera superara los valores máximos requeridos por las normas de referencia nos encontraríamos con un pavimento que aun siendo compatible con las instalaciones de calefacción/refrigeración por suelo radiante obligaría a que el funcionamiento de la instalación necesitaría de una mayor temperatura de impulsión, esto como decimos no haría sin más al pavimento incompatible, pero el gasto energético como es de suponer sería superior al de proyecto y por tanto haría que la eficiencia energética del conjunto fuera inferior al previsto.
En todas las mencionadas normas internacionales de referencia se recomiendan medidas de conjunto para facilitar la transmisión térmica, entre estas medidas se encuentran recomendaciones como que el sistema de instalación más recomendable para los pavimentos de madera es el sistema de pegado al soporte con adhesivos o la utilización de maderas con mayor conductividad térmica.
Derivado de las mencionadas recomendaciones y requerimientos de las normas y con la finalidad de garantizar una perfecta compatibilidad de todos los elementos que configuran una instalación de suelo radiante con pavimento de madera, es muy recomendable la asistencia de un Control de Calidad que supervise y colabore con la dirección de obra para obtener el éxito en la instalación.
A la Federación Española de Pavimentos de Madera suelen llegar consultas previas y sobre casos de obras ya realizadas en las que se pone en entredicho no ya la compatibilidad de los pavimentos de madera sino que una vez efectuadas las medidas de eficiencia finales se culpa directamente a estos del mal funcionamiento de las instalaciones, en la mayoría de estos casos, después de realizar pruebas nos encontramos en no pocas obras en las que la instalación de calefacción/refrigeración radiante suma una serie de defectos que perjudican a la transmisión térmica y estos defectos no tienen por causa la instalación de un pavimentos de madera.
Defectos en el proyecto, deficiente transmisión de los conductos a la solera o mortero que los recubre, inadecuadas condiciones del mortero y otras causas, que sin embargo no son tenidas en cuenta ya que aparentemente es más fácil culpar a la supuesta incompatibilidad del pavimento de madera.
En trabajos de peritación nos encontramos con que en las instalaciones que tienen serios defectos de transmisión térmica provocados por alguna de las causas mencionadas, se opto finalmente por sustituir el pavimento de madera y se instalo otro con supuestas mejores características, pues bien, después de efectuar las pruebas pertinentes, todo se solucionó con la subida del gasto energético con el fin de dar mayor o menor temperatura de impulsión a los circuitos ( según estén trabajando en ciclo de calefacción o refrigeración), esta como sabemos no es la solución más idónea, pero parece que quedaba justificado.
Otro de los puntos de controversia es el funcionamiento de las instalaciones de suelo radiante en ciclo de refrigeración. En estos casos algunos tienen la idea de que el sistema trabaja con muy bajas temperaturas (citando incluso temperatura cercanas a los 0ºC) y esto no es cierto, el sistema trabaja con las temperaturas que garanticen un ambiente interior de 23ºC-28ºC, para lo que se necesitan temperaturas con mínimos cercanos a los 15ºC en algunas instalaciones.
Al hilo de lo mencionado anteriormente existe otro factor esgrimido por los «desinteresados asesores», este es el punto de rocío o de condensación, que recordamos es aquel en que las condiciones de temperatura y humedad interior provocan la condensación del agua contenida en el aire.
Podrán, en todos los casos, alegar incompatibilidad de los pavimentos de madera y por consiguiente provocar la decisión de la instalación de otro tipo de pavimento, pues bien, en todos los casos la condensación se producirá independientemente del tipo de pavimento que se elija y por ello en el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios) se puede encontrar la exigencia de que las instalaciones de calefacción y refrigeración deben de contar con sistemas de control del aire interior de forma que se garantice el bienestar e higiene de las personas que utilizan o habitan una edificación.
Los pavimentos de madera maciza, como venimos respaldando desde hace años en la FEPM, son perfectamente compatibles con los sistemas de calefacción/refrigeración radiante, si bien su inclusión en el emisor, al igual que otros pavimentos, debe de ser proyectada convenientemente y su instalación debe de ser llevada a cabo con las garantías necesarias por parte de personal cualificado, de forma que se realicen instalaciones con éxito y se entreguen al propietario final para su disfrute.
Para todos aquellos interesados en ampliar conocimientos así como para los que deseen disfrutar de las cualidades de los pavimentos de madera en sistemas de calefacción/refrigeración radiantes por suelo, les recomendamos la lectura del libro editado por la FEPM «Pavimentos de Madera con Sistemas de Calefacción/Refrigeración Radiante», estamos seguros de que en el mencionado texto encontraran contestación a muchas de las dudas que habitualmente surgen a la hora de dotar a nuestras edificaciones con el sistema que mas demanda está teniendo en los últimos años.
Tengan la completa seguridad de que un pavimento de madera instalado con un sistema de calefacción/refrigeración radiante, proyectado e instalado debidamente, cumplirá con las exigencias de bienestar, confort y eficiencia energética requeridas para cualquier edificación.

FEPM – Federación Española de Pavimentos de Madera

Autor:


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.