lunes , 19 de agosto de 2019

AFAM defiende que no hay ninguna razón técnica ni lógica para quitar un suelo de madera y sustituirlo por otro tipo de pavimento.


Hoy en día los suelos de madera ofrecen infinitas posibilidades de diseño y personalización. Uno se olvida en ocasiones de todo lo que esos suelos brindaron en su momento. Para Antonio López, representante de AFAM -Asociación de Fabricantes de Productos Afines a la Madera-, «un suelo de madera es como un buen amigo de confianza».

A menudo es sepultado un pavimento de madera noble bajo otro cerámico o sintético. AFAM insiste en que es posible recuperarlo, mejorar su estética, realzar su belleza y su carácter y cambiar por completo el aspecto de una sala o de la estancia entera.

Desde AFAM, como proveedores de productos para la colocación, la restauración, la conservación, el mantenimiento y la limpieza de la madera, lanzan un mensaje a profesionales y particulares de que existen soluciones para renovar los suelos y darles un aspecto renovado y personal, porque «no hay un pavimento mejor que la madera», afirma el presidente de la Asociación, Ignacio Miguel Pampliega; por ello «es un material imitado por los fabricantes de pavimentos de otros tipos, quienes hacen auténticas copias, algunas muy bien hechas, pero que no son madera».

Partiendo del hecho de que cualquier persona que se muda a una vivienda nueva no tiene como punto de partida la renovación de sus suelos o darles un barniz sino más bien cambiarlos, de poner algo nuevo, desde AFAM, Antonio López plantea a ese cliente potencial que baraje también la posibilidad de renovar, «para no perder el potencial decorativo y de confort de ese pavimento de madera, y también por contribuir a la sostenibilidad del medio ambiente».

AFAM trabaja para despertar la conciencia de que es posible hacer pavimentos maravillosos con los suelos de madera que están colocados bajo nuestros pies, en el mismo lugar donde ya están instalados. «Ese suelo que ha estado contigo muchos años, ese antiguo pavimento de madera que ha quedado aburrido o soso, puede estar muchos más ahí, renovado e incluso rediseñado», afirma Justino Sevillano, presidente de la Federación Española de Pavimentos de Madera (FEPM).

Si uno se ha cansado de ciertos elementos, puede optar por otros. «¿Y qué hay más sostenible que renovar ese suelo de 50 años en vez de cambiarlo?»

Esa es la línea en la que AFAM considera que deben trabajar todos los profesionales y empresas del sector de la instalación y restauración de pavimentos de madera, porque existen las técnicas, maquinaria, recubrimientos… «tenemos de todo, y cualquier cosa que se quiera hacer hoy con madera, se puede hacer y el precio no supone un problema para quien verdaderamente prefiere madera», afirma Antonio López.

La maquinaria y los productos de acabado permiten hoy en día obtener con el parquet unos resultados «de ensueño» y  también hay profesionales de primer nivel que son capaces de hacer «auténticas virguerías».

Todos los miembros de AFAM tienen claro que deben dejarse atrás creencias falsas como que es mas caro restaurar. «No creo que renovar o restaurar hoy un pavimento de madera sea más caro que instalar un laminado de gran calidad; no hablo de un laminado de batalla», defiende Antonio López, quien asegura que competirán siempre contra este planteamiento.

Ante quienes puedan ver también un problema en el ruido que se ocasiona y lo que ensucian estos trabajos, López se limitó a decir que, hoy en día, con las máquinas actuales, «se puede lijar en el Museo Dalí sin quitar el cuadro de la pared, o trabajar en tiendas de ropa sin problemas».

Y a los propietarios de suelos pasados de moda les lanza un mensaje muy claro: «Podemos rehacer su pavimento viejo de madera con la terminación que quieran». Acabados desde el brillo más elevado hasta el mate casi imperceptible, tintados, pintados, coloreados, con efectos bidimensionales, cepillados in situ, resaltando su veta, envejeciéndolos, etc.

Es una realidad: La madera es el material a imitar por los fabricantes de otros tipos de pavimentos. «Necesitamos mantener un enfoque positivo en qué hermosos pueden quedar, una vez renovados, los viejos suelos de madera, y no reemplazarlos. Convencer al consumidor final que su antiguo pavimento de madera, quizás ya aburrido y algo soso, puede variar por completo, es una atractiva misión y un desafío para nuestro sector», insiste Antonio López.

«Entre todos, fabricantes de parquet, fabricantes de productos afines a la madera, instaladores, también distribuidores y tiendas de parquet, debemos concienciar de la renovación y no del cambio», subraya. Seguro de que cualquier idea que uno se pueda plantear puede ser llevada a cabo. El tándem maquinaria, recubrimientos y materiales de calidad, todo ello unido a unos profesionales de primer nivel, permiten que cualquier proyecto puede ser contemplado, y cree que eso debe saberlo el cliente, «debe conocer las alternativas que tiene, algo que realmente se desconoce».

Por todo ello, AFAM defiende que no hay ninguna razón técnica ni lógica para quitar un suelo de madera y sustituirlo por otro tipo de pavimento. «Lo que parece imposible, nuestros profesionales lo hacen posible y el resultado final es la conversión de un suelo de hace un montón de años a otro con unos resultados estéticos espectaculares».

Arquitectos y decoradores están interesados en esta vía de solución para los antiguos parquets, y a ellos también se lanza el mensaje de que hay profesionales que dejan los suelos perfectos y puso como ejemplo el trabajo realizado recientemente en la Bolsa de Madrid, con un «resultado espectacular».

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