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IBERATAUD advierte del inestable suministro chino de ataúdes

Observa que la subida del 290% de los fletes hace inviable la importación de ataúdes fabricados en China en plena campaña de exportaciones.

La Asociación Española de Fabricantes de Ataúdes de Madera y Derivados estima una subida del 30% del coste de los ataúdes chinos por el incremento de los fletes, derivado de la inestabilidad que existe actualmente en la ruta marítima del Mar Rojo, hacia el Canal de Suez.

El hostigamiento de los hutíes a barcos mercantes a su paso por el estrecho de Mandeb hacia el Mar Rojo y el reciente ataque de Estados Unidos y Reino Unido a posiciones de los insurgentes chiítas en Yemen complica de forma grave e indefinida el tráfico de mercancías desde Asia a Occidente.

Si el suceso del Ever Given atascado durante seis días en el Canal de Suez en marzo de 2021 trastocó severamente el comercio mundial, ¿cuánto puede durar y qué consecuencias puede tener para el transporte de mercancías y las economías de Europa y Asia el conflicto bélico en el Mar Rojo? ¿cuánto y cómo va a repercutir en tiempo y costes el tránsito de los barcos rodeando Africa para llegar a los puertos europeos?

IBERATAUD, Asociación Española de Fabricantes de Ataúdes de Madera y Derivados, estima que la subida del 290% de los fletes hace inviable la importación de ataúdes fabricados en China en plena campaña de exportaciones, justo antes de la llegada del Nuevo Año Chino. “Con esos costes, no van a llegar a España ataúdes fabricados en China -asegura IBERATAUD-. En las actuales circunstancias, los ataúdes fabricados en España son mucho más baratos”.

Mientras dure la inseguridad para los barcos mercantes en el Mar Rojo, el suministro de ataúdes provenientes de China es inestable y oneroso. Las demoras en la llegada de las mercancías son de más de 20 días, y los fletes han pasado de costar 1.800 a más de 8.000 dólares.

La industria española fue capaz de suministrar durante la pandemia todos los ataúdes que necesitaba el país. De nuevo, ante una coyuntura excepcional, será capaz de responder a la demanda con garantía y puntualidad de suministro, reduciendo considerablemente la huella de carbono en los procesos de fabricación.

“Después de la pandemia, algunas empresas españolas miraron a Asia para importar ataúdes, y hoy han cerrado o están a punto de hacerlo -advierte IBERATAUD-. El sector debería hacer una apuesta decidida por el producto nacional porque, en situaciones como la actual, con el comercio marítimo afectado por conflictos bélicos y los precios de la logística desatados, el suministro de ataúdes podría no estar asegurado”.

IBERATAUD acoge a los principales fabricantes de ataúdes de España, representando el 80% de la producción en nuestro país, y está integrada en FEIM, la Federación Española de Industrias de la Madera, organización empresarial que reúne a diversos subsectores productivos relacionados con la madera y materiales derivados.