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La nueva Ley de Residuos apuesta por los embalajes de cartón, papel y madera por ser ecológicos

FEDEMCO, ASPACK y AFCO han hecho un análisis de las implicaciones económicas, medioambientales y sociales que tendrá la nueva Ley de Residuos y Suelos Contaminados, aprobada el pasado 28 de julio.

La cita, que ha tenido lugar recientemente en el Club Financiero Génova de Madrid, ha sido organizada por tres asociaciones sectoriales que representan mayoritariamente a los fabricantes de envases y embalajes de cartón, papel y madera: AFCO (Asociación Española de Fabricantes de Envases y Embalajes de Cartón Ondulado), FEDEMCO (Federación Española del Envase de Madera y sus Componentes) y ASPACK (Asociación Española de Fabricantes de Envases, Embalajes y Transformados de Cartón).

 

A lo largo del encuentro, los representantes del sector han explicado cómo se ven afectados por la nueva Ley de Residuos y Suelos contaminados, que reconoce la importancia de apostar por la utilización de envases y embalajes sostenibles, que define oficialmente como aquellos fabricados a partir de materias primas renovables, reciclables y biodegradables.

 

Los Secretarios Generales Ignacio Carro, Fernando Trénor y Pablo Serrano, de AFCO, FEDEMCO y ASPACK respectivamente, han elogiado que la Ley implique la creación de un Grupo de Trabajo especializado que analizará la introducción generalizada y gradual en la cadena de distribución comercial de estos envases y embalajes sostenibles. Sin embargo, han lamentado que la normativa no haya ido más allá, aunque confían en que las Administraciones Públicas desarrollen nuevas medidas más ambiciosas y concretas en esta línea.

 

En el evento intervino Andreu Cruañas, experto en asuntos legislativos y socio director de ‘Cruañas & Asociados, Consejeros’, quien expuso el recorrido que ha seguido esta Ley hasta su aprobación. Cruañas ha destacado que los principales motores del cambio de la legislación en esta materia han sido «la necesidad de transponer la normativa comunitaria europea, la presión social de organizaciones de consumidores y ecologistas, la demanda de los sectores implicados y las iniciativas que, desde el Congreso y el Senado, han conducido al Gobierno a cumplir con un compromiso asumido para la legislatura que ahora termina y cuyo anteproyecto llevaba años bloqueado en el Ministerio de Medio Ambiente».

 

Cruañas presentó las principales repercusiones que la nueva Ley de Residuos va a tener para los envases y embalajes y las actuaciones que, a partir de ahora, deberán llevar a cabo tanto el nuevo Gobierno que resulte elegido en la próxima legislatura como las Comunidades Autónomas «que son las competentes en materia de medio ambiente y residuos».

 

En este sentido Fernando Trénor, secretario general de FEDEMCO señaló la «necesidad de armonizar las diferentes normativas de las comunidades autónomas en materia de reciclaje.»

 

Pablo Serrano, secretario general de ASPACK, quiso matizar que «si bien es cierto que por primera vez se reconoce en una ley a los embalajes sostenibles, también lo es que aún queda mucho camino por recorrer.»

 

Ignacio Carro, secretario general de AFCO, añadió que «hablamos de un sector que ha invertido muchos recursos en I+D+i, configurando una industria moderna, vanguardista, con un gran desarrollo de nuevas y modernas soluciones y una tecnología que está en primera fila a nivel mundial. Por eso son embalajes líderes en todos los ámbitos.»

 

Por su parte, José Cabrera, experto en embalajes sostenibles, aportó su visión sobre las tendencias de sostenibilidad que afectan a los ciudadanos y las empresas. En su opinión, el futuro es de aquellos que antes sepan adaptarse a la nueva conciencia de respeto por el medio ambiente. Todos los sectores de la población son cada vez más sensibles a la ecología, y cualidades como el carácter renovable, reciclable y biodegradable de los materiales se valoran de forma creciente e imparable.

 

En este sentido, elogió las ventajas del cartón, del papel y de la madera como materiales de embalaje puesto que proceden de recursos renovables, es decir, que «las propias industrias del papel, el cartón y la madera son las que cultivan y mantienen cientos de miles de hectáreas de arbolado en España. Esas masas forestales, auténticos huertos ecológicos que de otra manera no existirían, proporcionan los recursos naturales necesarios para la fabricación de los embalajes sostenibles.»

 

Cabrera subrayó la importancia de que los materiales de embalaje «no sólo sean reciclables, sino que se reciclen realmente, como ocurre con el cartón, el papel y la madera. Gracias al reciclaje, estos materiales no son un residuo, sino nueva materia prima.» Fernando Trénor en esta línea destacó que «hay que desechar la idea de que la reutilización es siempre la mejor opción. Debemos atender al análisis de ciclo de vida completo.»

 

Cabrera añadió que «aunque lo ideal es reciclarlo todo, es logísticamente imposible hacerlo al 100%, y en los casos en los que algún papel termina en el medio natural o en vertedero es cuando se aprecia la importancia fundamental del carácter biodegradable y no contaminante de materiales como el cartón, el papel o la madera, ya que se descomponen orgánicamente en un plazo de 2 a 5 meses sin dejar restos contaminantes en el proceso».

 

Compartieron opinión Cabrera y Cruañas, al afirmar que «los legisladores han dado un paso adelante en responsabilidad y desarrollo sostenible. Ahora es fundamental que también el eslabón más fuerte de la cadena de suministro -la distribución comercial- extienda su actual decisión ecológica de eliminar las bolsas de plástico al resto de envases y embalajes. Se acabaron los embalajes no ecológicos como los de plástico y sus derivados. Así, debería incorporar en sus decisiones empresariales los factores ambientales por los que apuesta la nueva legislación de residuos. Porque, cuanto más cartón, papel o madera se consuma, más verde será el planeta y ayudaremos de este modo a frenar el cambio climático.»